17/11/2023
¡Hola Jesús!
Hace ya un par de días que volví del God Stop y la verdad es que sigo pensando en todo lo que ha ocurrido estos días.
Nada más volver, tanto un par de amigos como mis padres, me han pedido que defina la experiencia con una palabra, y la verdad es que era incapaz de resumirlo con un único adjetivo. Sin embargo, releyendo hoy las notas de mi libreta, he encontrado la palabra que buscaba: ¿Entonces, qué cómo ha sido el God Stop, Jesús? Pues ha sido Instructivo. Esa es la palabra: instructivo.
Don Josepe nos leyó un par de veces durante el finde una frase del Evangelio, donde Tú nos dices: Desead mis palabras, anheladas y recibiréis instrucción. Pues así ha sido, en Tus palabras, en el silencio, en Tu compañía, estando arrodillado delante de Ti he recibido instrucción. Pero no la he recibido de una manera explicita, con fuegos artificiales o a través de algo milagroso como una aparición, sino de una forma mucho más natural y sencilla, casi sin darme cuenta. ¡Qué bien haces las cosas, Jesús!
Estos días me he dado cuenta de que solo hay que confiar en ti. Yo creía que ya te conocía pero Tú eres un misterio absoluto, que ni puedo ni pretendo entender nunca. Simplemente quiero dejarme hacer, dejarme poseer por Ti, que me resucites y me hagas nuevo día a día. La instrucción es clara: seguirTe. Cargar con mi cruz y seguirTe. Dejar de preguntarme por qué a mí y simplemente confiar en Tí y en tus planes. Vivir en mayusculas y vivir abrazando lo que venga, sea lo que sea, y darTe gloria.
Gracias a don Josepe, por compartir este finde con nosotros y ayudarnos tanto. Gracias a todos los pringados que se han pasado todo el finde mimándonos y cuidándonos. Pero sobre todo, gracias a Ti, Jesús, porque eres la Hostia, y además de verdad.