25/11/2022
CARTA POST MÁLAGA
«No es fácil explicar con palabras el amor sentido en estos días por Jesús, es más fácil reflejarlo a través de la mirada o del cambio de actitud y disposición hacia Él. Mi llegada a este God Stop no fue nada sencilla, de hecho lo decidí dos días antes del 25 y recuerdo que me llamó Alfredo diciéndome ¿pero tú de dónde sales ahora? y con toda su buena disposición me introdujo en el grupo, me llamó a las once de la noche para explicarme lo que seguramente llevaba explicando en el grupo toda una semana o más!. Pero así soy yo a veces, insegura, controladora para dejar mi casa, mi marido, mis hijos, la abuela a la que cuidamos los fines de semana, para mi todo un desafío irme sola, y más a este God Stop, el primero que hacía, sin conocer a nadie y sin amigos donde apoyarme. Pero siempre había algo en mi interior que me decía «Ve, no te vas a arrepentir, yo voy a estar contigo». Así que me abandoné en las manos del Padre y de repente me empezó a poner el camino más cómodo; en mi casa todos con una sonrisa sin quejas dispuestos a ayudar y a tener un fin de semana ordenado, la abuela también cuidada, y para colmo me pone como acompañantes en el viaje a dos personas maravillosas que hicieron que el camino fuese divertido y ameno. ¡¡ Cómo conoce lo más profundo de nuestro corazón Jesús!! y como nos mima cuando nos dejamos llevar por Él con la confianza de un niño a su Padre.
Al llegar un matrimonio Senior de Granada también estaba allí, los dos súper acogedores y cariñosos, sin descontar por supuesto toda la acogida de los organizadores y el ambiente de familia que allí se respiraba al llegar.
El viernes noche fue la adaptación y el ponernos caras para romper un poquito el hielo y el sábado por la mañana intenso de charlas de D.Miguel que no pudieron ser más enriquecedoras, para dejar todo el sábado por la tarde para adoración y silencio en nuestro interior dejando que fuese el Espíritu Santo el que trabajase nuestro corazón, para acabar con una sesión súper especial donde nos hicieron sentirnos verdaderos resucitados a la vida ¡¡Madre mía cuando nos pusieron la sábana tapados por completo y al levantarnos nos encontramos con el Señor expuesto!! la sensación de debilidad de querer abrazarlo y llorar fue tremenda, y luego la celebración de la Eucaristía que llena el corazón por completo.
Pero dentro de todos estos sentimientos también tenía muchísima ansiedad y desconcierto en mi corazón durante todo el sábado, sabía que algo estaba transformando mi interior y yo no le dejaba actuar libremente, mis miedos, prejuicios quizás por experiencias pasadas ante el compromiso a algo que luego no sea capaz de seguir, mi capricho a salir de la comodidad del día a día, el decirle un SI rotundo a seguir por este camino que creía estar escuchando en mi interior y al que le estaba poniendo un muro para no dejarlo actuar y en definitiva mi rebeldía donde confundía la palabra libertad con atadura me hacían no escuchar más.
Pero el Señor sabe más, la noche del sábado me quedé en la capilla delante del Señor hasta altas horas de la madrugada, mirándolo, buscando una respuesta a tantos sentimientos encontrados y al final me decidí, una canción hizo cambiar mi rumbo de golpe «Hasta la locura» cuyo autor es Pablo Martínez y que entonaron María y Arturo con tanto cariño que me tocó de lleno el corazón. Mis muros puestos empezaban a derrumbarse y dejaba entrar con total libertad el cariño de Dios y dejarme en sus manos para escucharlo de verdad, y así la mañana del domingo me levanté con más ganas que nunca de estar en la capilla junto a Él para escucharlo, para dejarle actuar en mi corazón y el broche final lo puso D. Miguel en su última charla, donde una frase fue fundamental ¡¡Qué cómodos estamos en la orilla junto al mar, con nuestro libro, metiéndonos en el agua cuando nos apetece, cuando el mar no está alborotado, cuando salimos y entramos cuando queremos!, pero lo bonito es sentirse como un niño en manos de su Padre cuando hay olas y juntos se adentran en el mar, sabiendo el niño que junto a Él nada va a pasar porque a pesar del oleaje y de mojarse siempre estará protegido por su padre.
Y aquí escuché en mi corazón que el Señor me pedía dar un paso más, ¡¡ salir de la comodidad y de mojarme cuando me apeteciese porque lo demás me iba a suponer un quebradero de cabeza!!. Jesús me pedía valentía, ir dando pasos poco a poco, de su mano, como el niño que empieza a andar, y que poco a poco corre ¡incluso maratones!, pues así me sentí yo, Jesús me pedía avanzar, no quedarme en la orilla y adentrarme en el mar, así estuviese revuelto y hasta con huracanes porque con total seguridad Él no me iba a soltar. Y dirigiéndome a D.Miguel después de la Eucaristía no podía refrenarme las ganas de contárselo y no quería salir de allí sin haber solicitado querer pringarme hasta el final por la Iglesia y por Jesús, unirme a esta revolución con la que tanto se identifica mi corazón porque SI, soy rebelde, pero rebelde por y para su Amor, para seguirle, para navegar a su lado y hacer que tantos corazones tristes lleguen a conocerlo, a llenarse de su Amor para poder transformar sus vidas con una nueva mirada y esperanza hacía el corazón de Jesús de la mano siempre de María, pues fue la que dijo un Si rotundo al Ángel cuando le anunció que sería la Madre de Dios y sin ella no podemos navegar! …. Que sepamos llevar la alegría de ser cristiano por el mundo y transformarlo en nuestro día a día sin dejar de ser como somos, sin cosas extraordinarias, amigos de nuestros amigos, querer y dejándose querer. En definitiva vivir llevando a Cristo en nuestro corazón, vivir desde Él y para Él.
Así que un fin de semana que se quedará grabado para siempre en mi vida a lo que solo me cabe una palabra súper grande ¡¡¡ GRACIASSSSS!!
Un abrazo!