Oración a Jesús. Parte 1

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01/12/2023

Hola, Jesús

El Inicio

Tengo en mi corazón el deseo de saber querer bien

Te pido hoy que ilumines mi corazón como hiciste a SJII.

Quiero que me desveles el amor tal como tú lo pensaste

Quiero maravillarme con las cosas de la vida, un arcoiris, un atardecer, todos los regalos que haces para mí.

Quiero que esa capacidad de maravilla me permita reconocerte en todo, como los niños que se sorprenden.

Que mi cuerpo sea capaz de percibirlo. Pues la vida está llena de significado.

De percibir no solo el regalo sino al dador del regalo, y el amor con el que me lo hace.

Que conocer tu diseño original sea una brújula que me guíe en todas mis experiencias.

He descubierto que conocer cómo pensaste todo genera un cambio radical en mi vida,que me permite descubrir la belleza y verdad de todas las cosas.

Pues tu diseño original es capaz de dar sentido a toda mi vida.

Ayúdame hoy a descubrirlo y vivirlo.

La soledad originaria

Me has hecho descubrir la bendita tristeza, que no es otra que reconocer que nada de este mundo puede satisfacerme.

Que lo que llevo tanto tiempo esperando no me va a llenar.

Que cuando llegue me dejará un vacío, y pronto querré pensar en lo que viene después.

Y después de ese después viene otro después, y otro después.

Qué regalo reconocer que solo puedo descansar en ti.

Que sólo tú puedes llenarme.

Que no me sirve ganar el mundo entero si pierdo mi alma.

Qué descanso recordar que todo lo que tengo lo recibo de tí.

Que yo solo no puedo darme la vida, ni hacer nada. Tan solo recibir.

Es por esto que hoy me reconozco ontológicamente pobre. Un necesitado de tu don.

Qué regalo reconocerme tu capricho.

Es por esto, que todo lo recibo de tí, que hoy me reconozco hijo.

La unidad originaria

Cuando miro la creación y todo lo que has hecho para mi, cómo has pensado en mí haciéndome a tu imagen y semejanza, descubro que ningún otro ser es capaz de asombrarte y reconocerte como el Hombre.

Es cuando miro a un lado y descubro que has pensado a otra persona, carne de mi carne, con este mismo deseo, que me remite a ti, con la que caminar juntos hacia ti.

Jesús, gracias por poner a alguien a mi lado para vivir este camino hacia el cielo.

Jesús, que vea en ella un signo de ti, de tu promesa.

Jesús, ayúdame a no caer en la tentación de poner mi esperanza en que ella llene mi vacío.

Pues es un don que no puede saciarme.

Y es don para hacer un camino y unirnos más a ti.

Jesús, que reconozca que ella es la que me tiene que llevar al cielo y yo a ella

Jesús, que vea nuestras diferencias como camino de salvación, y no de condenación.

Jesús, que conozca la dimensión esponsal, que hemos sido creados para la entrega.

Gracias por revelarme lo que somos: dos infinitos que se encuentran con dos límites.  Dos infinitamente necesitados de amar y ser amados, que nos encontramos con dos frágiles y limitadas capacidades de amar.

Y así nos desvelas que en el horizonte de un amor más grande no nos devoramos en la pretensión ni nos resignamos sino que caminamos hacia la plenitud, de la que el otro es signo.

La inocencia originaria

Jesús, dame hoy la capacidad de ver esta necesidad de ti, esa soledad originaria que me habla que estoy hecho para el cielo; también de ver la llamada a la unidad y comunión a la que me llamas a través de la entrega a otra persona.

Dame esa capacidad de verlo en el día a día, esa inocencia que había en el inicio para ver el amor tal como lo pensaste.

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