
Escapadas
Los viajes siempre dan para mucho. Por eso se han escrito ríos de tinta sobre las escapadas alrededor del mundo, ¡descúbrelo por ti mismo!
HAM
HAM
Carta al Rey de mi Vida
31/12/2018
Jesús, gracias.
Es la única palabra que puedo decir después del fin de semana más emocionante, más
bonito y más feliz de mi vida. Lunes por la tarde, muerto de cansancio, y todavía no soy
consciente del regalo que ha sido este viaje. Gracias Jesús por este fin de semana en el
que has dejado que Tu gracia inunde Hakuna.
Gracias Jesús, por enseñarme que todo lo que hacemos no es por nosotros, sino por y
para Ti, por nuestro Pobre Loco enamorado. Gracias por enseñarme lo bonito que es
pringar solamente por sacarte una sonrisa, sacrificarse sin esperar nada a cambio, dar
hasta que duela, como te dolió a Ti la cruz.
Una persona muy cercana me dijo al salir del Vaticano con lágrimas en los ojos: “Que
alguien me diga ahora que esto no es de verdad, que Dios no nos quiere”. Y cuánta razón
tiene. Gracias por Hakuna, Señor. Queremos ser tu instrumento para revolucionar el
mundo, para hacer las cosas nuevas. Lo dijo Ro en el concierto: “Se oye el rumor de una
Revolución”. Gracias por dejarme ser parte de ella.
Hemos cantado en el Vaticano, tu cuartel general. Hemos decorado y retumbado las
paredes de basílicas de cientos de años con nuestras canciones. Hemos gritado a pleno
pulmón hasta quedarnos sin voz que Tu Misericordia ha entrado en nuestra casa. Gracias
Dios mío por esta primera HAM.
Y como me conoces, te escribo también para pedirte. Te pido que nunca me olvide de
que no estoy solo, de que tengo una familia inmensa, tu familia. Gracias por recordarme
dónde está la felicidad. Te pido que todas las noches me recuerdes cuál tiene que ser mi
lema: “Inconformismo, Alegría, Compasión”. A nosotros Jesús, a nosotros nos dijo estas
palabras tu Mano Derecha. Te pido que me enseñes a mirar con el amor y la esperanza
con las que nos miraban el Papa y don Carlos, recordándonos que somos nosotros
quienes tenemos que llevar tu luz a nuestros amigos, y no solamente los sacerdotes.
Porque ellos no dan abasto Jesús. Don Josepe, Don Arturo, Don Javier… y todos tus
generales, no dan abasto, y mira que te has cogido a los mejores. Necesitan soldados
siempre en pie de guerra. Recuérdamelo siempre Señor.
Enciéndeme Señor, y déjame llevar tu luz a todos mis amigos. Jo Señor, no saben lo que
se están perdiendo. Si supieran lo que es saltar y gritar Revolución mirando al cielo,
abrazado a tus amigos. Pffff, eso sí que es un subidón. Gracias Jesús por el fin de semana
más emocionante, más bonito y más feliz de mi vida. Gracias. Gracias. Gracias, y no hay de
qué. No hay de qué porque sé lo mucho que has sonreído. Estoy seguro de que has
sonreído tanto este fin de semana como esas veces en las que cuando paras de sonreír te
duelen las mejillas. Y como para no sonreír. Gracias por el Amor que he notado este fin de
semana. Gracias porque sé que solamente eso es un pedacito del Amor que me tienes
guardado, una caricia comparado con el gran abrazo que quieres darme. Así que ya sabes
Jesús. Gracias, y no hay de qué.
Gracias Madre mía por cuidarnos. Gracias porque sin ti nada de esto habría podido ser
posible. De eso estoy seguro. Sigue caminando de nuestra mano porfa, que sin ti nos
perdemos fácilmente. Gracias porque consigues sacarnos sonrisas que nadie puede
sacarnos. Esas sonrisas que nos salen cuando abrazados te cantamos que no nos dejes,
esas sonrisas no vienen de este mundo.
Gracias, Rey de mi vida. Gracias, Reina de Hakuna. La Revolución con vosotros es Real.
HAM
Me sobran las palabras
31/12/2018
Tres días. Roma. La ciudad eterna. La verdad es que no se ni como empezar,
han pasado tantas cosas en tan pocos días.
Es la primera vez que hago una escapada con Hakuna. Y estoy sin palabras.
Eso que se dicen que Hakuna es una familia, creo que nunca me lo había
acabado de creer hasta ahora, des del primer día me he sentido
abrazadísima por todos. Pero no de gente cualquiera, sino de gente llenísima
de Cristo.
Llevo más de un año en Hakuna, ¿cómo he podido tardar tanto en ir a una
espacapada? Soy una empanada.
En las HAM realmente he descubierto que existe esa fila de locos que siguen
a Cristo borrachos de amor.
Jesús, somos unos mimados. Hemos estado con el Papa, y sólo me queda
decir, ¡qué bonita es tu Iglesia! Estoy anonadada. Este sí que está loco por Ti,
y aún así, nos pide que recemos por él para que sea cada vez menos infiel a
Dios. ¿Y nosotros? ¿Y yo? ¡Cuántas veces te hemos fallado! Y aún así, nos
quieres con locura, es muy fuerte.
Antes de las HAM me conformaba con ir tirando, pero allí, en Roma, me he
dado cuenta que me pides más, que puedo dar más, quiero que el mundo se
entere que tenemos a alguien, a un enamorado que nos quiere con locura.
Ahora aquí, un día después, un lunes normal, todo parece igual, pero no, has
entrado a fondo en nuestros corazones. Y solo me queda darte las gracias.
Gracias, gracias, gracias.
Gracias por las HAM. Gracias por Hakuna. Gracias por esa fila de locos. Gracias
por el Papa que tenemos y por los sacerdotes que nos han acompañado.
Gracias por el ejemplo de los matrimonios y de los abuelos que estaban allí
como un joven más. Gracias por el coro que te canta. Por el equipo cocina.
Gracias por todos los pringados que hay detrás, que han hecho posible todo
esto. Gracias por dejarnos armar lío en tu mundo. Gracias por dejarnos
empezar esta revolución.
Vuelvo a repetir, sobran las palabras. Pero una última cosa, gracias por entrar
de lleno en mi alma. En nuestras almas. Eres el amo!
HAM
Entregarnos, servir, disfrutar…
31/12/2018
Entregarnos, servir, disfrutar...
Para poder explicar un poco lo que las HAM han significado para mí, debo ir hacia atrás en el
tiempo. Hace cosa de un año me propusieron empezar a formar Hakuna en mi ciudad, lo primero
que pensé fue: “puf, no tengo tiempo y no quiero comprometerme, iré a alguna Hora Santa y ya
está, pero no me comprometo a dar el 100% de mí”.
A lassemanas,sufrí la pérdida de un ser querido y decidí ir a Hakuna a versi me ayudaba. Llegue
a la primera Hora Santa y en cuanto me arrodille ante el Santísimo rompí a llorar. En la siguiente
Hora Santa, más de lo mismo. Llorar, llorar y llorar.
Después de algunas semanas pensé: “para qué voy a ir si voy a estar llorando toda la hora”, así
que me desentendí y empecé a poner excusas para no ir. Quizás tenía miedo de enfrentarme a
todo lo que sentía cuando escuchaba al coro cantar, o lo que me venía a la cabeza cuando
rezaba.
Ha sido un año de idas y venidas, con una situación familiar que me ha hecho sentir muchas
veces que Dios me había dado de lado, que me había abandonado. No entendía por qué me
pasaba a mí lo que me pasaba cuando yo no hacía el mal nunca y siempre intentaba agradar a
los demás.
En junio, decidí ir a las HAM en Roma, principalmente porque yo no me pierdo ningún viaje y
me apunto hasta a un bombardeo, todo sea dicho. Fui con una mentalidad errónea y egoísta ya
que pensaba: “qué bien, voy a ver Roma y a comer muchos helados y pizzas”. Y ya os adelanto
que allí, rezando y compartiendo mi alegría con todos, eso fue lo que menos me importó.
Cuando llegué a Roma me sentí muy bien recibida y empecé a sentir el amor de Hakuna en el
ambiente... ¡qué maravilla!
Ha sido la tercera vez que visitaba Roma pero he de decir que llena de hakuners, Roma me ha
parecido más bonita y más Santa que nunca.
La Hora Santa con el Santo Padre me hizo reaccionar, darme cuenta de que la alegría, el
inconformismo y la compasión son elementos imprescindibles en la vida de un cristiano.
Las Santas Misas celebradas en Roma fueron otra oportunidad más para abrir los ojos y darme
cuenta de que la oración todo lo puede.
La HAM me ha abierto los ojos y me ha hecho ver lo poco que es una vida para darla.
Entregarnos, amar, rezar, reír, servir, disfrutar...
Que más decir... a veces cuesta expresar los sentimientos en palabras y es necesario vivirlo para
poder entenderlo. Si me dicen que describa lo que Hakuna, en especial la HAM, significa para
mi, estoy convencida de que diría: “Amor, Fe, pasión y alegría”.
Desde aquí, doy las gracias a todas y cada una de las personas que forman Hakuna.
Especialmente a Don Josepe, madre mía, la que has liado. Que siga la revolución Cristiana yllegue a todos los rincones del mundo.
HAM
¡Buenos días, Señor!
31/12/2018
¡Buenos días, Señor! Menudo finde... ¡qué bien se está cuando se está bien! Quería empezar dándote las gracias... pero todo lo que Te diga no será suficiente, Tú sabes las gracias más profundas de mi corazón. GRACIAS porque soy una afortunada. De nuevo te vuelvo a ver en los demás y experimento la certeza de que estás, de que estás en los demás, que sirviendo soy más feliz, que estando en planes con gente que te quiere seguir, buscarte y quererte, ¡es la leche! GRACIAS porque me has vuelto a renovar el Espíritu, me hablas al corazón a través de cada uno, y me generasla necesidad de conocerte más, saber más de Ti para ser inseparables, querer pasar más tiempo contigo y que puedas hacer más grande mi corazón, para que me ayudes a ser mejor y eso significa más feliz! De corazón a corazón... Cara a cara... Así es como se forjan las amistades, en lo bueno y en lo malo. GRACIAS por recordarme que nada de moralismos Señor, como decían en el Congreso, las cosas las hago porque me da la real gana y por TI, para que estés contento y no por un check... que a veces hacen tanto daño. Y ayer lo decía de nuevo San Pablo en la lectura: "la fe que actúa por el amor es lo que vale en Cristo" y punto pelota. GRACIAS por abrir tu corazón a través del Papa, menudo regalo de cumple adelantado. Te vi en él. Qué sencillo habla y qué claro... cómo me dijiste claramente a mí: 1- Que tengo que rezar de verdad por la Iglesia, pero DE VERDAD, por los sacerdotes y su fidelidad, realmente la de todos los hombres a sus vocaciones. Cada vez que vea un sacerdote... rezar por él / por ellos... pero de verdad... en ese momento rezar un Avemaría... eso me ha ayudado a entender mejor el Rosario y a rezarlo, por qué se necesita... y ojalá me enamoré de esa oración, para poder necesitar rezarla cada día, no sólo ahora que el Papa lo ha pedido con mayor empeño. 2- No balconear - ir para delante, no tener miedo. ¡Hay que meterse en el barro y pringarme! Eso que a veces me cuesta a mí... porque pringarse... implica muchas cosas... pero el compromiso y más si es CONTIGO merece la pena. Gracias, por enseñarme desde lo escondido cuánta gente pringa y que, sin eso, no sería posible el viaje. Y que están sirviendo en lo escondido, es un regalo solo para TI, y en Hakuna todos hacemos algo, así que viendo a los demás pringarse de barro tuyo me ayuda a no creerme nada y como dice Josepe no "agilipollarse" y que no sea un espacio de autoformación personal... así que después de Roma, el Señor coloca de nuevo dentro de mí todo en su sitio. GRACIAS porque de nuevo, un plan de HAKUNA es vida todos con todos, una familia que no para de liarla constantemente. Siempre que vuelvo solo quiero hablar de esto... pero qué difícil es explicarlo: hay que VIVIRLO. GRACIAS al Coro, habéis hecho que podamos rezar mejor que nunca... qué voces... qué talentos...y qué dedicación... se veían muchas horas de esfuerzo y muy muy santificadas. En el concierto por la noche me hicisteis disfrutar TANTO viendo a todo el mundo cantar, tantísimas familias, que subieran madres, abuelas, padres, hijas al escenario!!! Cómo cantasteis la canción de La Misericordia en las adoraciones...la escucho en bucle todo el día...me lleva a Roma...a vosotros y a ÉL. GRACIAS POR HAKUNA porque me ayuda a vivir la vida, que no a sobrevivir. Es vida cuando ves que unos tíos la lían en el aeropuerto y contagian... es vida cuando ves que hacen hora santa en el barco de vuelta, es vida cuando llegamos a nuestros trabajos y nos preguntan por el finde y lo cuentas tal cual. Es vida que unos tíos se junten y hagan un musical y dediquen tanto, tantísimo tiempo pasándoselo muy bien. Es vida cuando recién aterrizada me cogí un taxi para ir a casa y el taxista me preguntó que qué tal el viaje y de dónde venía. Así que le conté todo... le hablé de Hakuna, le conté que habíamos estado con el Papa... él era protestante y estuvimos hablando profundamente con mucho respeto, le enseñé las canciones de Hakuna. Así que gracias Señor porque solo estaba agradecida completamente de lo que había podido vivir, de las ganas que tenía de explicar las cosas y de enseñarle que el Señor le quiere muchísimo... y aunque yo estuviera cansadísima y no quisiera ni hablar, el Señor quiso que tuviéramos esa conversación... el tío estaba flipando y me bajé y estaba escuchando el disco de Pasión... ojalá de nuevo Hakuna sea instrumento con sus canciones para acercar a este hombre protestante, que se llama Pol. Que no se pierda ninguno. ¡Y GRACIAS por todos los GRACIAS que no he dicho y solo sabes TÚ!
HAM
Cada día puede ser una fiesta
31/12/2018
¡Una copa de vino, por favor! - oí pedir a alguien mientras “Revolución” cerraba el concierto por
todo lo alto.
¡Que no, que no! Que las mejores fiestas no son siempre con tu selecto grupo de amigos y al
son de reggaeton. ¡Que esto es una fiesta sin aforo y promete! En esta fiesta no hacen falta
grandes salones ni manjares exquisitos, solo haces falta tú. No hay hora de cierre, ni código de
vestimenta, no hay diferencias de ningún tipo entre los invitados, todos son iguales a la mirada
del Anfitrión, que observa atentamente como sus asistentes disfrutan.
Dan las 5 de la mañana y la fiesta sigue, aún sin música; la pista de baile se transforma en un
escenario de abrazos y sonrisas, de besos de buenas noches y de muchos “¡nos vemos pronto!”.
Ahí me paro y pienso, la música empezó a aquello de las 10, pero esa fiesta había empezado
hacía días, concretamente el jueves. Empezó con la efusividad de los abrazos que nos dimos con
aquellos a quienes no veíamos desde hacía tiempo, con el saludo y el gesto de acogida hacia
todos aquellos a los que veíamos por primera vez, con la predisposición de ayudar en lo que
hiciera falta, con las ganas de reunirnos, una vez más, con Él.
Señor, ¡esta fiesta ha sido un auténtico escándalo, un finde de no parar! Hemos podido
descansar más bien poco, y, aunque me conoces y sabes que cuando no duermo suelo estar de
mal humor, algo ha pasado este fin de semana, y es que no he dejado de sonreír. Ni yo ni nadie.
He visto a la gente madrugar con una sonrisa, pasar frío o calor con una sonrisa, cantar aun sin
voz y con una sonrisa, llorar con una sonrisa, abrazar con una sonrisa, ayudar con una sonrisa, e
irse a la cama a las tantas y agotado, pero con una sonrisa. Y te he visto a Ti en todas y cada una
de ellas. Te has hecho Padre de una familia inigualable. Te has hecho carne y hueso en todas las
personas que no han dejado de servir para que esto saliera redondo, en todas las miradas de
alegría, emoción y agradecimiento que nos hemos dirigido unos a otros en todos estos días.
No sé en qué momento concreto de esta gran fiesta me has cambiado la vida, solo tengo claro
que no quiero que pare nunca. Quiero ser una fuente inagotable de servicio para los demás,
quiero ser una sonrisa que ilumine, quiero ser el oído que siempre esté dispuesto a escuchar las
preocupaciones de mis amigos y compañeros, quiero ser los pasos que arranquen el gran baile
que forma parte de Tu fiesta. ¡Quiero hacer partícipe a todo el mundo de lo que Tú me has dado!
Quiero que todo el mundo entienda que solo por medio de Ti se puede querer
incondicionalmente, que solo cuando Tú estás detrás la ilusión y las ganas combaten la pereza
y hacen que lo que pueda parecer un esfuerzo pesado se convierta en un emocionante reto que
superar. Quiero que la gente entienda que esta fiesta no es una hora los lunes adorándote, ni
45 minutos de Misa los domingos, que esta fiesta es un no parar de vivir como Tú nos has
enseñado, de servirte y servir a los demás, y de hacerlo todo por amor y con una sonrisa.
¡Quiero que todo el mundo sepa que Contigo cada día es una fiesta!
HAM
Cambiar nuestra Iglesia
31/12/2018
¡¡Gracias Hakuna!! ¡¡Por hacer posible esta HAM en Roma 2018!!
A dossemanaslargas de nuestro encuentro con el Papa, y todavía sigo conectada a sus palabras,
rezando, meditando y reflexionando como puedo retornar a la vida todo lo que he recibido en
éste viaje... ¡¡que es mucho!!
Se trata de extender su mensaje a nuestro entorno, con quienes estamos cada día, en el ámbito
laboral, en la familia... y me repito las tres palabras clave que nos sirven de marco para nuestro
actuar: Inconformismo! Alegría! Compasión!
¡Somos gotas en éste inmenso mar! y no me canso de agradecer a Jesús el privilegio de haber
conocido Hakuna, a través de uno de nuestros hijos, que ha estado en Colombia y la India de
voluntariado. Su vida ahora tiene otros retos, ve la Vida con otros ojos, siendo su Lema: ¡qué
poco es una vida para darla!
Los cinco de nuestra familia que hemos estado en Roma, nos hemos sentido muy a gusto,
identificados por completo con Hakuna, en nuestra forma de ser, de pensar y de actuar.
El Papa nos ha pedido lío. Veo que la clave está en abandonarse en las manos de Jesús y creer
que la fuerza está toda en Él, actuando a través de nuestro, en palabras y obras, reconocer
nuestra pequeñez y ser valientes en actuar, para conseguir un mundo mejor donde devolvamos
todo el Amor recibido!.y me repito: Qué poco es una vida para darla!
Dios nos quiere y nos quiere mucho! Confía en cada uno de nosotros para ésta Revolución, para
cambiar nuestra Iglesia y estar allí donde nos necesite. Está claro nos quiere con Compromiso,
con Pasión, con Coherencia en Ser.
¡Gracias Jesús! Gracias Hakuna! Gracias a D. Josepe, y al resto de sacerdotes que nos han
acompañado, a todos los pringados que han hecho posible estas HAM 2018! a todos los
Testimonios que han estado presentes en éstos días! ¡Gracias a todos!
HAM
Flipando, Papá, flipando
31/12/2018
Flipando, Papá, flipando
La gente me viene preguntando, es normal, después de 5 días en Roma con 1500 católicos, me
esperaba las preguntas.
¿Qué tal ahí? ¿Cómo es el Papa?... Y muchas preguntas más de ese estilo
Yo siempre respondo lo mismo: Flipando, sigo flipando
No se puede explicar con palabras por lo que pasas en una situación así, viviendo cosas como
las que hemos vivido, siento ser muy pesado, pero sigo FLIPANDO
¿Cómo se puede pasar mal teniendo esto? ¿Cómo puedes llegar a tu ciudad de origen sin
revolucionarla por completo después de esto? ¿Cómo puede ser que hace 5 años, esto eran 20
pringados rezando en una Iglesia en Madrid? ¿Cómo puede ser que el Papa nos haya regalado
unos minutos de su día para hablarnos de tu parte? En fin, yo sigo flipando
Es alucinante, se te pone la piel de gallina, 3 horas de tren, 22 horas de barco, otras 2 horas de
metros y trenes, andar durante 10 minutos y finalmente acabar llegando a un lugar a muchos
kilómetros de tu casa, un lugar precioso, y lleno de tiendas de campaña y bungalows, unas
cuantas caravanas y mucha, pero mucha gente que se ama y ama te ama hasta que le duele,
ves a padres jóvenes, y a otros no tan jóvenes, con sus hijos viviendo la fe en comunidad, ves
familias enteras que se han tragado horas de furgoneta o caravana para vivir durante unos
días, momentos inolvidables y mágicos a tu lado. Ves a jóvenes que como tú, se han escapado
unos días de la Universidad para llenarse de ti, para revolucionar su ciudad de origen, para ser
la sal del mundo. Cuando ves eso, ves ese amor que se tiene la gente, y el cariño con el que se
tratan... adivínalo...
FLI-PAS
Llegas, saludas a los que conoces, te presentan a los que no, te enseñan que duermes dentro
de una tienda de campaña de 1,70 de largo, en la cual no cabes, pero piensas, sí Yeyo cabe,
que mide 2 metros, yo también.
En un abrir y cerrar de ojos y con una cerveza en la mano, estas escuchando a Josepe diciendo
que al día siguiente, es decir, el viernes, vas a ver junto a todos los que están a tu alrededor y
muchos que faltan por llegar, al Papa Francisco, después de esto pretenden que te vayas a la
cama pero tú sigues flipando
El día siguiente, después de a ver dormido poco y mal, porque como eres un genio, te has
olvidado el saco y la esterilla, te pegas una ducha rápida y un mal café, coges un taxi y te vas a
visitar Roma, haces tiempo para entrar en el Vaticano y esperar a que llegue el Papa, como si
fueras a casa de un colega y te sentaras en el salón, a que él terminara de ducharse.
Después de esto, y de que el Papa te de unos consejos y de que el grupo de música le vuelva a
poner los pelos de punta hasta al Papa, me encuentro por primera vez contigo Papá, me
encuentro contigo en La Hostia y en ese momento FLI-PAS
Después de una hora de estar contigo, me voy a verte otra vez, pero en otro sitio, porque ya
nos habíamos flipado lo suficiente, ¿Te imaginas? Hora Santa y misa en el Vaticano... Ya
llegará
El día siguiente fue un espectáculo, me lo pasé como un niño pequeño, siendo sincero este día
estaba marcado en mi calendario, ya que me habían hecho spoiler de que iba a haber
concierto, y hasta Napoleón sabía que yo ese día me lo iba a pasar como los indios. Pero
además de concierto lo que no sabíamos era que iba a ver lo que se denominó como El
Congreso de la Revolución Cristiana, en el que hablaron 3 doctores y una traductora, nos
dieron testimonios y vimos un pequeño adelanto de varios proyectos de Hakuna, uno de ellos
me provocó uno de los mayores ataques de risa de mi vida, la obra de teatro de Hakuna,
llamada "Godspell", madre mía, que maldito descojone.
Esto fue sólo el principio del día, ya que después de una larga caminata y sin comer nada
llegamos a la iglesia de Santa María La Mayor, en la que nos esperaba un gran amigo tuyo, Don
Carlos Osoro, el cual nos dio Misa y después disfrutó de una Hora Santa junto a todos
nosotros.
Cuando llegamos al camping, nos encontramos con lo que me gusta, un buen lío, concierto y
fiesta.
Qué decir del concierto, una maldita locura, con apariciones estelares con la madre de los
Martí, o con Vértigo entonado por un barítono de renombre internacional, además
disfrutamos de las canciones de Hakuna Group Music y algún nuevo tema, todo esto mientras
disfrutábamos de la fiesta, del alcohol, del baile, gritando REVOLUCIÓN, con los pelos de
punta, con ganas de llorar, amándonos, queriéndonos más y más, dejándonos la voz en cada
canción, disfrutando de ti papá, disfrutando del regalo que nos has hecho sacando Hakuna
adelante.
Papá, flipo contigo, con el amor que repartes, con las ganas de vivir que nos das, con la fuerza
que nos das, con el propósito que nos has tatuado de que no se pierda ninguno, con la
revolución que has montado. ¡He estado con el Papa!
Papá, la gente me pregunta que qué tal en las HAM, y yo solo puedo decir una cosa...
Flipando, sigo flipando
HAM
Happiness is real
31/12/2018
Happiness is real
¿Quién diría hace 4 meses que yo iba a vivir esta experiencia Señor? ¿Quién diría hace menos
de medio año que yo pasaría unos días en Roma con HAKUNA? ¿Quién diría que algún día yo
me sentiría una hakuner más?
Yo conocí HAKUNA hace menos de 5 años y, después de un par de horas santas, decidí dejar de
ir porque no compartía los ideales que se transmitían. O eso me decía a mí misma. Me decanté
por la excusa de que era todo postureo, una oportunidad para conocer gente y que te
conociesen. Pero no. Con este viaje he aprendido que no essolo eso, que hay algo más, algo que
engancha.
Llevaba ya un tiempo que, a pesar de tener de todo en mi vida, sentía que no tenía nada, que
me faltaba algo y ese algo debía de ser muy importante. De vez en cuando se me olvidaba el
valor que tienen pilares como la amistad o la familia y, este vacío, podía traducirse en un par de
palabras: SED DE AMOR. Claramente este choque con la realidad no fue algo radical sino que
todo empezó con una Hora Santa en verano que significó un antes y un después en mi relación
contigo, Señor. A raíz de ese rato junto a Ti, y gracias al consejo de un amigo, decidí lanzarme a
la aventura de participar en las HAM. Y, ¡QUÉ AVENTURA MADRE MÍA!
Estos días Jesús he podido comprender el porqué del espíritu revolucionario. He entendido,
vivido y sentido lo que es el Amor de Cristo, he visto lo que es la hermandad de la familia que es
tu Iglesia. Me ha enseñado a descubrir a la gente, a no dejarme llevar por los prejuicios, por lo
que cuenta la gente. Como tú decías Señor: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Para que uno pueda permitirse el lujo de juzgar una cosa tiene que empaparse de ella, conocerla,
meterse de pleno para poder tener una opinión completa. Y, esto, es lo que me ha enseñado
este viaje.
La vida está llena de buenos momentos, experiencias llenas de risas y diversión que hay que
aprovechar y disfrutar al máximo. Pero, también va acompañada de momentos duros, épocas
en las que nos sentimos necesitados o empezamos a autoengañarnos para consolarnos y
justificarnos por nuestros propios errores y defectos.
El Papa, cuando nos dirigió unas palabras el viernes, nos pedía 3 cosas: ALEGRÍA, COMPASIÓN e
INCONFORMISMO. Estas 3 palabras se han grabado a fuego en mi corazón pero, a esta última
quiero referirme. Señor no quiero conformarme con como es mi carácter, mi forma de ser. Que
rompa esa coraza en la que me protejo para que esos malos momentos no me afecten, aunque
indirectamente siempre lo hacen. Que sienta esa alegría del buen cristiano, Padre. Que la Alegría
remueva mi espíritu para lucha por llegar a cada uno de una forma distinta, como sé que a Él le
va a llenar.
Durante este viaje he podido ver lo que es HAKUNA y he querido quedarme con 3 adjetivos que
me ayudasen a poder transmitírselo a la gente que no lo conoce o lo critica, yo la primera.
El primero es AMOR, Dios Amor.
Como explicó Javi Navas en su testimonio durante el congreso, yo llevo 20 años teniéndote en
frente y, 20 años, ciego. ¿Por qué? Porque te veía como un Padre al cual había que satisfacer
cumpliendo unos mandatos de ahora haz esto, está prohibido hacer aquello... un sinfín de
deberes que, a veces, alguno incluso podía llegar a perder el poder de discernir qué está bien
porque es bueno y qué está bien porque así me lo han enseñado.
Pero con HAKUNA he podido ver que mi felicidad no consiste en esto. Y es que Tú no eres un
Padre autoritario, juez ni opresor que me impone que debo hacer y que no, sino, puro Amor el
cual me haces llegar a través de los demás, del servicio de uno mismo para con el resto. Como
se nota que te sirves de cada uno de nosotros para llegar a cada corazón humano. Que tu gracia
se desprende, por AMOR, de su condición divina y actúa a través de cada persona que te recibe.
Padre, que yo aprenda a trasmitir y ayude a los que me rodean a que vean tu Amor a través de
mi, como yo he vivido estos días.
La segunda característica es esto último que te acabo de pedir, el SERVICIO. Pero, no un servicio
interesado, que sabe que eso es lo que debe hacer, sino un servicio que no entiende de apegos,
que sirve y se deja servir como Tú lo hiciste con los Apóstoles. He comprendido que este servicio
se puede hacer realidad porque Tú estás actuando a través de cada hijo tuyo, de cada servidor.
Padre, que yo a mi vuelta sepa servirte y servir a los demás con ese Amor con el que me han
servido a mí en Roma.
La última, pero no menos importante, es PASIÓN.
No sé que les has metido en el cuerpo a todos estos para que hagan todo con Pasión, con Pasión
de Dios. En cada barbacoa, en cada Hora Santa, en cada saludo por la calle, en cada canción, en
cada sonrisa, en las comidas, en unas copas... En cualquier cosa insignificante del día cotidiano
le echan una pizca de Pasión tuya. Y es que es verdad eso de que el mar son gotas.
Esto que te estoy contando me recuerda mucho a la canción de Pasión de Dios, canción que
cada vez que escucho me pone los pelos de punta. Y, ¡¡es que es muy heavy Señor!! Que yo soy
Pasión de Dios, Pasión tuya.
Ahora toca la vuelta Madre. Ese momento del viaje que no quieres que llegue porque sabes que
vas a salir de esta burbuja de felicidad. Pero, este es el momento clave, el que de verdad importa.
Esa vuelta que nadie quiere pero que sirve para ponernos a prueba con las dificultades diarias.
Madre Mía ayúdame porque sin ti yo sola no puedo. Yo sola no puedo levantarme mientras me
estoy tomando una cerveza con mis amigos después de clase para ir a Hora Santa. Porque yo
sola no puedo acordarme de rezar el rosario, como nos ha pedido el Papa. Yo sola no puedo
estarsirviendo alresto transmitiendo el Amor de tu hijo en CADA COSA. Porque yo sola no puedo
si no es contigo, con tu ayuda.
Que cada día revoluciones más y más mi espíritu, Señor. Que cada día sonría a todaslas personas
con las que me cruzo. Que pueda dedicar con frecuencia mi tiempo a los que sufren. Que sea
capaz de empezar cada mañana con un rato de oración y ofrecimiento. Rezar todos los días por
todos. Que sea capaz de comprometerme a cuidarTE en un sagrario. Que vaya cada lunes con la
ilusión y disposición de ayudar en la Hora Santa. Ayúdame a ver la importancia de la formación
personal para estar más cerca de ti, conocerte más y, por lo tanto, poder amarte más. Que en
cada momento de mi día a día sea capaz de ver y actuar como tu manantial para quienes están
sedientos de amor. Que aprecie el significado y valor de los Sacramentos. Y, por último,
ayudarme a cuidar a Tú Madre, Madre de Hakuna.
“Quiero vivir la vida: que sepa gozar de todo, que no me venda a la falsa diversión, que busque
la felicidad en mi interior.
Quiero apostar por grandes ideales: que sepa que mi vida vale mucho, que no me venda a la
mediocridad, que busque servir y amar.
Quiero acertar en mis elecciones: que sepa distinguir el bien y el mal, que no me venda a ser
como los demás, que busque lo que vale la pena.
Quiero ser libre: que sepa esclavizarme por amor, que no me venda al capricho ni a la pasión,
que busque la libertad interior en ti, Señor”.
HAM
La Vida Buena o la Buena Vida de Jesús
31/12/2018
La Vida Buena o la Buena Vida de Jesús
Soy padre de un “Hakunero” que nos animó a venir a Roma.
Qué pasada!!!
Al volver nuestro hijo nos dio la gracias por el viaje...las gracias se las dimos nosotros!!!
Menudo “revolcón” del Espíritu Santo!!!
Solo llegar al camping el jueves por la noche, tarde, ya aluciné... Salimos a dar un paseo por el
Flamingo, cientos de jóvenes, abrazos, sonrisas verdaderas, “birras”, Kinder Buenos... Alegría de
la que nos pidió el Papa al día siguiente!! Me presentaba a sus amigos y era como si los conociera
de siempre, ya me di cuenta de que nos esperaba un finde especial!!
Y menudo fin de semana!!!
Encuentro con el Papa, San Pedro para nosotros, me recordaba cuando salimos de la parroquia
de nuestro pueblo después de Misa y el portero nos “achucha” porque quiere cerrar la verja,
estábamos en casa!!! Cuando el Papa nos hablo me daban ganas de saltar y abrazarlo (Don
Josepe me mata). Él nos pidió perdón por mil cosas!!!! Tenía ganas de gritarle, soy yo el que le
tiene que pedir perdón por tantas veces que he fallado a la Iglesia, a usted y a todos mis
hermanos...
Santa Misa en el Trastevere, precioso.
Pero hubo algo que me toco el corazón y fue la charla del Padre Bianchi. Dijo pocas cosas y muy
sencillas pero me quedé con una idea que no me quito de la cabeza:
“Jesús vivió una Vida Buena, Bella y Feliz”
Siempre he meditado la vida de Jesús como una vida mística, sacrificada, rematada por un
sufrimiento brutal por nosotros, por mí!!!
Nunca pensé que Cristo lo había pasado bien en este mundo, sinceramente no me lo había
planteado.
Pero el Padre Bianchi me hizo ver que Jesús disfrutó en esta Tierra. Amistades, naturaleza,
comida...Cuando pienso en las Bodas de Caná me encanta!! Ya era el final de la boda: podía salir
Jesús y decir, venga, venga, ya habéis bebido demasiado, todos para casa... y va y convierte el
agua en vino, (y menudo vino).
Imagino sus sobremesas con sus amigos de Betania. Pienso en sus caminatas con los discípulos
por aquellas tierras... sonrisas, alegría, abrazos, bromas...”pringando” unos por otros... “Todos
por todos”. Vamos, como el finde que hemos vivido en las HAM!!!
Gracias, gracias, gracias!!
Ha llegado la Revolución!!
HAM
LAS HAM
31/12/2018
LAS HAM
Quisiera empezar esta carta agradeciendo a todas y cada una de las personas que han hecho
posible este pedazo de reencuentro. Dios os lo pagará y bien.
Las HAM para mí han sido un nuevo nacer en Dios y en la Iglesia. La oportunidad de poder ver
al Papa y escuchar las bonitas palabras que nos dirigió, me han hecho reflexionar y rezar mucho
estos días ya en España. Me llamó especialmente la atención que el Papa empezara
agradeciéndonos nuestra presencia allí, en el Vaticano. La que tenía que estar dando GRACIAS
a Dios por este regalo era yo, la que tenía que estar dando GRACIAS al Papa por su dedicación y
sus ganas de rezar una hora con nosotros (a pesar del mucho trabajo que tendría) era yo.
Obviamente, desde el minuto uno, el Papa ya me estaba dando una gran lección: ser agradecida
con Dios. Lo que hemos vivido me hace sentirme y saberme una AFORTUNADA.
Lo segundo que más me llamó la atención fue que nos pidiera perdón. Perdón debería pedirte
yo por no ser la cristiana que esperas que sea y por la que rezas cada minuto, perdón te tengo
que pedir por no rezar todos los días por la Iglesia y por tu persona, perdón tengo que pedirte
por no dar el testimonio que esperas de mí y perdón tengo que pedir por las veces que me
cuesta defender a la Iglesia y a los cristianos. El perdón que nos transmitió el Papa iba lleno de
dolor, un dolor muy profundo reflejado en algo que él ni siquiera ha hecho. Nos demostró cómo
sufre con el prójimo y cómo hace de ese sufrimiento algo tan propio hasta acabar atribuyéndose
TODO lo que sucede en la Iglesia. Menudo impacto.
Alegría, inconformismo y compasión. Jamás se me van a olvidar estas tres palabras tan bellas y
con tanto contenido. No quiero conformarme con la vida organizada y cómoda que estoy
llevando últimamente. No quiero y no puedo. No puedo porque me llamo cristiana y quiero
revolucionar todo y a todos. Quiero llevarLE a todas partes. ¡¡Quiero soñar a lo
grande!! ¡¡Quiero decirte que sí!!
Sólo puedo dar las gracias. Gracias porque las HAM me han abierto los ojos. Me han enseñado
lo que es vida. Gracias por todos los que fuisteis. Gracias porque allí, en la Hora Santa en Santa
María La Mayor, pude ver la necesidad que tenemos los hombres de llevar nuestra fe en
comunidad, en familia, en definitiva, en vida. Gracias por ser las tres cosas: comunidad, familia
y vida. Gracias porque me he podido fundir en el abrazo eterno que Dios me ofrece y en el que
este fin de semana hemos entrado todos. Gracias, porque la Misericordia no sólo ha entrado en
esta casa, sino que también en mi corazón que tan de piedra lo tenía...
Dios me ha dado tanto, tanto, tanto que debo corresponderle. No puedo ni quiero quedarme
de brazos cruzados balconeando la vida y usando sólo para mí todos los dones que he recibido
de Él. Haber estado en un encuentro con el Papa es una suerte y una bendición, pero también
sé que ahí estaba Dios queriendo transmitirnos algo. Ese algo tiene que ver con decirle que SÍ.
Él es el camino, la verdad y la vida. Si le digo que SÍ sé que alcanzaré la felicidad, pero cuánto
cuesta desprenderse... Por eso, gracias de nuevo por arrancar la piedra que tengo por corazón
y así poder llegar cada día un poco más al SÍ rotundo que quiero darLE.
Este fin de semana he visto a Dios en Hakuna. He visto que Dios es el que mueve los corazones,
los hombres sólo estamos ahí de instrumento. He visto a Dios en cada sonrisa y en los ojos de
todos. Lo he visto también en el concierto y en el musical. Creo que el coro no es consciente de
los muchos corazones que ha tocado y de lo mucho que ha ayudado a rezar. El concierto fue un
puro rezar juntos, rezar en familia. La familia que reza unida permanece unida. ¡Gracias a todos!
HAM
No te has perdido nada
31/12/2018
No te has perdido nada
Uno llega a Roma. Se encuentra con un camping por montar. Con un millar de personas que
recibir. Acogida. Alegría.
Llegaba desbordado. Desbordado de ganas. Desde hacía meses las letras H, A y M habían
resonado mucho. Familia Eucarística, juntos, todos, en Roma. Y ya, lo de que el Papa nos fuese
a recibir... Desbordado. Con el corazón casisaltando de la emoción. Y todo empezó el miércoles.
Algunos privilegiados estábamos allí ya el miércoles. Celebrando la Primera Misa y Hora Santa
del viaje de nuestras vidas.
Y vaya Misa. Y vaya Hora Santa. Si te digo que si no has venido a las HAM no te has perdido
nada...
Allí, en la terracita del bungalow 102, estaba Dios hecho Pan, y me pareció casi más heavy que
tenerle delante en San Pedro. Más heavy, porque en un camping perdido de Roma, con cuatro
colgados, Dios también se hizo Pan nada más y nada menos que en un Bungalow para estar
entre nosotros. Ahí. Tan pequeño. Tan Él. TAN enorme. TAN HEAVY.
Y llegó el jueves. Y llegaron los mil. Los mil, como uno. Detrás de Uno. En Uno. Los mil, familia.
Para celebrar esa familia. Abrazos, sonrisas, ilusión. Caras de guasa al ver las tiendas de
campaña... Paseíto desde la recepción, una cerveza... Y el viernes. Y vaya viernes. Un viernes en
el cielo, en la tierra. Y vaya Papa, y vaya voces, y vaya Dios. Porque allí, en la cuna de la Iglesia,
en la grandeza de las columnas, de la cúpula y de la vidriera, Dios seguía siendo el mismo que el
que nos espera todos los lunes en la Custodia... En esa custodia de madera. El mismo trocito de
Pan, haciendo arder a mil que le miraban.
Vaya show... Si hablas con Jesús, dile de mi parte que la que ha liado. O mejor, la que está liando.
Porque después del Vaticano, nos fuimos a recibirle a Santa María del Trastevere. Para pararnos
en su Madre, en esa primera iglesia dedicada a Ella en Roma. Para aprender a estar cada día un
poquito más cerca de la Madre de Hakuna. De la madre de todos.
Y otro día. Y todo pasaba volando. Y gente currando de arriba a abajo, ultimando detalles para
que saliera todo perfecto. En ellos, estaba Jesús igual que en la Custodia de San Pedro. En los
que estaban recibiendo en la puerta del teatro Italia, en los que renunciaron a ver Roma para
hacer compra para mil (los del Makro de Roma aún están flipando), de los que poco se movían
de las paelleras, de los que decoraban las distintas Iglesias a nuestro estilo antes de que llegara
todo el mundo, de los que rezaban en alto para ayudarnos con sus voces en Off, de los que se
peleaban todos los días con el pobre PierGiorgio, el del camping, que estaba desesperado con
nuestro jaleo. De los del musical, que nos hicieron llorar de la risa a todos. De los del coro, que
cuando no cantaban, estaban ensayando... Tantos, ellos, que se pringaban, sin que nadie lo
viera. En ellos, estaba la misma Hostia que adoramos en San Pedro. El mismo Cristo. Y en ellos,
a la vez, un amigo, un conocido o simplemente uno más con quien, sin necesariamente
conocerse, compartir esa noche gritos de Revolución en un concierto en el que brillo el pobre
loco en las caras de todos. Alegría. Alegría. Alegría.
Porque, para remate, ese concierto fue mejor que cualquiera. Y ahí también estaba el mismo
Jesús, haciendo, de nuestra Vida, una fiesta, de mil, una familia, de canciones, oraciones, de la
fiesta, Vida.
Si te digo que si no has venido a las HAM no te has perdido nada... Tal vez, te lo digo, porque no
ha sido nada especial. Nada diferente. Simplemente una celebración a lo grande de lo que es
Hakuna, la Iglesia.
Pero, simplemente, Hakuna, la Iglesia. Si te digo, que no te has perdido nada, tal vez, te lo digo,
porque ese Pan Blanco del Vaticano, te está esperando este lunes, otra vez. Y esa fiesta, cada
día.
Y esa gente, eres tú. Tú y yo. El rumor de una revolución.
HAM
Ojalá no llegue a entenderTe
31/12/2018
Me siento a escribir esta carta post y la verdad es que no se por donde empezar.
Soy persona de pocas palabras, pero vamos al tema.
GRACIAS si, en mayúsculas, gracias a Dios y a María por haber puesto ese fin de semana en mi camino, gracias a todas por haberlo compartido, por haber abierto vuestros corazones a personas desconocidas para vosotras, gracias a todas las pringadas que lo preparasteis con tanto cariño para que todo fuera un regalo.
En el momento que me apunte tuve miedo a no saber que me iba a encontrar, si iba a estar a gusto o me iba a sentir un bicho raro, pero cerré los ojos y dije tengo que confiar, si Él me lo ha puesto en el camino por algo es.
Al llegar y ver como nos recibisteis con los brazos abiertos, pensar que gente de otras ciudades te acogiera como si te conociera de toda la vida, eso era como estar en casa.
Durante el fin de semana un auténtico huracán paso por dentro de mí. A pesar de ir sin expectativas, mi único deseo era poder desconectar de mi rutina, descargar de mi mochila el peso que llevaba encima y no solo me llevé eso, me vine sabiendo que mi mochila no solo la cargo yo, si no que es el Señor quien la carga conmigo.
El Señor es flipante y claro está que si confiamos en Él y en sus planes lo único que encontramos son cosas maravillosas, a través de cada charla o cada compartir a través de vosotras Él me fue regalando palabras y gestos los cuales iban llenando de paz mi corazón, iban aumentando mi sed de Él.
He vuelto sin saber explicar bien a la gente que me pregunta que he vivido en el SW, porque con palabras no se puede, solo les puedo decir una cosa, que he vuelto con ganas de más, de seguir buscándolo.
Gracias por este regalo.
HAM
Un entusiasmo que contagia
31/12/2018
Un entusiasmo que contagia
Han pasado ya varios días y me encanta recibir las cartas post HAM, disfruto leyéndolas, le doy
gracias a Dios por lo vivido y por el entusiasmo que ponen todos al compartir lo que sienten
después de la experiencia.
Y yo, ¿por qué no digo lo que siento?, no hace falta escribir bien para que te entiendan, no hace
falta tener 20 años, ni 30 ni 40, da igual pasar de los 50 para sentir que tu sangre también hierve
con el mismo entusiasmo y fervor que la de estos jóvenes que te hacen también sentir joven
para siempre.
¡Pues ahí va!, parece que ya lo tienes todo hecho y sin embargo piensas que a la vez hay mucho
por hacer y que lo tienes que hacer, que quieres vivir de lo vivido y que quieres que muchos
quieran vivir también con este entusiasmo que contagia.
Dios, ¡que no se me pasen las ganas!
Dame Tú lo que me falta, convierte mis Horas Santas en un darte gracias y pedirte.
Pedirte por los que no te piden para que aprendan a hacerlo.
Pedirte que me des mucha fe para que los que me rodean también vivan la fe.
Para que aunque seamos pocos ahora en mi ciudad sepamos contagiar a tantos que están por
venir.
Para que también a tus ciudades pequeñas se nos hagan pequeñas las iglesias que vamos a
llenar.
Todo esto y mucho más quiero que sea mi post HAM.
Gracias Señor y yo, como todos:
¡¡¡¡¡CONTIGO SÍ PUEDO!!!!!!
HAM
Una experiencia inolvidable
31/12/2018
Una experiencia inolvidable
Las HAM han sido una experiencia alucinante. Empecé a conocer Hakuna a raíz del musical
«Godspell» y aunque haya estado desde febrero metido nunca había ido antes a eventos de
Hakuna, a parte de la Hora Santa en Barcelona, y me ha maravillado. No solo ha sido impactante
poder cantar en la Hora Santa con el Papa o representar el musical en Roma ante 1.000
personas, sino el ambiente que se respiraba. El espíritu de servicio y la alegría en la cara de las
personas fue lo que más me impactó. Claramente ha sido una experiencia inolvidable."
JMJ
JMJ
CTEA (Con Toda El Alma) (JMJ PANAMÁ 2019)
25/09/2019
Después de cinco minutos pensando en cómo empezar esta carta, me he dado cuenta de que sólo puedo empezar diciendo: GRACIAS. Gracias, gracias y gracias. Gracias de verdad. Gracias por tanto y en tan pocos días. Gracias por acabar con mi ceguera, por abrirme los ojos estos días que hemos estado en Panamá. Qué suerte. Qué enormemente afortunados somos y cómo de agradecidos tenemos que estar. Y ya no sólo por poder ir al paraíso que ha supuesto Panamá, sino por lo que se ha cocido en la JMJ y luego en la Isla de Saboga. Y es que cómo empezamos el viaje desde el minuto cero en el aeropuerto con el entusiasmo que se veía en las caras de la gente que, unidos por la fe, iban juntos a Panamá movidos por un solo motivo: CRISTO.
Menuda acogida nos hicieron nuestras familias panameñas. ¡Se volcaron! ¡Da gusto! Eso sí que es ser cristiano, Jesús, dándolo todo y más. Dando mucho más de lo que tenían. Y es que estos gestos tan puramente cristianos se nos fueron al extremo, a ese al que creíamos imposible llegar, y ocurrió cuando llegamos a la Vigilia en el campus Juan Pablo II. ¡¿Qué hacían 600 mil locos ahí tirados en la hierba en plena madrugada?! Pues esos locos estaban ahí porque están muy locos, pero muy muy locos por Ti. En ese campo se sentía esa paz, ese abrazo de Dios y esa realidad de ser todos una gran familia. Éramos y somos todos hermanos, sin importar de qué país viniéramos o la edad. A todos nos unía la Fe, nos unía lo enamorados que estamos de
Ti, y ese deseo común de seguirte. Por si esto no nos convence de que tu existencia es lo que reúne a estos miles de locos, visualicemos la Isla de Saboga. Quien no crea en Dios que justifique esa maravilla de lugar... y su gente. Repito, cuánto tenemos que aprender, Jesús. Que sin tener nada, son más felices que nadie. Que ahí no existe el estrés, los lloros injustificados, las pájaras mentales, la falsedad, ni esa toxicidad de Occidente.
Que sepamos aprender de ellos, y que olvidemos esos problemas ficticios que nos perturban en Europa. Que no es más quien más tiene, sino el que menos necesita. Jesús, que nos demos cuenta de que nuestra vida y nuestras circunstancias, por muy duras que puedan ser, no nos determinan. Que no nos dejemos ahogar por esos problemas a los que damos tanta importancia. Que salgamos de esa oscuridad iluminados por saber lo más importante, que Dios nos quiere. Que nos demos cuenta de que esto BASTA. No necesitamos más que ese
amor que YA tenemos de Dios, y darnos a los demás igual que se da Él. “Hágase en mí según tu palabra”. Que seamos capaces de darnos en nuestras vidas como nos hemos dado sin medida estos días en Panamá.
¡Qué felicidad, Señor! Sólo con eso. “Dadme vuestro amor y gracia (de saber sentirnos amados por Ti), que ésta me basta”. ¡Y tanto que me basta! Y es que cómo hemos derrochado felicidad, sonrisas y amor compartiendo sin límite con el que más lo necesita. Que seamos capaces de hacerlo en nuestro día a día. Y que lo hagamos ¡CON TODA EL ALMA! Que nos convirtamos en la Revolución de influencers que lo dan todo Con Toda El Alma (¡desde Panamá hasta España!)
JMJ
Diciendo SÍ al Señor (JMJ PANAMÁ 2019)
25/09/2019
Delante del Santísimo me pongo a escribir esta breve carta de nuestra escapada a
Panamá:
Vaya 12 días hemos pasado. Sí, incluyendo la ida y la vuelta. Empezar con esa misa
mañanera el día 24 de enero en Barajas era solo empezar a respirar a Dios por todos
lados.
Según nos acercábamos a la puerta de embarque era mayor el número de
sacerdotes, gente rezando y cantando, con banderas y guitarras por todos lados. Era
un aviso para el que no se hubiese enterado aún: nos íbamos a la Jornada Mundial
de la Juventud en Panamá, "una fiesta de alegría, de esperanza para la Iglesia y, para
el mundo, un enorme testimonio de fe", a compartir una experiencia inolvidable con
católicos de todos los países del mundo acompañados de Su Santidad el Papa
Francisco.
El recibimiento de las familias de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen se me
quedó completamente grabado. Y fue otro aviso: estaba en Panamá, pero no de
turismo, sino para estar reunidos con mis hermanos cristianos, que "habían dicho "sí"
al sueño de Dios de ver a sus hijos reunidos", y escuchar todos juntos el mensaje que
el Papa tenía para con nosotros. Creo que a todos nos sorprendió la enorme
generosidad de las familias panameñas, que teniendo poco (materialmente
hablando) nos lo daban todo. Y ello me hacía preguntarme si yo sería capaz de
tratarles de la misma manera si viniesen a Madrid. Y la respuesta desgraciadamente
no era un sí claro... pero iremos mejorando seguro.
Estos dos avisos (aeropuerto y acogida) que tan bien me venían en mi caso, ya que
me había aventurado a ir a Panamá pero sin ser tan consciente de adónde iba como
me hubiera gustado, me hicieron poder entrar mejor en aquel Via Crucis en la "cinta
costera", como definió el Papa a esa enorme calle en la que nos juntamos, que fue
profundamente bonito. Cada uno a su bola, pero todos juntos como hermanos,
íbamos rezando de la mano del Papa, que tanto nos insistía en respetar a todas las
personas con todo nuestro corazón, desde el niño en el vientre materno, pasando
por mujeres maltratadas, refugiados, hasta aquellos a los que hacíamos bullying.
El sábado por la mañana, celebrando misa todos los españoles que habíamos ido a la
JMJ, pensaba una vez más: qué bonita es Tu Iglesia. Y luego poco a poco fuimos
peregrinando hacia el Campo San Juan Pablo II, para la vigilia. El Papa nos insistió en
no tener miedo. Que María no compró un seguro de vida. Ella, que era joven como
nosotros, se jugó todo y se convirtió en una joven "influencer", y que "no era tonta",
decidió decir que SÍ, decidió confiar en el Amor. Porque el Señor nos hace una
invitación a vivir nuestra propia historia de amor con Él, y es Él el primero en decir "sí"
a nuestra vida.
Diciéndole que SÍ al Señor tenemos unas "raíces fuertes" que nos ayudan a estar
sostenidos y agarrados, porque es fácil "volarse" cuando no hay de dónde estar
agarrados. El Papa me ha enseñado que tengo que ser visible, sentir que soy útil,
¡que mi vida tiene sentido para todos los que me rodean! ¡No tener miedo! ¡No tener
miedo a abrirLe el corazón! De esta manera, ¡¡Él me abrazará con todas mis
debilidades y mis defectos!!
En la homilía del Papa del día siguiente se me quedó tatuado que todos los jóvenes
somos el ahora de Dios. Es un amor concreto, un amor de ahora mismo. Y que es ese
amor, como dijo el padre jesuita Pedro Arrupe, el que me hará levantarme por la
mañana y me impulse en las horas de cansancio, lo que me rompa el corazón y lo
que me haga llenarme de asombro, de alegría y de gratitud.
Y dejando la ciudad de Panamá atrás y en mi corazón, nos fuimos al archipiélago de
las Perlas, a la Isla de Saboga, que nos recibió también con los brazos abiertos.
Qué buenos ratos compartiendo con su gente: hablando, jugando al fútbol (pese a
nuestra injusta derrota), pintando, construyendo la grada… Y qué buenos ratos de
diversión en grupo, de adoración, de misa. A lo mejor Saboga no es la isla con más
dinero del mundo, pero desde luego que ahí se puede contemplar a Dios en su
gente y en la naturaleza. Ver con ojos felicidad, alegría y compañerismo.
Me llevo muchas personas. Muchos nombres: Pirulito, Octavio, Dayanne, Milagros,
Luis Carlos, Pollito, José David, Mercedes, Zori, China, Claudi... y aunque
probablemente no les vuelva a ver en mi vida, un hueco de mi corazón ocupan ya.
Para no enrollarme mucho más. Aparte de muchísimas historias y recuerdos, me
quedo con la gente panameña, de los que tengo mucho que aprender. Con vosotros,
el grupo español de Hakuna, que tanto me habéis sorprendido una y otra vez. Con
aprender a ser cristiano, que como dijo San Oscar Romero, el cristianismo no son
normas, el cristianismo es Cristo y que, como don Josepe nos sugería, ser cristianos
con nuestra vida, con nuestro ejemplo.
No me extraña que de una JMJ pueda surgir una conversión, una llamada a la vida
consagrada, a la vida religiosa… porque realmente en estos encuentros abrimos
nuestro corazón a Dios, que nos habla en silencio a cada uno. Seguramente no sea
mi caso, pero de lo que estoy completamente convencido y de lo que me he dado
cuenta al llegar a Madrid, es que vuelvo con la cara y el corazón cambiados. Con
ganas de vivir con toda el alma, de querer a los demás y cada día un poco más al
Señor.
Gracias Jesús. Gracias Papa Francisco. Gracias Hakuna. Y gracias a cada uno de
vosotros.
JMJ
Esto no acaba aquí (JMJ PANAMÁ 2019)
25/09/2019
Esto no acaba aquí
Esto no acaba aquí. Volvemos a la realidad de nuestras vidas, a la rutina, sea
universidad o trabajo, pero ninguno de nosotros es la misma persona después de lo
que hemos vivido en Panamá estos días.
Unos más tiempo, y otros menos, pero todos hemos vivido lo que me atrevería a
decir que ha sido una de las experiencias más revolucionarias de nuestra vida.
Revolucionaria al estilo Hakuna. Nos hemos abandonado en Dios, hemos puesto
nuestra vida a su entera disposición y puedo decir demasiado convencida que ha
actuado a través de todos y cada uno de nosotros. A través de nuestras sonrisas,
miradas, palabras y actos. Hemos vivido como hijos revolucionarios de un Padre que
nos quiere y nos da el amor más increíble que existe; nos quiere con locura y cuando
uno se da cuenta de eso quiere a los demás casi de la misma forma. Un sacrificio que
no cuesta, que no hay que pedirlo porque nos sale de dentro: lo damos todo por
aquel que nos necesita sin que cueste. Hemos cabado, rascado paredes, pintado,
construido, pero sobre todos hemos vivido como verdaderos locos de amor por Dios.
Ayer al llegar a Panamá desde Saboga, el taxista que nos llevaba a casa definió
nuestra experiencia como un ayuno de todo lujo. Cuánta razón tenía, y qué fácil ha
sido aunque a muchos les pueda parecer raro. Fuera de toda comodidad, sin
espejos, sin camas de cuatro patas, con baños comunes y duchas limitadas (vaya,
limitadísimas) hemos sido felices y contagiado esa felicidad entregándonos a todos
aquellos que han necesitado de nosotros, sin esfuerzo. ¿Por qué? Pues porque un
cristiano que vive loco de amor por Dios abraza la vida tal como viene, y la vive y
exprime al máximo: se da entero sin necesitar grandes lujos.
Hemos redescubierto lo que significa la Fe, pues tal y como un amigo portugués,
también peregrino, decía: “Dios proveerá, hermana”, lo que implica que aprendamos
a abrazar la vida como viene, siendo revolucionarios del amor de Dios y viviendo la
vida al máximo, venga como venga.
Esto no significa que tengamos que dejar de lado nuestra posición activa respecto a
la vida, sino que ahora somos conscientes de que Dios se encuentra en cada
situación, y si actuamos en Él, seremos mucho más felices.
Hoy ya somos revolucionarios de Cristo, verdaderos pringados del amor de Dios,
somos HAKUNERS. Sigamos con esto en nuestras vidas y contagiemos el amor y la
bondad de Dios; seamos jóvenes que viven el ahora con la mayor intensidad posible,
tal y como nos pidió el Papa en la JMJ.
JMJ
Tú has querido que yo esté aquí Contigo (JMJ PANAMÁ 2019)
25/09/2019
Tú has querido que yo esté aquí Contigo
Escribo esta “carta post” un día antes de acabar esta pedazo experiencia. El
Papa dice que hay que vivir el AHORA, pero con todo lo vivido… No puedo evitar darle
las gracias desde ¡ya! Te miro, Señor. A Ti, expuesto e iluminado. Entre dos palmeras,
con el Océano Pacífico de fondo. Y no puedo evitar sonreír. Sonreírte, porque Tú has
querido que yo esté aquí Contigo.
La semana antes del viaje todo apuntaba a que dejar Madrid en estas fechas era una
locura. Trabajo acumulado, clases, imprevistos de última hora… Pero me montaste
en el avión con 45 personas a las que no conocía de nada para que por fin dejara, por
lo menos 10 días, de controlar un poco mi vida. Me llevaste a una parroquia del sur de
Panamá y ahí me diste una familia de acogida para los días que estuviéramos en la
capital. Ahí tuve mi primer encontronazo Contigo. Aún negándome en rotundo a ir a
una familia (¡sí, yo era de esas rebeldes que pensaban que menuda pereza meterme
con desconocidos cuando... ni conocía al grupo!) me hiciste verte en los ojos del
matrimonio que me acogió. Para ellos, tenernos en esa casa, era un regalo de Dios, y
así nos lo hicieron sentir. Tener dos peregrinas españolas era lo más grande que les
podía pasar. Si nosotras éramos eso para ellos… ¿cómo puede ser que yo no valore
“que entres en mi casa”?
La vigilia con el Papa: mi segundo encontronazo contigo. La revolución con
mayúsculas. Y yo una más entre todo el barullo, pero a la vez sintiéndome tan
querida por ti. Quisiste que estuviera ahí para abrir mis ojos y mis oídos. Para darme
cuenta. No eres algo etéreo o sutil, eres lo más grande del universo. Y nos quieres a
cada uno de nosotros en proporción a eso, por ello nos diste a tu Madre, que fue la
mujer más valiente sabiendo decir que sí. Ella “no compró un seguro de vida, María
se jugó y por eso es fuerte, por eso es una influencer, es la influencer de Dios”.
Así me ibas impresionando más y más. Pero no fue hasta llegar a la isla donde
íbamos a estar 7 días de voluntariado cuando tuve el tercer encontronazo Contigo...
y, como se suele decir, “a la tercer va la vencida”... ese fue el encontronazo de la
ruptura. No sé decirte exactamente en qué momento fue: cuando veía a los niños
acercarse a la iglesia con la ilusión de quien abre regalos el 6 de enero, porque sólo
te reciben 2-3 veces al año. O cuando me quejaba en alto por tener sed mientras
pintaba una casa, y aparecía gente del pueblo con botellas de agua sabiendo que
hacía semanas que no llegaba agua potable a la isla y ésta se podría acabar. O
cuando veía cómo todo eran sonrisas y juego, a pesar de no tener nada.
Pero ahí te vi… y ahí supe que ni a 8.152,59 km. me dejas sola.
Volviendo al ahora: ¡cuánta belleza tiene el mundo que te rodea! Suena
“Cuatro vientos”. Te pido que “arranques la piedra que tengo por corazón, y que me
des uno que sangre” como lo hiciste Tú por mí en la Cruz. Gracias por regalarme esta
JMJ. Vuelvo a España sin careta, con mi corazón grande, queriendo ser como el tuyo,
y sobre todo fértil, para que tu semilla nunca deje de crecer y que nunca se ahogue
en el mundo que me rodea. Este viaje, sin duda, me ha cambiado la vida. Ha sido un
gran regalo. Ha llegado en el momento en el que más lo necesitaba… Estaba perdida,
con una herida grande en el corazón y con dudas sobre mí misma. Me pasaba el día
dando tumbos, cogiéndote con pinzas y, en muchos momentos, esquivándote. No
pensaba en el ahora, en que cada momento de mi día es Tuyo, sino que intentaba
que todo pasara, haciendo lo que tenía que hacer y pasando a lo siguiente. Y Tú me
has vuelto a abrazar, a calmar y a focalizar. Me has hecho verte en lo pequeño, en las
sonrisas, en estos desconocidos que ahora son mi familia. Me siento pequeña y a la
vez con fuerza de hacer grandes cosas. Como ese trozo de pan, que es capaz de
mover montañas.
A veces me creo valiente por haber venido sola… pero ahora me doy cuenta de
que tenías una familia preparada para mí, por lo que he venido acompañada desde
el primer momento. Me vuelvo a España queriendo más y más fuerte. QueriéndoTE
más y más fuerte. He sido más consciente de la importancia de servir al otro, porque
haciéndolo estoy más cerca de Ti. Me has hecho reconectar, querer bien, valorar lo
importante. Quiero ser más grande, Jesús. Quiero pintar más campos de fútbol y
casas a 40º, porque tu abrazo a través de esos niños me refresca y da fuerza. ¡Que sea
una posturas!, si eso significa que voy a ser capaz de tapar mis pequeños
sufrimientos cotidianos con la alegría de estar a tu lado.
Dame fuerzas, que si no me caigo, mi Pobre Loco.
PAM
PAM
Cielo y tierra junto a Ti
21/03/2024
CIELO Y TIERRA JUNTO A TI
No sé cómo es el cielo, pero sí sé cómo quiero estar y disfrutar en la Tierra. Sí he hecho retiros dentro y fuera de HKN, pero nunca había hecho una escapada de HKN.
Lo que he descubierto…! El sonreír de todos, abrazos, un “…que alegría que hayas venido!”, gente que no para de ayudar y de ofrecerse. De conocer y descubrir gente maravillosa. He asumido la etimología del “todos por todos”. Soy un privilegiado.
Si llegaba entre algodones cuidado por Dios, no os quiero ni contar cómo he salido!
Durante el viaje de ida en el coche rememoré partes de mi vida con mis amigos. Fue llegar y todo el fin de semana dardos por parte de Dios!
El primero un sobre con mi nombre y debajo “UN FUTURO JUNTO A TI”… y quién soy yo para recibir un sobre… nadie.
500 almas admirando y custodiando a Dios y a La Madre. Un solemne silencio que daba el ruido tamboril de La Paz que se respiraba disfrutando de Ti.
Todos tenemos nuestras preocupaciones, pero desde hace tiempo las veo con mejor perspectiva.
Cada día que pasa descubro cosas nuevas y veo que cuidando mi fe va creciendo mi paz interior y que en cualquier momento otro pringao te ayuda o tú a él… es una gozada ver cómo todos volviendo de la comida del faro ayudando, a la salida de la farra un montón recogiendo para hacerlo todo más rápido y todos con lo mismo, una sonrisa por bandera y al terminar ver la satisfacción del trabajo hecho y La Paz que ello reporta, sin pedir nada, simplemente por hacer lo correcto y ayudarnos todos. Aunque es imposible quedarse con solo 1 momento del finde.
Como he mencionado al principio. No sé cómo es el cielo, pero si la tierra es esto, creo que fliparemos el día que nos toque ir, porque yo, quiero ir ahí.
Abrazo enorme y gracias a todos por todo!
PAM
El amor arrolla
21/03/2024
El fin de semana de las PAM ha sido genial!!!Después de tantos años tonteando con Hakuna vuelvo fascinada. Entusiasmada con esta gran familia que somos y vivimos en el regazo del Señor compartiendo su Locura.
Nada ha sido especial y a la vez todo ha sido extraordinario. Hemos vivido exprimiendo cada segundo, disfrutando cada detalle, en paz, en familia y con Él. En PAZ porque todo era real, todo AMOR. Todo sencillo y nuevo.
No puedo guardarme este tesoro, tengo la sensación de que explotaría. Necesito compartirlo y contagiarlo. Transmitirlo a cada rostro y situación dejándome llevar de la mano como aquel niño que no toca de pies al suelo!
Pasada ya una semana, cada vez que he tenido la oportunidad de darme a los demás sin medida, me ayuda recordar este fin de semana lleno de pringados entregados que me han quedado grabados y en ese momento “me someto por el bien del otro” (o lo intento). Es algo que no se entiende porque es de locos, pero ahora sabemos el secreto porque pequeñitos estamos en su regazo, porque El está en nosotros. Pequeños y débiles nos hacemos sensibles al amor de Dios y de los demás.
Realmente lo que hemos vivido es muy especial!, no se puede explicar con palabras, se vive y se contagia porque es AMOR. Y el Amor arrolla!! Te avasalla! Muchas gracias a todos!!
PAM
El amar en la inmensidad del ser humano
30/03/2023
"El amar en la inmensidad del ser humano"
Mi momento de luz en la PAM fue cuando se hizo de noche en la eucaristía del sábado. Me senté a solas con unos desconocidos. En el suelo. Y ese detalle de celebrar en el suelo me llegó muchísimo. Pues estamos desprotegidos, apartado de las comodidades. ¿Y qué nos queda cuando eres una persona en la calle, sin techo, sin lujos..?
Te queda el amor, el cariño de un grupo de personas anónimas que están contigo por el simple motivo de amor. Y cuando piensas que te quedarás toda la vida solo, miras a las estrellas y observas que hay muchas, y brillan: tienen luz. Entonces bajas la vista, ves a tus compañeros, están repartidos, son estrellas frente a ti. Y de pronto llega, un abrazo fuerte y desinteresado de una persona que está a tu lado y no sabes quién es. Pero que eso no importa, y entonces, sientes todo el amor que alguien tiene para entregarte de forma desinteresada: así es el amor de Dios en todos nosotros. Ese es el espíritu.
PAM
Gracias
30/03/2023
Gracias, solo puedo dar gracias por darme la oportunidad, la sensibilidad de buscarte, de encontrarte... en
cada persona, cada momento, cada palabra. Gracias por esta familia extendida, por su amor, por su
entrega, porque son reflejo de tu inmenso amor conmigo.
Gracias por el perfecto equipo que somos, donde buscamos aportar desde lo que podemos para beneficio
del otro... cada espacio, cada comida que juntos preparamos con tanto amor, esos pequeños detalles son
la vida.
Gracias por el paisaje...el mar y la montaña, símbolos de tu inmensidad. Gracias por recargarnos, por llegar
y llevarnos contigo cuando más te necesitamos. Gracias por tan lindo atardecer, por la misa en tan lindo
paisaje, bajo las estrellas... ¿acaso podría haber algo más perfecto?
Gracias por cada lagrima que hoy no entendemos, pero que sin duda es tu espíritu, entrando y sanando.
Gracias por escucharnos en el silencio, en las canciones, en las miradas...
Gracias Dios por el abrazo, por la ilusión de cada persona, por ver como les dejas sin palabras de la emoción
y la felicidad.
Gracias por el espacio para divertirnos, para sonreír viendo la creatividad de cada uno... Gracias porque
estando juntos, estamos bien cuidados... Gracias por que nos llevas a soltar el control, para disfrutar cada
cosa como salga, sabiendo que en todo caso siempre es perfecta.
Gracias por darnos todo en su justa medida, gracias porque la despedida nunca es facil y eso solo muestra
lo especial que ha sido todo... Gracias porque nos vamos sabiendo que volvemos.
Por último, gracias por el tiempo para reflexionar todo lo vivido, gracias por poder darte las gracias, por
vivir agradecidos contigo y con la vida que nos has dado.
Te amo, te amo tanto... Gracias.
PAM
Qué difícil describir estas PAM en palabras…
30/03/2023
Muy buenas!!!
Qué difícil describir estas PAM en palabras…
Voy a intentar hacerlo desde mi punto de vista personal:
Ha sido un fin de semana lleno De Dios, lleno de vida. Ha sido un finde de familia, de cuidar y de dejarse cuidar. Ha sido una auténtica caricia del Cielo.
Como pringado, creo que ha sido muy necesario, sobre todo lo dicho por Don Josepe en el God Break. El saberse pobre, el saber que no eres nada y que por ti mismo no puedes nada. Él decía que el pensar esto podía causar depresiones, pero yo creo que es todo lo contrario, que evita estreses. Los cristianos y muy especialmente los pringados tenemos que vivir con la tranquilidad de saber que nada depende de nosotros, que nosotros no tenemos control sobre ninguna de las situaciones de nuestra vida, que debemos confiar y abandonarnos en la voluntad de Cristo.
El otro día justo hablaba de esto con un amigo, de lo que es confiar. Él decía que confiar era pensar que todo lo que viene por delante va a ser bueno. Y eso no es confiar, eso es ser idiota. Casi al 100% de seguridad sabemos que lo que venga no va a ser todo bueno, pero confiar es pensar en que Dios sabe más y que todas las situaciones (adversas o no) que nos ponga en esta vida tienen un único fin: llevarnos al Cielo.
Además creo que a todos nos ha quedado claro que no somos pringados para irnos al Cielo nosotros sólos. Que si un pringado llega sólo es que algo ha hecho mal, que nuestro objetivo tiene que ser llevarnos a todos los que podamos con nosotros, pringar al mundo. Y hacerlo siempre desde la humildad, sabiendo que no somos nada y que no podemos llegar al corazón de una persona sin la ayuda De Dios.
Por último, el espíritu de servicio, el entender que nuestra felicidad está fragmentada y que cada uno de esos fragmentos reside en las personas que nos rodean, que dándonos a ellos conseguiremos ser felices. Que tenemos que saciar nuestra sed De Dios y también la de los demás. Que tenemos que servir porque “el que no vive para servir, no sirve para vivir” y porque “que poco es una vida para darla”. Hay que darse hasta gastarse, hasta la muerte si es necesario. Y que hay que darse y entregarse DONDE HAGA FALTA.
Por si acaso Don Josepe lee esta carta, le digo que yo estoy para servir dónde haga falta, que si hay que llevar Hakuna a Maldivas o Bahamas, se hace y punto.
Ahora sin bromas, este fin de semana ha sido la confirmación de mi vocación como pringado, la satisfacción de encontrar algo por lo que dar la vida. Así que, donde haga falta, cuando haga falta y como haga falta.
Un abrazo gigante y a seguir bailando
PAM
Este fin de semana ha sido una bomba, en el mejor de los sentidos
30/03/2023
Este fin de semana ha sido una bomba, en el mejor de los sentidos. En parte gracias a tres sucesos distintos:
- He vislumbrando parte del anhelo que Dios construyó en mi alma y, claramente, es un anhelo de Él, pero a través de la pobreza. Definiendo pobreza como la falta de algo necesario, se puede entender esta idea. A nivel material es pobre aquel que tiene poco dinero y necesita más. A nivel espiritual, entonces, es pobre aquel que tiene necesidad de más Espíritu, necesidad de Dios. Creo poder afirmar que todo hombre es pobre, necesitado de Dios; aun incluso cuando el hombre no asume su propia pobreza. Por tanto, cuando somos llamados a ser pobres, ¿a qué se nos llama exactamente? En primer lugar creo que se nos invita a abrazar esta verdad tan nuestra y reconocernos obsoletos frente a un Absoluto, incapaces ante a un Todocapaz, necesitados de un Dios misericordioso. El mayor anhelo de todo mi ser (cuerpo, alma y espíritu) es Dios, pues Él es Arquitecto del hombre. A la par, el mayor anhelo de Dios soy yo. Una vez reconocida mi pobreza debo centrarme en la subsanación de esta, de la manera que sea, de la manera que Dios me llame, pero pobre y sencillamente. Me resulta importante hacerlo sin olvidar el Evangelio, donde se nos llama a buscar el bien del otro hasta el extremo mientras vemos el rostro de Dios, que nos quiere saciar, en este: “Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis”. Además, una vez abrazada y encaminada la pobreza espiritual, empezaremos a darnos cuenta que, hasta en la peor de las realidades, vivimos en una riqueza inmensurable. Al lado de Dios, del que nunca es suficiente y nuestra alma siempre quiere más, todo el resto de realidades nos parecerán más que suficientes. Qué ganas de llegar al Cielo, donde poder gozar en abundancia, riqueza y plenitud de este buen Dios.
- Por otra parte, una idea bastante distinta. Me he dado cuenta de que a veces le quiero robar a Dios su Libertad. Quiero conocer el dónde, el cuándo y el cómo; pero así, ¿cómo podré disfrutar? ¿Cómo podrá Dios sorprenderme si quiero saberlo todo ya? Si le arranco a Dios su Libertad, no podré amarLe bien, no podré alcanzar el culmen de mi existencia. Debo dejarLe hacer, aunque ya hace, sin estar como policía buscando a todo respuesta. Nuestra relación no es un interrogatorio, Él no es ni Wikipedia ni psicólogo ni mecánico. Él es Dios y lo nuestro es una historia de Amor.
- Por último, me ha hecho muy feliz ver a aquellos que siempre están pringando por todos nosotros descansando y dejándose querer. Sé que les cuesta, pues su vocación es darse al máximo a los demás, pero me alegra que hayan sabido darse al resto dejándose cuidar.
Ha sido una gozada de tres días y soy consciente de que Dios tiene grandes planes tanto para mí, a nivel personal, como para Hakuna. ¡Aún no hemos visto nada!
PAM
No se ni como empezar ni como expresar…
17/03/2023
No se ni como empezar ni como expresar con exactitud mi experiencia PAM.
Mi itinerario personal de Fe se puede resumir en : Señor, que mal tratas a tus amigos. Que mal me has pagado tantos años de acercar almas a Dios, de vivir mi estado con absoluta fidelidad a las enseñanzas De la Iglesia. “Te has marcado un Job que no merezco y del que no voy a sobrevivir “
Evidentemente, dolorida, he seguido manteniendo esta amistad, pero sin ilusion, el cristal de las gafas con un pesimismo cósmico, y y una desconfianza suspicaz hacia toda ostentación de religiosidad, piedad y buenismo.
Ni idea de lo q era Hakuna hace unos meses. Empezó el zumbido en el oído cuando una amiga me contó que había llevado a sus sobrinas, bastante descreídas a un concierto de un grupo con un nombre un poco Disney ( eso me pareció), y que habían salido impresionadas y con resoluciones personales de acercarse a la Iglesia y a Dios.
Segundo zumbido: otra amiga me cuenta que se va con “Hakuna” a Roma- y que le impresiona ver gente joven, vitalista, alegre, normal arrodillados durante horas delante del Santísimo.
Tercer zumbido: empiezo a ir a unas adoraciones en las que, de una manera muy muy íntima y especial, vuelvo a sentir la ternura y la dulzura del Dios de mi juventud. aunque el tema de los cánticos abrazados me supera en un principio, he de reconocerlo.
Cuarto zumbido: en la azarosa vida actual, en la que ausentarme de mis obligaciones familiares para un simple plan de fin de semana, es una odisea logística, consigo acompañar a una amiga a las PAM sin practicamebte esfuerzo (no tego ni idea de que son ni lo que me voy a encontrar)
Y de repente, allí, me tropiezo con reflexiones que son ecos exactos ( hasta en la literalidad de algunas expresiones) de lo que mi alma viene rumiando en los últimos años, una, dos , muchas veces…Han sido como guiños de complicidad continuos que me ha dado el
Espíritu Santo. Verdaderamente para mi ha sido un abrazo de Dios , una revelación de su cercanía, un volver a saborear la dulzura de una amistad que se había vuelto árida, esforzada, solitaria y resignada.
Es dificil de expresar: lo más cercano que se me ocurre es que he vuelto a disfrutar del calor del regazo de Dios, he vuelto a casa.
También he aprendido lo que es un pringado, un revolcadero, un God Stop, como nació Hakuna, vi a Don Josepe en acción, a gente joven ilusionada y comprometida con la vida, a gente no tan joven encantada de sentarse en el suelo, pasar algo de calor e incomodidades y disfrutar tanto o más que los más jóvenes. Y he vuelto a alucinar de las cosas tan bellas, frescas y actualizadas que es capaz de suscitar el
Espíritu Santo en su Iglesia… para seguir dando vida.
Enhorabuena. No sabéis con ojos “de invitada” lo bonito que es Hakuna.
PAM
Querida familia de pringados
17/03/2023
Querida familia de pringados:
Qué fácil fue acostumbrarse a vuestras sonrisas durante este fin de semana en el que hemos celebrado las PAM'23. Ya sabéis lo que dicen, resulta fácil acostumbrarse a las cosas buenas de la vida.
Entre tanta sonrisa y tanta alegría no hubo cabida para la envidia, la queja o la pereza. No vi ni una ni media cara larga, ni un mal gesto. Creo que todos teníamos el corazón muy puesto en lo importante.
He de decir que la carta de Josepe del viernes me ayudó muchísimo a aterrizar el corazón. Don Josepe nos sugería varias cosas, pero a mí me impactaron dos principalmente: la primera fue que no nos
dejásemos llevar por las distracciones, para así poner el foco en el segundo punto: trabajar nuestra relación con Él desde la primera persona del plural. Que le dedicásemos tiempo a "Él con nosotros", "Él en nosotros", "Él fluyendo entre nosotros". Qué importante es esto: no íbamos cada uno —por nuestra cuenta— a rezar/reflexionar sobre Hakuna, sino que íbamos todos juntos —todos a una— a rezar sobre Hakuna, sobre el carisma, sobre la esencia del pringado, sobre las cosas milagrosas que han sucedido de
un tiempo a esta parte, etc. Ojo, y un milagro no tiene por qué ser algo extraordinario/sobrenatural. Me refiero por milagro a todo aquello que intercede a favor de lo humano. Y vaya si nos han poblado los
milagros.
Estas han sido mis primeras PAM. Es más, me encuentro entre esos muchos enamorados de Cristo que se atrevieron a dar su "sí" a la Iglesia a través de Hakuna en 2022, con lo que hay muchas cosas que todavía se me antojan muy nuevas y aún por entender, como por ejemplo, la sencillez de los planes.
Todavía estoy trabajando en esto, intentando adaptarme a los tiempos de Hakuna. Pensándolo bien, quitando los tiempos para comer, la "fiestuqui" del sábado y los dos ratos de reunión por grupos de trabajo, ¿Qué han sido las PAM sino una sucesión de celebraciones eucarísticas — fuera en "formato" misa u HS—? Cualquiera podría pensar que hemos "desaprovechado" el finde. "¿Ya está? ¿Y no habéis hecho nada más?". Necesito responder a esa pregunta con otra pregunta: "¿Y qué otra cosa podríamos haber hecho si no?". Es decir, ¿Qué más puedo pedir, que estar acompañando a la Vida con mi vida? No sé, siento que el finde no podría haber sido más completo. No, tampoco quisiera que esta carta fuera una concatenación de argumentos y raciocinios intentando descifrar los porqués de las cosas que nos han sucedido. Quisiera ser más sencilla:
simplemente, me quiero dejar llevar.
Cada detalle de las PAM era una muestra de que el Espíritu estaba a nuestro favor y que estábamos desenvolviendo un regalo muy poco a poco. Por ejemplo, tuve que frotarme los ojos con fuerza en varias ocasiones —porque no daba crédito a mis ojos— por el paisaje que nos rodeó durante todo el fin
de semana, especialmente en el trayecto del sábado por la mañana hacia el Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles. Los paisajes y las montañas siempre me ayudan a ubicarme en el mundo y a
admirar la Belleza de la Vida, así que fue un gran inicio de la jornada.
El sábado por la mañana nos dimos cuenta de que había tanto Espíritu Santo allí desperdigado que ni siquiera podía contenerse dentro de la Iglesia del Santuario. Tuvimos que salirnos fuera para la HS acompañada de la charla de Don Josepe. Ese rato fue lo siguiente que me impactó. Bueno, la HS
también me dejó sin palabras. Y la charla tampoco fue para menos. Es que, no sé, todo era extraordinariamente ordinario e impactante. Qué bien me vino recordar mi esencia a través de las palabras de Don Josepe: yo soy pringada de Hakuna. Soy pringada por el otro/Otro. Soy lo que soy
porque vivo en relación a otros, porque no quiero vivir enfrascada en mi yo, sino en torno a un "Tú".
Nos recordaba Don Josepe: ser pringado es ser pobre, tonto para otros y ante todo, el último. Ser pringado no es ser nadie importante en sí mismo. La esencia importante del pringado es aquella que se da como resultado de "ser en relación". Se parece bastante —y no por juegos del azar— al "baile
intratrinitario": lo más fantástico/reseñable de mí misma no es mi propia persona, sino la dimensión que alcanzo en cuanto a que soy hija, hermana, nieta, amiga, compañera, etc., al igual que la Trinidad es una relación entre un Padre y su Hijo de la manera más perfecta. Cada persona de la Trinidad es completa en la medida en que se da al otro y se recrea. La misma naturaleza relacional se da en los pringados, que alcanzan su mayor "esplendor espiritual" en la medida en que son capaces de desbordarse y vaciarse por otros. Desbordarse y vaciarse, todo al mismo tiempo y sin entrar en contradicción. Vaya perlita teológica te acabo de soltar, pero es que si lo piensas con un poco de detenimiento, te puede explotar la cabeza.
Comentaba hace apenas cuatro párrafos que no quería entrar en raciocinios y explicaciones densas, pero he tenido que contradecirme para poder contarte lo siguiente... No soy muy de fiestas, ¿sabes? Honestamente, nunca he sabido disfrutarlas ni me han interesado especialmente. Sí, nunca me han llamado la atención. Sin embargo, la fiesta del sábado fue todo un hito para mí: jamás me lo había pasado tan bien en una fiesta, ¡aún me cuesta creerlo! Allí bailé, canté, reí y sobre todo, ¡serví! Creo que esto último lo explica todo: no tenía muchas expectativas de pasármelo bien sirviendo un... ¿gin-tonic? ¿Un ron-cola? ¿Qué puede haber de divertido en servir una Fanta con hielos? Pues el sábado lo descubrí: hasta yo pude disfrutarlo. Es que no sé ni cómo, pero cada vez que alguien me pedía algo para servirle yo era más feliz. Sentía que nada me pesaba, que no me cansaba de estar en la barra en lugar de en la pista de baile con mis amigos. Tampoco envidiaba a los que estaban bailando en la pista; disfrutaba solo con verles. Supongo que disfrutaba por estar viviendo hacia fuera en lugar de servirme a mí misma. Me desbordé y me vacié. Y disfruté como la que más. Disfruté porque estuve recreándome en mi identidad: ser pringada. No me importa repetirme sobre la misma idea pero es que es verdad: aquella noche fui la pringada más feliz.
Por último, me encantó poder compartir con los grupos de trabajo. En el grupo de Expansión tratamos un par de ideas muy interesantes. Entre otros temas, nos dimos cuenta de que todos los pringados estamos implicados en este “polvorín” que está siendo Hakuna ahora mismo. Que lo de la
Expansión no es cosa de “los de Madrid”. To-dos estamos llamados a la misión, tal y como nos decía Gon el domingo en la Misa. Aprovechemos, en la medida de lo posible, las ocasiones que se nos vayan presentando para apoyar a nuestros hermanos pringados en otras ciudades que puedan necesitarlo más. Eso lo primero, y lo segundo, que nunca tratemos la expansión de Hakuna en términos estratégicos. No hay objetivos de alcanzar un determinado número de ciudades, continentes o personas: hay que dejar obrar al Espíritu Santo. Esta es la labor más difícil a la que se enfrenta un
pringado: dejarse hacer, sin entender mucho. Obrar sin saber, sin anticipar ni manipular la realidad, sin querer deformarla. Abracemos la Vida tal cual nos venga; de lo demás se encarga el Padre.
En definitiva, lo de las PAM ha sido algo glorioso. Los adjetivos que me vienen a la cabeza no bajan de ahí. Estuvimos en familia, en casa, en nuestro hogar: en los brazos y abrazos del Padre, como dice la canción: “joven pringado vestido de abrazos, mecido desde siempre entre sus manos”.
Sigue habiendo muchas cosas que no entiendo de este fin de semana, pero me da igual. Quiero dejarlas reposar y rezarlas junto al resto de pringados de mi ciudad. Solo sé que estas PAM me han traído mucha alegría y ganas de compartir Vida.
Señor, que sepa vivir con esta alegría en el corazón.
Que te deje hacer a Ti.
Yo menos hacer y más “ser en Ti”.
Menos hacer, más ser en verdad. En tu Verdad.
Gracias, Padre mío, por todos los que hicieron posible unas PAM tan memorables.
Gracias sobre todo a Ti, por hacerlas posible.
Sigue soplando con fuerza en nosotros.
Todos x todos,
con cariño,
de una pringada más
PAM
Familia
17/03/2023
Familia con todas las letras, familia con los padres, los hermanos, los abuelos y los primos pequeños. Donde siempre cabe uno más en la mesa, donde no hay una negativa por respuesta, donde se comparten sentimientos e inquietudes y donde hay esa confianza para poder estar sin decir nada.
¡¡Y la maravilla de todo esto es teniendo a Dios en el centro!! ¡¡Es algo que se me escapa, que me sobrepasa, que nunca había podido imaginar, pero estoy tan llena de gozo!!!
No soy pringada de medalla en el pecho, pero siento que cada vez más lo soy de corazón. Estoy feliz de poder tener un camino de discernimiento largo y consciente, dejándome asombrar y empapar por el Espíritu y por este carisma en concreto.
Me llevo en mi mochila los bellos paisajes de Denia, el fiestón sabiendo que “existe un mundo que todo el mundo quiere que exista”, y la firme convicción de que no hace falta que estemos cerca para saber que estamos juntos (LATAM).
Que sigamos viviendo CTEA
Semana Santa
Semana Santa
Volver a abrazarme
30/05/2016
Hoy he pasado solo un momento por el centro de discapacitados de los Hermanos de la Cruz Blanca. Parecía que no había pasado ni un día desde el año pasado, todo igual. No esperaba que ninguno de los discapacitados me reconociera, y aún menos Jali. Me equivocaba.
El año pasado este buen hombre me robó el corazón pasando de mí, iba detrás suyo siempre y me quedaba a su lado mientras él miraba por la reja. Llegué a pensar que era un estorbo para él, hoy he visto que no era así.
Cuando he llegado ha parado de comer al oírme y se ha girado, cuando me he acercado me ha dado la sonrisa y el abrazo más bonitos del mundo. Tengo que reconocer que se me han saltado las lagrimas al pensar que me reconocía y se acordaba de mí. ¿Cómo podía ser? Estuve con él solo tres días y hace un año...
Esto me ha hecho sacar dos ideas: La primera: él estaba feliz de verme y se acordaba de mí, aún cuando hacía un año que no me veía. ¿Qué ironía no? Este amor que he recibido hoy me recuerda al de alguien. Sí, al Suyo. El Amor de Dios es tan grande que aunque le haya hecho caso solo un día o nunca, cuando le visito me recibe con los brazos abiertos, con una sonrisa de oreja a oreja y se vuelve loco de alegría. No tiene en cuenta todo el tiempo que no he estado, le da igual, lo único que quiere es volver a abrazarme porque he vuelto con Él.
La segunda idea es que cuando yo pensaba que le estaba estorbando o no estaba siendo útil solo por estar a su lado mirando por la reja, aunque estuviera callada, aunque no le acariciara, cuando pensaba que era mejor ir con algún discapacitado que me contestara, cuando pensaba que no valoraba mi presencia sí que la estaba valorando. Lo estaba más que valorando, lo estaba necesitando. Que tontos somos a veces, no?
Con Él nos pasa lo mismo. Hay veces que estoy delante Suyo y pienso que no se qué narices estoy haciendo. Que Él no me contesta, que no me necesita porque no veo ninguna correspondencia. Aquí me viene bien la frase que tanto me gusta de El Principito: "lo esencial es invisible a los ojos". Qué gran verdad. Él no me está gritando a la oreja, ni veo su sonrisa, ni siento sus abrazos, pero ahí están. Igual que Jali no expresaba de la forma que yo estoy acostumbrada su amor y necesidad de mi ahí estaban. A veces pienso que estoy en el banco del oratorio por rellenar un sitio, pero que no me escucha. Muchas veces pienso que Él no me necesita, que soy un bulto más. Pero me equivoco, Él me necesita a MI, y a TI, particularmente. No necesita a los hombres o a la humanidad, necesita a Juan, María y Carlota de forma única, a cada uno de nosotros. Agradezco este abrazo que me ha hecho ver que he de mirar más allá de los gestos visibles, que hay que mirar con el corazón, que lo esencial es invisible a los ojos y que lo esencial es Él.
He aprendido que para cuando necesite muestras de amor suyas tengo que acordarme del abrazo de Jali y de cada muestra de cariño que recibo de mis familia y amigos. Todas esas sonrisas que recibo cada día me transmiten un poquito de Su Amor.
Semana Santa
No hemos hecho nada
25/04/2022
Hace dos días que he vuelto a mi realidad y a Madrid, a mi vida frenética que me flipa. Pero no he vuelto siendo la misma. La realidad me ha superado.
Sabía que iba a ver una realidad que me iba a impactar, lo que no me esperaba era que 41 ucranianos y 14 personitas iban a convertirse en HOGAR.
Y es que no hemos hecho nada, literal. Todo ha fluido. Les hemos acompañado, porque eso es lo que queríamos: compartir con ellos la vida.
Nos hemos reído como nunca, hemos bailado, hemos pintado con las manos y limpiado con los pies, hemos caminado, nos hemos quemado, hemos cocinado, hemos llorado, hemos rezado y hemos hasta llevado a la Virgen en procesión por todo el pueblo… de verdad que no ha faltado de nada. Teníamos a Dios, y sólo Dios basta.
Han sido unos días increíbles, pero injustos. Hemos vivido la guerra de Ucrania, hemos compartido sus historias, sus miedos y su incertidumbre.
Fui a darme, a servirles y me he venido llenita. Aprendiendo, valorando y agradeciendo. La magia y la esencia de un compartiriado. Somos necesitados.
Skiadas
Skiadas
¡¡Qué finde!! (Boí Taull 2023)
15/03/2023
Esquiada HKN UNIV Boí Taull 2023
¡¡Qué finde!!
Días antes de salir todos preguntando cuál sería el plan, cómo íbamos a llegar si no teníamos coche y mil dudas más. Y la respuesta era estilo Hakuna: “oye, vamos viendo!!” Y eso es, dejarse hacer, dejarse hacer por Él. Tal vez sea un poco providencial, pero es increíble como todo fluye!! Y es que es caos y armonía. Como decía el salmo “Dichoso el que baja por las pistas del Señor”.
Esta escapada ha sido cortita pero genial. Cada sonrisa, cada conversación con aquellos que apenas conocías, pero enseguida os llevabais genial, cada bajada juntos y alguna que otra caída graciosa, las fotos con las mejores vistas y en la mejor compañía y también, y sobre todo, cada HS y cada misa. Y por cierto, qué monaguillo más ideal hemos tenido!! :)
El espíritu empapaba cada rincón y a cada uno de nosotros.
Sencillamente, este finde ha sido un lugar de encuentro con Dios constante. Porque como don Josepe escribe en Sts de Copas: “Santo es quien vive la propia realidad en un contexto íntimo en el que comparte su realidad con Cristo”. Y mientras bajábamos por las pistas o subíamos a lo más alto de Boí Taüll (aún que a algunos les asustaba un poco coger la percha jeje) pensaba: ¡¡Qué grande es Dios!!
Muchísimas gracias a todos, sois los mejores!!
Un abrazo, nos vemos!!
A todos, SIEMPRE!
Skiadas
Llevo poquito viviendo con frecuencia estas actividades
19/02/2023
No soy de los más jóvenes pero llevo poquito viviendo con frecuencia estas actividades y contarlo por escrito es complicado pero intentaré explicarme.
Después de, como decía, unos cuantos viajes de Hakuna, me sigue llamando muchísimo la atención lo distinto que son las miradas de los asistentes el día que llegamos y el día que nos vamos. Cambio radical. Cristo nos ha ido transfigurando a lo largo del finde a cada hora, en cada día; en silencio, sin grandes espectáculos, con la elegancia y delicadeza que le caracteriza. Si bien, todos sabemos a lo que venimos a una escapada, el efecto sorpresa de “cuándo me va a tocar a mí hacer clic” siempre es un misterio porque probablemente vaya a ser en el detalle más insignificante.
A mí en particular esta ha sido la escapada más corta pero de las más profundas que he vivido. Saber que nuestras entrañas están invadidas por el amor de Cristo porque la semilla está plantada desde el bautismo y que solo tenemos que reconocerle y dejarnos hacer por Él para que crezca nuestra fe, es una gran verdad en la que he rezado mucho este fin de semana. Y probablemente no se vean fuegos artificiales o se abran las nubes y te ilumine un rayo desde el cielo pero uno sabe cuando ha sido bendecido por su mano y desde ese 'clic' ya nada es igual si miramos a través de su mirada. Se pierden por el camino la vergüenza y los prejuicios, la pereza, la crítica. Pero, ¿qué me ha pasado? Si yo venía con todos mis prejuicios a modo de espada y escudo: “mira esta que botas lleva”, “todos van a esquiar genial menos yo”, “esta va pintada como una puerta”, “qué hago yo aquí si no sé rezar”, “este tío me da mucha pereza”, etc. Y poco a poco, charla a charla, bajada a bajada, hora santa en hora santa, de silencio en silencio postrado ante la Hostia, he conseguido entender un poquito que todos hemos venido aquí a lo mismo, que nadie es más listo ni más tonto que nadie, que no hay edades y que el Señor no pone etiquetas al más molón, ni a la más mona, al más desastre, al que hace más cosas o al que baja más rápido la pista de la percha. De repente todos somos iguales, libres, despreocupados, relajados, dejándonos llevar por esta marea de hermanos en la fe donde sin hacer pie sabemos que estamos bien y escadalosamente alegres y confiados. Y así, “sencillamente”, disfrutamos de la serenidad del creer, porque aunque no entendamos nada y tengamos dudas, miedo o nos sintamos algo fríos, poco a poco aprendemos a gozar en Él, movidos por su Espíritu, nos entregamos a los demás con la mirada, con un gesto, con un saludo, con una sonrisa… Porque no era tan difícil, ¡y solo eso basta!
Que el estupor siga depende de cada uno. Propongámonos vivir en una eterna escapada.
Gracias a todos.
Nos vemos!
Verano
Verano
Capas
15/09/2018
Jesús este viaje me ha marcado, haz que nunca lo olvide. Ha dado un vuelco a mi vida. En primer lugar, te serviste de todo el sufrimiento y dolor que vi en Calcuta para romper las gruesas capas que tenía alrededor de mi corazón, capas de superficialidad, egoísmo y tontería, que la sociedad “avanzada” nos va poniendo poco a poco. Porque Jesús, ahí me di cuenta de que en realidad los pobres somos nosotros. Los pobres materiales, no tienen todas esas capas en el corazón. Su corazón late al descubierto porque es el mismo corazón dolorido que el Tuyo.
A través de Calcuta Tú tenías muchísimas cosas que decirme, pero ahora, Jesús, mi sitio es aquí, con mi familia y mis amigos; y Tú me has enviado a dar testimonio, a que los demás a través de mí puedan conocer lo que es Calcuta. No quiero decepcionarte, pero Tú sabes bien lo débil que soy, así que o me ayudas Tú o es imposible que lo consiga. Nunca quiero olvidar las palabras que me dijo un sacerdote: “No trates de defender tú a Jesús porque eso es más difícil, sencillamente déjate defender por Él, por tu Dios.”
En Calcuta me di cuenta de la infinita sed que tienes de mí, mucho mayor que la que tengo yo de Ti. Me lo hiciste ver a través de una niña enferma que me pidió agua. Le di un vaso, otro y otro; pero ella seguía bebiendo con ansia como si su sed no se pudiera calmar con ese agua. Entonces me di cuenta de que me estabas mirando Tú a través de esa niña, que esos ojos desalentados eran los tuyos que me decían “I THIRST”.
Qué suerte tengo de haberte conocido, Jesús, ¡vaya afortunada soy! Que nunca, nunca, nunca me aleje de Ti, ayúdame por favor, Madre mía intercede por mí. Quiero impregnarme más de Ti, para así dejar que seas Tú quien viva en mí. Quiero dejarme querer por Ti, y ese Amor tuyo entregarlo a los demás.
Todavía te queda mucho por hacer en mí, pero aunque sé que es difícil con toda la porquería que tengo dentro, sé también que Tú lo puedes todo, así que ahora te digo de corazón: “Señor, si quieres, puedes curarme.”
Ahora en mi familia quiero llevar tu Alegría, tu Amor sin lógica; y estar siempre ahí para lo que quieras que haga por Ti. Que sigas cambiando mi corazón de piedra por uno de carne, te lo suplico.
Verano
De la palmadita en la espalda a la unidad en Dios
05/08/2022
Yo creía que lo sabía todo del voluntariado. He vivido de todo, días en asilos, repartiendo bocatas… Y de repente me encuentro en Ecuador, en la otra punta del mundo, en medio de un pueblo, “conviviendo con ellos” nos dijeron. Al principio pensé lo fácil: “vaya panda de niñatos que nos recorremos medio mundo para ser inútiles”. No lo hacía con mala intención, sino que yo tenía una inquietud dentro y no entendía la división en mi vida. Un día saliendo de fiesta tan tranquila y otro día acompañando a un anciano a punto de morir. Y nunca, en ninguna organización, viaje o proyecto en el que he participado he sido capaz de dar respuesta a esta división, más que aquí, con Hakuna, con Dios.
La respuesta es sí. Sí he participado en proyectos para poder darme una palmadita en la espalda, para colmar la culpa interior que he sentido a veces por tener lo que otros no tienen. Sí he sentido que quien hacía esas cosas era otra yo, otra persona distinta de la que va a clase y se toma algo con sus amigos después, de la que tarda en levantarse por la mañana y se cabrea con su hermana pequeña cuando le toca la moral. Y no sé explicar cómo he sentido la presencia de Dios en cada pequeño detalle del compartiriado. Tenéis razón, no sirve de nada hacer algo “por Dios” si no es “con Dios” y “desde Dios”. Y se nota. Hasta pintar paredes, lijarlas y limpiar un jardín es divino… el contacto entre nosotros, y con la gente de Sabanilla era… de otro mundo. Ya sabéis todos lo que vivimos, pero es que yo nunca lo había vivido así. Cómo me enseñasteis a preparar mi corazón para hacer hueco al amor que iba a recibir, y cómo respondisteis a las inquietudes que iban naciendo en mi. Cómo me dejasteis ver que no era mío, que yo no tenía absolutamente nada que ver con todo eso, y el asombro y la mirada con que se respiraba hasta el polvo de las calles, la lluvia del amazonas, el agua que salía de las ballenas (os prometo que nunca pensé que me fuera a emocionar tanto por ver ballenas), y hasta la falta de oxígeno en un volcán. Y era Dios quien iba haciendo todo esto a través de gente concreta, ahora lo sé. “Llamaré, entraré. miraré, escucharé, sonreiré…”, esos verbos iban guiándome todos los días. Y así se me daba el Señor en cada una de las sandías que me regalaban cuando salía a hacer visiteo, o en cada mirada llena de verdad y de vida de Sabanilla. Y toda la impotencia que podía sentir se desvanecía al experimentar lo que Dios hacía a través de mis pequeños “sí”, al ver que solo estaba compartiendo con quien tenía una circunstancia distinta a la mía. Y cuando acariciaba la mano de un anciano enfermo tirado en la calle, podía mirar a Cristo a los ojos, y acariciar su rostro.
Tanta unidad que todo el pueblo rezaba con nosotros una vez a la semana en Hora Santa, que cuando montamos una fiesta de despedida, todos estaban invitados. Y no era un evento para ellos, si no “de todos”. Tanta unidad que el hit de los guateques es “la misericordia”, tanta verdad que cuando las cosas no ruedan, lo comentamos entre todos. Aunque no quiera volver a probar un plátano en mi vida, o la yuca, si viniera de nuestra querida Holanda o de Guadalupe lo haría siiiiin pensarloooo!
Sigo sin entender del todo qué es Hakuna. No sé cómo se explica. Yo lo he visto, lo he vivido, y sé que es algo muy especial, así que espero no perderme todo lo que queda por delante.
Verano
El don de la humildad
05/08/2022
Me paro y recuerdo a cada una de las personas que he mirado a los ojos aunque sea solo una vez en el viaje. Cada rostro sonriente, cada mirada que espera y se prepara para un nuevo día, cada persona arrodillada ante Ti, nuestro más fiel compañero de viaje.
Has estado presente en cada una de esas miradas que mendigan amor. Me paro a pensar y flipo, sinceramente. Y no lo entiendo. No entiendo porque me has elegido a mi. Porque has decidido enseñármelo a mi. Porque, si yo no te he dado nada, me muestras un ápice de tu amor más puro, más humilde, más mendigo.
Sigo pensando, y sigo recordando esas miradas, miradas que se deifican poniéndose a la altura de la mirada del otro. “Gracias porque muchas veces vienen y nos miran por encima del hombro, en cambio vosotros sois uno más” palabras de una querida amiga de Sabanilla que resuenan en mi cabeza, y que poco a poco, con Tu ayuda, cobran sentido.
Porque nos has regalado en esta escapada el Don de la humildad. Nos has dejado mirar con Tus ojos. Y me he dado cuenta de que eso de la humildad no va de sentirse inferior, va de ponerse en la misma línea que la otra persona, que si le come la vergüenza, recuerda ese momento en el que a ti también te comió, y habla con ella desde ahí, que si te cuenta una herida, busca la tuya, y háblale desde ahí, que si es pobre, y en su casa apenas se sostiene el tejado, busca en tu pobreza interior y háblale desde ahí. A veces nos empeñamos en entender, en subir un escalón, saber que pasa, poder solucionar problemas, dar el mejor consejo, y me has enseñado que en realidad solo hay que buscar en mi corazón cómo aprender a mirar a cada una de las personas que nos rodean.
Porque esa es la forma en la que has firmado nuestra salvación, hablándonos desde la condición humana. Y es la forma en la que, mi querido fiel compañero de viaje, pienso que me has acercado a mí y a todos a Tu divinidad en esta escapada.
Querido fiel compañero de viaje, gracias por acompañarnos en todo momento, por mostrarte a través de la creación de una manera tan increíble, y a la vez tan sencilla, esta escapada era Tu sueño, espero que se haya cumplido.
Verano
Mendigos de amor
20/10/2024
Durante mis dos calurosos meses en Filipinas los niños, en especial los que son abusados y olvidados en puertas de centros comerciales o zonas de turismo sexual, fueron nuestros verdaderos maestros. Pasaron algunos días antes de que lo mejor de nuestra estancia en Filipinas sucediera. Tuvimos la suerte de ser recibidos por niños sin calzado y cubiertos de suciedad. Al principio pedían dinero —nosotros les comprábamos comida, la cual a veces vendían—, pero más tarde ocurrió algo extraordinario: lo único que pedían eran abrazos. Me llevó muchos días comprenderlo, o al menos verlo, ya que mi inseguridad hacia ellos era palpable por el temor a que me robaran o estafaran. Sin embargo, fueron ellos quienes me enseñaron una de mis mayores lecciones de vida: lo único que buscaban al abrazarme era sentirse amados. Personalmente, nunca entendí cómo ver a Dios en los pobres y enfermos, y debo admitir que todavía me cuesta. Pero en el momento en que los niños se acercaban a nosotros para abrazarnos, después de pasar una dura noche en la calle o en sus tristes casas, entendí que era el mismo Jesús quien se manifestaba a través de esos niños mendigos, pidiéndonos que nos acercáramos a él para abrazarlo.
Además, tuvimos la ocasión de coincidir con un sacerdote que dirige centros para niños recién rescatados de la calle, donde se les salva de las drogas y la prostitución. Él mismo nos aseguró que la única cura para tanto dolor y sufrimiento en un niño es el amor de Dios. Estos niños están sedientos de amor, sedientos de Dios, pero ¿y nosotros? Con el tiempo, entendí que eso es lo que nos falta: dejarnos amar para llenar nuestras almas, al igual que estos niños. De aquí surge mi incertidumbre también al preguntarme si realmente somos nosotros los verdaderos mendigos. Durante todo este proceso, en mi cabeza ha resonado una y otra vez: “¿Por qué Dios permite todo esto?”. Y es algo que aún me cuesta entender, pero luego supe que, siempre y cuando haya una pequeña luz encendida en tanta oscuridad, el bien ya ha vencido. ¡No estamos aquí para explicar el sufrimiento, sino para dar respuesta a él!
Por todo esto, doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de conocer Hakuna y, con ello, a tantas personas increíbles. Mi vida debe ser de eterno agradecimiento. Puede parecer que nuestra generación está perdida, pero al observar el espíritu del grupo con el que tuve la ocasión de ir a Filipinas y su deseo de hacer ruido, ¡diría que aún queda esperanza!
Verano
La urgencia de vivir de cara a la eternidad
20/08/2024
Último avión. Después de 24 días fuera de casa, en 50 minutos aterrizo en mi ciudad. Tengo mucho vértigo. Vértigo a volver a ser indiferente, a olvidar demasiado rápido lo vivido. Miedo a no saber aprovechar el regalo recibido, a que los de mi alrededor no me entiendan. Miedo a no saber expresar en palabras lo aprendido, lo mirado, lo que me ha removido el corazón…
Solo me queda una cosa: parar, dar gracias.
Gracias por este mes. Pensaba que ya te tenía, Señor, y sin embargo me sigues sorprendiendo, sigues alimentando mi sed, en vez de saciarla. Este mes ha sido literalmente el: “aun no has visto nada”.
A la pregunta de “¿Qué me llevo de estos días?”, podría responder una infinitud de cosas: me llevo miradas, momentos, aprendizajes, paisajes, sonrisas, lágrimas, admiración por ciertas personas, recuerdos… Pero voy a intentar concretarlo más.
Me llevo la reafirmación de que Dios existe, que Él es la Verdad y que solo con Él podemos alcanzar la plenitud. Me llevo la certeza de que aquí estamos de paso, que el cielo aguarda, pero tenemos la Tierra para vivir como se nos ha configurado: amando y siendo amados. Es aquí, en esta vida, donde hallamos sufrimiento. ¿Por qué tanto dolor? ¿Por qué tanta miseria? ¿Por qué yo tengo tanto y otros tan poco? Esta pregunta no deja de resonarme a medida que me acerco a Europa. He descubierto que, aunque el sufrimiento físico de los pobres de Tondo puede ser muy evidente, no es mayor que el nuestro. Pues su espíritu sigue siendo sencillo, no está tan corrompido como el nuestro. Nuestra pobreza espiritual es mucho mayor: siempre queremos más, nada nos sacia, nos creemos dioses y nos cuesta mucho más agradecer. Allí la sonrisa es el lenguaje ordinario, seas quien seas, aunque no te conozcan. Conforme vamos volviendo a casa, recibo mensajes del tipo “en España todo el mundo vuelve a ser borde”. ¿Por qué normalizamos la seriedad? Seguro que en nada me acostumbro a esto, que volveré a caer yo también en esta dinámica. ¿Por qué nos sorprende tanto la vida sencilla y agradecida de los filipinos? Entrábamos en sus casas y nos acogían, les dábamos comida y lo primero que hacían era bendecir para agradecer, pasábamos por su lado cargados y nos ofrecían ayudarnos, sin ningún tipo de intención. Quizás yo no me llevo ninguna historia espectacular. Pero me llevo muchas miradas que han tocado mi corazón, que lo han ablandado, y que espero poder mantener blando, cultivándolo mucho. La mirada de los niños, de los que nos abrían las puertas de los Barangays, de Eric, de Cinthya, de Luz, de Severino, de Lolita, de tantos y tantos que nos cruzábamos por las calles, aceptando una oración, e incluso de los que han hecho todo esto posible sin media queja, el Father y Carol.
Me llevo el aprendizaje de no querer vivir buscando resultados, sino frutos. ¿Cuánto hemos hecho estos días de lo que no veremos ningún resultado? Y sin embargo, ¿cuántos frutos tiene Dios preparados? Tanto para nosotros como para todas las personas que hemos conocido. Me recuerda la urgencia de vivir de cara a la eternidad, con la mirada fija en el cielo en todo lo que hago, siendo simplemente un instrumento de lo que a Él le dé la gana. Porque en eso consiste la santidad. En no querer vivir siempre haciendo, sino soltar, dejarme hacer, y ser. En estos días he puesto eso a prueba, a lo que Hakuna me ayuda especialmente. Que nada es nuestro, sino Suyo, y que yo solo me tengo que poner a disposición para que salga lo que Él quiera. Soltar controles me permite ser más yo, vivir relajada, valorando lo sencillo y disfrutando.
Estos últimos días en Batáan y Siargao han sido un remate para mi corazón. Por un lado, clamaba ante tanto contraste, tanta injusticia. Por otro, tanta belleza me ha devuelto a mi sitio, me ha recordado mi pequeñez. Solo es posible expresarlo con la canción “Entre Anestesias”. A ese vértigo me refería al principio, a no poder expresar todo lo que llevo dentro, a vivir demasiado dependiente de las canciones de Hakuna, de las respuestas que le dan a mi corazón.
“Lo creado y admirado me apunta a Ti”. Es una de las frases con las que podría resumir toda la admiración que me ha producido Siargao, sus playas, sus carreteras infinitas entre selva, sus atardeceres… Ha sido un broche final al viaje que, gracias a lo vivido en Tondo, ha tomado otro color. Lo he vivido con otra mirada, con más agradecimiento, y con toda el alma. Porque “los colores que me faltaban han llovido de Ti”.
Porque la escapada no acaba aquí, sino que más bien empieza ahora. El compartiriado no se queda en Tondo, sino que estamos llamados a vivir siempre compartiendo. Fijando la mirada en Él y en el otro, antes que en nosotros mismos, estando presentes en el momento, y no preocupándonos por lo que vendrá. Estamos llamados a dar respuesta a tanto amor recibido.
Le pido al Señor que no apague este fuego que ha encendido en nuestros corazones y que nos dé la gracia de, en nuestra vida ordinaria, contagiarlo a todas las personas que nos rodean, porque un fuego así no puede no quemar.
Verano
KENIA – Crónicas de Viaje
KENIA UNIV
CRÓNICAS DEL VIAJE
Viento en Popa
Que ganas teníamos de contaros todo lo que hemos hecho desde la ultima vez que os escribimos! Los compartiriados van viento en popa, ya llevamos una semana, el lunes cambiamos de voluntariado con el de otros grupos! Que rabia, con el cariño que habíamos cogido a nuestros amigos de la calle, a los ancianitos y enfermos de caritas... que ganas del lunes otra vez!!!!
El jueves disfrutamos los 85 de un pedazo regalo, subimos todos al monte donde esta el Cristo grande, como si estuviésemos en Rio de Janeiro. Allí tuvimos misa y Hora Santa. Es increíble como El de arriba consiguió unir a keniatas y españoles al rededor de la Hostia.
Son alucinantes las caras de felicidad de cada uno, aún habiendo dormido una media de 4 horas al día.
Os escribimos desde las orillas del lago Turkana. Llegamos el viernes, ni Maca después de su intervención en el hospital de Lodwar quiso perderse este pedazo de plan. Nada mas llegar montamos las tiendas de campaña y el equipazo cocina nos preparó una pedazo pasta carbonara para prepararnos para la excursión del sábado. La primera noche el lago nos dio la bienvenida con una tormenta africana y Joaco acabó haciendo de vigilante después de la inundación de su tienda.
Amanecimos los 85 empapados en sudor directos a bañarnos al lago. Empezamos a caminar por la sabana africana y después de 4 horas andando, botella de agua vacía en mano, nos recibía el todoterreno a orillas del lago con agua y las paelleras para empezar a cocinar. El arroz con verduras nos supo a gloria, sobretodo porque lo compartimos con los niños de las tribus de alrededor que se nos unieron durante la excursión. Después de pasar toda la tarde bañándonos en el paradisíaco lago, retomamos el camino de vuelta a las tiendas, pero esta vez por la orilla. Aprovechando la luz de la luna celebramos misa y Hora Santa, alguno cayó rendido durante la Adoración pero como dice Don Javier, conJesús hasta dormidos. Después de cenar sándwiches de crema de cacahuete y mermelada terminamos la noche con una hoguera, música y cervezas en la playa.
Hoy hemos amanecido todos repletos de picaduras y quemados como gambas, estábamos tan cansados que el día de hoy ha consistido en volley playa y siestas en las sombras de las palmeras.
Suena increíble que en tan solo una semana hayamos pasado de ser completos desconocidos a ser una gran familia.
Para concluir, daros las gracias papá y mamá por esta oportunidad y por cuanto estamos valorando todo. La aventura sigue y nosotros con más ganas de crecer, conocer y empaparnos de todo, apoyados unos en los otros y con un gran espíritu de equipo.
Un Viajero Más
Muy buenas tardes. Aquí desde luego las son. Soy una viajera más, una compañera de su hijo, hija, o en plural. Y hoy, me dirijo a vosotros para contaros lo que he visto y estoy viendo.
Es por ello, que estoy sentada en la esquina del jardín, propiedad de la diócesis de Eldoret, concretamente en el “Pastoral Center”, apreciando el trabajo y la dedicación que cada uno de mis compañeros está haciendo en este gran compartiriado. Además, he tenido la oportunidad de comentar con algunos las grandes actividades que hemos realizado hoy y estos últimos días.
Es increíble cómo 250 jóvenes hemos conseguido que Kenia deje de ser un país desconocido para nosotros, es más, en determinadas ocasiones hemos llegado a sentirnos parte de esta gran familia. Ayer tuvimos la oportunidad de sentarnos alrededor de la carpa que comprende nuestro centro de operaciones. En este precioso jardín que claramente ha sido invadido por el de la guitarrita, los futbolistas y los charlatanes contándose sus vidas y días al detalle creando nuevas amistades.
A Don Josepe le ha dado por sacar Coca- Cola que es justo la energía que necesitamos para recuperar las fuerzas de estos días tan intensos, sin olvidarnos de la misa, la hora santa y el detalle que hemos podido disfrutar en la acogedora capilla que nos han preparado las Sisters; donde hemos podido agradecer el espléndido día el cual ha empezado con el madrugón de las 6:30 en el que casi no se veían las piedras de los caminos. No obstante, no nos olvidemos de la dura ducha en la que algunos hemos podido apreciar pequeños cubitos de agua. Después, hemos podido disfrutar de unos fantásticos huevos revueltos que ha preparado el equipo cocina. A las 7:30 ha llegado los buses, para comenzar la jornada de compartiriado. Nos hemos divido en 2 grupos: el primero, ha visitado un centro de discapacitados que acoge a niños entre los 6 meses y 18 años con discapacidades psíquicas y mentales. Por otro lado, el segundo grupo ha visitado un colegio de las Sisters de Eldoret en el que acogen a niños abandonados donde han dado clases de religion y geografía a los más pequeños, afortunadamente con grandes avances, incluso en español. En este colegio se han realizado trabajos de limpieza (sí mamá, estoy lavando mi ropa y haciendo las camas de los demás y no solo la mía). Incluso hasta cambios de pañales con toallas y algunos con finales trágicos, como ya os imaginareis.
Todos los días terminan de la misma manera, con sonrisas, abrazos y una gran sensación de satisfacción. Además, en el compartiriado no sólo aprenden ellos, nosotros también. “Mambo” es hola y “atente” es gracias, unas de las pocas palabras que hemos aprendido en estos días. Esto no es más que el comienzo de una gran aventura de amor, servicio y amistad a través de la entrega a los demás.
Todos por Todos (Eldoret)
Os escribimos ya desde el Eldoret. Este fin de semana de escapada ha sido una pasada, estamos felices.
El viernes por la mañana acabamos la segunda semana de compartiriado, nos despedimos de todos los niños, porque cómo ya sabéis cada semana vamos a un sitio distinto cada grupo.
Nada más terminar de comer, pusimos rumbo a Marich Pass, un camping en el que disfrutamos de la escapada. Tras un viaje de 6 horas nos reencontramos con nuestros amigos de Turkana, y a pesar del cansancio del bus no nos faltaron ganas ni energía para contarnos cada una de las experiencias y aventuras que estamos viviendo.
Tuvimos misa y Hora Santa en el cauce del rio próximo al camping, donde vimos una lluvia de estrellas como nunca antes habíamos visto. Fue una pasada.
En la homilía Don Josepe nos habló de cómo vivir el Cielo en la Tierra: queriéndonos y abrazándonos (haciendo referencia al cariño con el que nos habíamos recibido).
Al día siguiente a las 5 de la mañana estábamos en pie preparados para subir el Monte Koh. Fue una caminata dura, pero muy satisfactoria. A pesar del calor y el cansancio fuimos capaces de superarnos a nosotros mismos llegando a la meta. Una vez ahí, descansamos con la suerte de tener alrededor unas vistas increíbles. Don Josepe propuso estar durante 10 minutos en silencio para poder contemplar la naturaleza y el paisaje que rodeaba la Tribu del Monte Koh.
Al llegar al camping donde dormíamos, tuvimos tiempo para descansar y reponer fuerzas. Caída la tarde finalizamos el día con la Misa y la Hora Santa.
Esta vez Don Josepe aprovechó la oportunidad para hablarnos sobre las "incapacidades" que creemos tener, sobretodo los jóvenes hoy en día: los límites mentales; que no son más que barreras colocadas por nosotros mismos, que hacen más pequeña nuestra capacidad de amar y de actuar.
Contemplamos de nuevo las estrellas, cenamos y acabamos el día bailando todos juntos junto a una gran hoguera.
El domingo nos invitaron a una misa africana, llena de alegría, música y bailes. Vimos como Dios está presente, aunque de forma diferente, en todas las culturas.
Comimos, nos despedimos de los de Turkana hasta la próxima semana y, felices, regresamos a Eldoret. Fue un gusto llegar al Pastoral Center con la cena preparada y finalizar el día con la Hora Santa.
Ya hemos recuperado todas las fuerzas para darlo todo en esta ultima semana de compartiriado.
Todos por Todos (Turkana)
Parece mentira que ya estemos a día 23, estamos disfrutando tanto... seguimos a tope con los compartiriados. Esta semana uno de los grupos ha continuado la reforma del centro de ancianos y enfermos de Caritas, y hemos querido dejar nuestra huella escribiendo Hakuna en una de las paredes. Moni y Jimena nos cuentan que hoy han llevado el dinero recaudado por todos para comprar uniformes y material a los niños de la calle y que puedan ir al cole. Y como mañana es el ultimo día, recorreremos Lodwar para repartir ropa a todos. Este mes está siendo increíble. Como dice Josepe, hemos aprendido a romper los límites mentales que nos ponemos a nosotros mismos y nos quitan libertad. Quien nos iba a decir que durmiendo 5 horas diarias íbamos a tener tanta energía. Creo que ninguno de nosotros nos imaginábamos lo que era la pobreza cuando aterrizamos aquí, pero sin embargo, que pobres hemos sido a veces y que ricos son ellos, que les basta una caricia para creer de su día, un día valioso.
Este finde nos hemos ido de escapada y por fin nos hemos encontrado con nuestros amigos de Eldoret. 150 tiendas de campaña, 300 personas, que ni se imaginaban la pedazo excursion del sábado por la mañana. A pesar de la sed y el cansancio al subir la montaña, las buenas vistas y la compañía merecieron la pena. Después, por la noche, celebramos misa y Hora Santa en una explanada entre las montañas. Tuvimos la suerte de poder disfrutar de un cielo lleno de estrellas, los paisajes africanos son tan mágicos... El domingo antes de irnos, fuimos a una misa africana. Resulta increíble ver como reciben a Cristo con tanta alegría, sin parar de cantar y bailar. Escandalosamente alegres. Por fin cargamos las paelleras, guitarras, macutos, tiendas... en los matatus (autobuses keniatas) y tras un largo trayecto llegamos a casa. Exacto, a casa, porque poco a poco nos hemos convertido en una familia y hemos hecho de Nawoitorong (el hotel) nuestro hogar.
Ayer por primera vez nos sorprendió la lluvia en Lodwar. Cuartos inundados, goteras en el techo y una misa pasada por agua. Sin embargo, a pesar del agua continuamos con la misa, viviendo cada momento con más intensidad que nunca. Fue brutal como cada uno puso su granito de arena. Algunos corrieron para proteger el equipo de sonido, otros sujetaron las lonas del techo con lo primero que pillaron como por ejemplo las guitarras... Una vez más, todos por todos.
Papá y mamá, que poco hace falta para estar bien. Como comentábamos en el bus, hemos aprendido a valorar muchas cosas como el internet o una lavadora, pero también nos hemos dado cuenta de que todas esas cosas no son necesarias para ser feliz. La semana pasada el pedazo equipo cocina nos preparó una pasta boloñesa que nos supo a casa y nos acordamos mucho de vosotros. Creedme si os digo que os llenaría de orgullo ver como funcionamos aquí, como nos cuidamos los unos a los otros y como nos transmitimos la fuerza necesaria para continuar cada día dejándonos la piel en el barro. Muchos notaréis el cambio y realmente estamos ansiosos por demostraroslo. Sin vosotros no habría sido posible tanta ayuda, os queremos y estáis en nuestras oraciones todos los días.
Verano
Amar sin sentir eso sí es amar (Argentina 2023)
06/07/2023
Empiezo sencillo, nunca sentí nada. Mi gran "bajón" o prueba en la fe es esa,
nunca sentí nada en ninguna adoración, efusión del espíritu o momento de
oración fuerte. Cuando todos lloraban, descansaban en el espíritu o sentían calor
en el cuerpo, abrazos o amor intenso en su corazón, yo no sentía nada ... Tengo
bien sabido y asumido ya que nuestra fe no se basa en sentir, sino en creer
firmemente en que Dios ESTÁ, lo sintamos o no, pero cada tanto un calorcito en el
pecho ayuda, ¿no? Bueno, la escapada no fue la excepción a la regla ( aunque eso
no significa que no disfrute muchísimo la experiencia y que espero con ansias
otra hora santa de Hakuna), pero si me reveló algo en una de los revolcaderos, una
pregunta. Mi corazón, ¿ tiene espacio? Boba pregunta, podría parecer, pero como
dijo Santa Madre Teresa de Calcuta, ni siquiera Dios puede ocupar un lugar que
está ocupado. ¿ Tengo espacio en mi corazón para Cristo? Cuando invitó a Jesús a
habitar mi corazón, a hacerlo su casa y hogar, ¿ no se encontrara El con una casa
tan llena que no puede entrar? Muebles, electrodomésticos, ropa vieja, polvo y
cuadros de recuerdos viejos que ya es mejor soltar...cosas que Dios no puso en un
principio ahí, sino que el Mundo fue poniendo sin que yo me diese cuenta. Ahí me
di cuenta, tengo que limpiar, liberar espacio, pero ¿ cómo? Pues con su ayuda
obviamente. Está escapada me hizo darme cuenta que no le estaba pidiendo a
Dios lo correcto, antes de que Él entre y me habite, me tiene que ayudar a limpiar
y reparar esta casa que es mi corazón.
Al final, ¿sentiré algo? No es algo que me preocupe, solo pienso en que cada cosa
que suelte, que en cada espacio que libere de esos inútiles muebles, Dios lo va a
llenar con su cálida y hermosa presencia, como el sol que entra por mi ventana en
estos días fríos. Me espera una aventura muy interesante y un caminar movido
con el Amado Señor, recen por mí.
Verano
VIVIR (Argentina 2023)
06/07/2023
VIVIR
Carta Post Santa Fe 2023
Es muy difícil describir las sensaciones luego de esta escapada. En principio
podría decir que fue una respuesta a muchas búsquedas que tenía en mi vida. Ya
desde el principio con la Misa noté algo distinto, fue realmente la misa más linda
de mi vida, con una devoción y esos cantos tan fantásticos.
He hecho muchos retiros, campamentos, encuentros de formación pero nada
como una escapada. Fue VIVIR pegado a Jesús un fin de semana disfrutando la
vida y amando a Dios en todo momento.
Hakuna es una armonía perfecta entre tradición y novedad. Se respeta el centro
que es Jesús eucaristía pero con unos detalles que hacen de esos momentos un
ratito de cielo. Se nota en cada momento ese amor que parte de la adoración
eucarística.
Algo increíble que noté fue no hubo nada “sobrenatural” sino que fue algo simple
y sencillo pero a la vez distinto. Encontrar a Dios en esa sencillez es difícil pero
Hakuna lo hace fácil. Y yo creo que Dios es así de sencillo, nosotros somos los que
complejizamos todo muchas veces. Sin apelar al “sentimentalismo” en la
adoración sino con el foco puesto en disfrutar de ese rato junto a Jesús y dejar que
él transforme nuestro corazón.
Me voy con sed de conocer más a Hakuna, de aprender y compartir esta
espiritualidad y esta forma tan hermosa de vivir la fe. Creo que Dios actúa en cada
momento de la historia, para sostener a su Iglesia en momentos de dificultad. Él
nos lo prometió:”Yo voy a estar con ustedes hasta el fin de los tiempos”.
Considero que Hakuna es la herramienta que quiere usar Dios en nuestros
tiempos para volver a las bases de la fe en estos tiempos tan duros que corren.
Pero desde el lado de la libertad y del amor, no desde la exigencia y la obligación
o el deber. Y también desde el lado de la belleza y el arte. La música y lo bello
elevan nuestra alma al cielo. Eso es lo fantástico. En ningún lugar me sentí tan
LIBRE como este fin de semana.
Cuando volví de la escapada tenía una adoración por Corpus Christi en mi
parroquia. Yo generalmente no suelo cantar o si lo hago es de una forma muy
tímida. Y esta vez fue tan distinto a otras veces, canté con más fuerza que nunca,
sin miedo a equivocarme o sin vergüenza. Todo con esa libertad de ser Yo mismo
al 100 por ciento que encontré en la escapada, con esas ganas de hacer las cosas
“Con toda el alma”, de irme a dormir cansado de tanto amar como estoy seguro
que les pasó a muchos estos días.
Por último me voy con la certeza y la convicción de que quiero decirle a Dios
todos los días de mi vida:”Señor eres libre de hacer en mi lo que quieras”. Eso hice
este fin de semana y encontré una paz y felicidad imposibles de describir. ¡Gracias
Hakuna por tanto!
Verano
Sumergido (Argentina 2023)
06/07/2023
Sumergido
Carta Post Santa Fe 2023
Buenas, un poco para contarte mi historia, soy Hijo, hermano, amigo, me gusta
tocar la guitarra y cantar, me gusta mucho ayudar a la gente en lo que necesite y
estoy muy dispuesto, soy un poco desorganizado y un poco colgado, con todo
esto y mucho mas me sumergí en la escapada que vivimos hace poco.
La verdad que llegue con muchas ganas de tocar canciones, y aprender más
sobre porque estaba acá el grupo y que tipo de actividades nuevas íbamos a
hacer, pero también lo viví de una manera más libre, sin saber que va a pasar, sin
preguntar lo próximo, sin preguntar nombres ni edades, sino viviendo el
momento, viviendo lo que se daba, aprovechando al máximo que podía una vez
más, reunirme con gente muy de Dios.
La verdad que al principio no entendía porque en las horas santas hacían tanto
silencio, o porque veía a la mayoría anotar en cuadernos o en el celular, por lo
general, mis adoraciones son más pensar internamente lo que me pasa, charlar
con Jesús pero más del lado de un instrumental de fondo, me sorprendió mucho
el silencio, que al principio fue un poco incomodo pero después poder llegar a las
profundidades de tu ser y poder hablar con más tranquilidad con Jesus.
Me sirvio mucho para reflexionar mi vida, como esta yo, que camino tengo que
tomar de ahora en mas, por ahi venia un poco cansado de un servicio que estaba
dando en mi iglesia y necesitaba esa renovación, esa reflexión y esas ganas que
por la rutina y por los cruces con las personas, me fueron gastando; también,
pensando si hoy mi carisma es el mismo que hace mucho tiempo atrás o si Dios
me está llamando a un proyecto, a una obra distinta pero que tengo que vivir en
este momento.
En esta escapada conocí a personas grandiosas que me enseñaron que la religión
no es una obligación, sino que uno es libre y a través de esa libertad surge este
amor a Dios, me enseñaron la inclusión de las personas, me acuerdo que todo el
tiempo quieren que participemos si queriamos del coro, liturgia, decoración y las
actividades, también me enseñaron la transparencia que hay entre ellos y que ser
sincero, es lo primordial que hay que hacer.
Me encanto mucho la escapada y de ahora en más, tenía ganas de meterme un
poco más en este carisma, de poder participar en lo que falte y bueno de poder
seguir sirviendo a Dios en la oración, adoración y en los demás.
Verano
Se cruzan miradas, tú y yo. (Argentina 2023)
06/07/2023
Se cruzan miradas,tú y yo.
Carta Post Santa Fe 2023
Lo afirmo con total claridad,nunca voy a poder describir ese momento, la Vida te
sacude, te asombra, te enfrenta, se hace tangible,¿cómo puede El ser así? Que
con una mirada te invite a desistir ante su presencia e imitar su actuar: de hacerse
pequeño como un niño en la panza de su madre, hasta su máxima expresión,la
extensión de los brazos.
En esta escapada, solo bastó una mirada para descubrir el sentido de Hakuna en
mi presente y a vivirlo de más cerca de Jesús. Así, como a Pedro lo miró y no paró
para recordarle la negación.Sino para que le devuelva la mirada con simplicidad y
mostrarle el valor de su tesoro. También me miró a mí, y así fué Jesús.
El Pan blanco me hizo moldear mi mirar con total delicadeza llena de verdad,en
esa misma medida mi cabeza dura, se ha visto forzada a mirar siempre el bien, en
que está Vivo en el centro del altar. Fruto de ese encuentro veo su reflejo en mis
hermanos, alegría por estar vivos juntos y bailar, dejándonos de historias,
simplemente bailar. Quien de un nuevo cruce de miradas me confirma que con Él
en mi realidad puedo escapar libremente de todo, menos de su presencia en cada
lugar ,si acepto que esté.
Solo veo su reflejo en aquellos ojos cansados, sus pies caminando con y hacia el
Amor. Para que esta familia permanezca aquí. Y que si cuenta de algo: también es
mío el deseo.
Pringados por la locura que es expresión de aquellos que nos muestran el camino,
que viene de lejos para que nosotros hagamos la experiencia de Hakuna como
estilo de vida, que permanezca esta manera de vivir pegados a la Eucaristía,
haciendo lío. Para ellos: ¡Gracias!
Y un agradecimiento inmenso para aquellos que silenciosamente se fueron
moviendo todo, con la oración de por medio,la templanza en el actuar para que
sea Dios quien manejara los hilos del asunto, nuestro bienestar y disfrute que es el
acontecimiento de Cristo.
¿Quién no querría vivir así? Consciente del amor de esta comunidad.Pues estaban
ahí, porque están muy locos,por El Blanco y al descubrirlo no se lo guardaron,
quisieron compartirlo; unos verdaderos apóstoles. Ahí también me miró[...] Loco
por vivir , por verme compartir más y no solo un mate entre charla y charla sino en
el mirarle a Cristo sinceramente de corazón. Y eso se notaba con solo observar su
rostro atrapado por el cara a cara en la capilla.
Cuanto para aprender de todo[...]Mientras escribo tomo como una certeza que
esta familia no es grande solo por su gente, sino por ser conscientes de que Dios
no está ausente.
Se vienen a mí como fotografías, cada rostro no para de repetir: “¡Que Grande Dios
y su manera de mirarme!”.
De todo esta hermosa aventura no puedo dejar afuera a la Madre, ella tan
hermosa, escondida y sumergida al pie del altar abrazando junto al Hijo nuestro
darnos al abandono cuando el Amor se escapa.
María, madre de Hakuna, maestra del abrazo, que contigo solo sepamos decile SÍ.
Verano
Mamá (Argentina 2023)
06/07/2023
Carta Post Santa Fe 2023
Mamá:
Tan sencilla te ves ahí, a los pies de tu Hijo. Tan blanca, ¿por qué no vistes ningún
color? Pienso que quizás sea para resaltar tu humildad, tu sencillez, tu deseo de
pasar desapercibida, de no destacar frente a la grandeza de Aquel que, desde
arriba, parece iluminar y recortar tu silueta blanca sobre ese fondo, también,
blanco. ¿Cómo es posible que te vea? Blanco sobre blanco. Entonces, recuerdo a
los esquimales que distinguen decenas de blancos, porque de otro modo no
podrían sobrevivir en ese hielo eterno.
¿Será que quieres que yo ponga el color?
Veo muchos colores y no comprendo, ¿por qué cantan todo el tiempo?, ¿por qué
nadie me dice qué hacer? Algo no me cierra, me incomoda. ¿Dónde está “lo
nuevo”? Misa, adoración, charla... ¿nada más? Me volteo y te miro otra vez Madre,
ahí de rodillas, tus ojos cerrados, tu cabeza cubierta. No entiendo el velo, se ve
diferente. Tus manos abrazan tu vientre; me dicen que eres la Virgen del Abrazo,
tiene sentido, pienso... Sigo anhelando los colores, aunque ya te veo distinto.
Me hablan de vivir, como si estuviésemos muertos, ¿qué significa? Lo miro a Él,
quizá de tanto hacerlo entienda algo. Tú inmóvil, a sus pies, de rodillas.
La primera adoración, en esa custodia imponente, en ese lugar, me cautivas. Al día
siguiente, en la pequeñez de la capilla, me cuesta más. Quiero volver a aquel
instante, ¿cómo hacerlo? Me falta la gracia, eso debe ser, tengo que confesarme.
Entonces...
“¡pum!”
Siento que me ves y me dices:
“Hija mía, yo te amo así igualmente, con o sin pecado, imperfecta”.
Todo ese tiempo lo que estaba viendo era mi propia estructura con la que quería
medir a Dios y hacer “encajar” mi experiencia de ese finde. Que si me sorprendía,
que si no, que la organización, que como no vieron tal cosa, que como no
pensaron tal otra, que por qué cantan acá y no allá... “¡Pum!”. Libertad.
Era eso. Libertad.
Dios sopla como quiere, donde quiere. ¿Quién soy yo para decir cuál es “la forma
correcta”? ¿Quién soy yo para juzgar? ¿Quién soy yo para intentar comprender el
amor de Dios en los demás?
Tu AMOR me SOBREPASA.
No puedo explicarlo, menos aún hacerlo entrar en “mi” estructura. Eres Dios y
amas; nada más, y nada menos...
Aún me cuesta. Lo pienso, lo rezo. ¿Me lo habré inventado yo para darle un
sentido? Me cuesta explicarlo, ponerlo en palabras. Libertad, eso.
Mientras, tú sigues ahí Mamá. Enséñame de tu sencillez, enséñame de esa
libertad que el Espíritu me permitió intuir este finde... Enséñame a volver; a volver
a Él, a la Eucaristía. Que tenga sed de Él, que recuerde que está ahí. Que tengo la
suerte de poder acercarme con frecuencia. Que reavive mi amor y redescubra su
presencia.
Que sepa siempre decirle SÍ.
Amén
Verano
Conciénciame (Argentina 2023)
06/07/2023
Conciénciame
Carta Post Santa Fe 2023
Vengo a gritarte los deseos de mi corazón porque a sus últimos pliegues, solo tus
manos llegan… “Canten, que para el Cielo es rezar dos veces” diría la monjita que
me acompañó gran parte de mi infancia.
“Dale vení a cantar conmigo” diría mi papá tratando que no me de vergüenza ir al
coro de la parroquia.
“Canten fuerte que le tienen que dar alegría a la misa” diría mi seño de música.
La música siempre es mi salida rápida al Cielo. Mi sonrisa en los días más tristes y
la que pone palabras donde ni siquiera había letras. Es mi abrazo cálido en los días
de distancia y el instrumental en los silencios ansiosos.
La música siempre es mi salida rápida al Cielo, no porque me saque de mi
realidad, sino que me hace vivirla con más intensidad, con más sentido, con más
vida.
Estos días con HAKUNA, fueron días vividos, días acompañados, días con el Cielo
en la tierra, con Jesús vivo en la Eucaristía, en el prójimo, pero primero en mi
corazón.
Conciénciame de ser el único que puede saciar tu sed de mi
Verano
por si a alguien le sirve algo
15/03/2023
Hoy recibí por una amiga la iniciativa de escribir una "Carta Post" que se suele hacer luego de un God Stop o una Escapada como en la que he estado hace una semana. Me he animado a hacerla por si a alguien le sirve algo y también como una manera de agradecer por todo lo vivido y recibido.
Hakuna fue tocando a mi puerta desde hace algún tiempo y de maneras diversas: influencers a los que seguía en IG, una conferencia sobre educación, un comentario de alguien en el posgrado online que hacía...y así, googleando a ver de qué se trataba, llegué también a don Josepe, que casualmente era un sacerdote del que leía sus libros y escuchaba sus audios hace mucho tiempo. Pregunté, leí, me escribí con alguien de Argentina y parece que había llegado un poco pronto: no había Hakuna en CR y alguien tenía que haberlo vivido para poder transmitirlo. Y hasta ahí quedó en ese momento mi historia.
Pasaron muchos meses, y por una Diosidencia (o varias) me enteré dos días antes de que venían los de Hakuna España con don Josepe y habría una Escapada. Llamé, le pregunté a mi esposo si se animaba y de pronto ya estábamos listos para VIVIR algo que nunca esperé encontrar. Sólo me decían "ven y verás" pero nadie podía explicarme bien de qué se trataba. Lo único que podía ver era gente feliz y enamorada de Dios y de la vida.
Surgieron muchos obstáculos y trabas que no sé por qué uno se pone a última hora: que si sería para más jóvenes, que si era muy lejos, que si las mil cosas pendientes, y hasta carreteras bloqueadas mientras subíamos al lugar. Ahí estuvo el ánimo de mi esposo (eso hace un equipo...cuando uno flaquea, el otro anima) para seguir.
Desde el momento en que llegamos, sin conocer a nadie, y siendo de los más "grandecitos", nos acogieron como si hubiéramos estado con ellos toda la vida. Se notaba en cada detalle que buscaban que estuviéramos bien. ¡Y lo hacían todos! Como anécdota, cuando los más jóvenes que nos recibieron escucharon que les dijimos que "parecía que éramos los mayores", en escasos segundos teníamos a nuestro lado a Chema y a Bego a quienes, por iniciativa propia, habían ido a buscar, pensando que seguramente con ellos nos sentiríamos más "ubicados en edad". Son detalles, pero dicen mucho.
En Hakuna encontramos una fe vivida sencillamente por gente con caras de resucitados: infinitamente alegres y viviendo lo ordinario, lo de cada día, la diversión, el compartir, felizmente metidos en Dios. Todos volcados naturalmente (no era nada forzado) en servir a los demás, pendientes de los otros. Los momentos de fiesta pasaban de pronto a un momento de oración frente a Jesús Eucaristía, y eran estos últimos, tan íntimos, recogidos y vividos con tanto amor y reverencia que parecía que uno se transportaba a un pedazo de Cielo: Rezar por todos. Adorar. Meditar. Amar. Luego, otra vez se encendía la tarde con todos bailando al ritmo de una guitarra: Disfrutar. Compartir. Vivir. Amar...era llevar ese Cielo a la Tierra.
Lejos de esa relación poco espontánea y para nada sencilla que a veces uno puede llegar a tener con Dios, descubrí lo que era tratarle SENCILLAMENTE, disfrutando de la serenidad del creer (como lo dice la canción). Fue un antes y un después. Fue sentarme y ponerme frente a Jesús así: con dudas y fría, y sentirme amada por Él y por todos.
Nos quedamos con ganas de MÁS y queremos seguir. Ya nos hemos anotado a un Revolcadero y seguiremos yendo, si Dios lo permite, a las Horas Santas y a lo que se organice. Pero no sólo quiero recibir, quiero darme.
Quizá también podré hacerlo a través de lo que hago profesionalmente: mis trabajos con jóvenes, novios, familias, matrimonios. O simplemente servir donde haga falta.
Me llegaron al corazón las palabras de don Josepe cuando nos dijo que había que vivir la compasión de Jesús por el dolor de su Padre, a Quien le duele el sufrimiento de sus hijos alejados, de los que no se sienten amados.
Verano
TESTIMONIO (COLOMBIA 2023)
15/02/2023
Es difícil poner en palabras la chispa de vida que ha sido Hakuna y esta escapada para mi. Después de varios años alejada de la Iglesia (aunque no de la espiritualidad), desde la cuaresma pasada inicié- por una gracia de la Virgen de Medjugorje- un proceso de reversión a la Iglesia Católica que me ha removido hasta los huesos. Implicó un cambio de vida radical y una revisión de mi pasado a los ojos de nuestro amado Jesús que ha sido más dolorosa de lo que por momentos sentí podía tolerar. He estado viviendo mi propia pasión de crucifixión- sí, llevada de la mano de Jesús y María- pero con momentos profundos de tristeza, desesperanza, vergüenza, impotencia y remordimiento. Tengo una sed infinita de Dios, y por momentos he pensado – como lo dijo nuestro amado- “Padre, por qué me has abandonado?”. Pero después de estos períodos en que me ha costado creer que hay luz después de este túnel, Dios me demuestra que Él es fiel. Para mi Hakuna, esta escapada, y otras ayudas con las que se me ha bendecido, han sido el inicio del cumplimiento de su promesa de que Él “enjugará Dios toda lágrima de los ojos” porque “he aquí, yo hago nuevas todas las cosas”.
¡Qué espíritu renovador y de chispa de vida me ha traído Hakuna! Desde la primera vez que escuché una de sus canciones, supe que este grupillo español tenía algo especial, una gracia encantadora que no podía provenir sino del mismo Espíritu Santo! ¡No me sospechaba que yo misma podría ser parte de semejante movimiento de renovación en el auténtico amor y la alegría de nuestro Señor! Desde el momento en que me senté en el bus de la escapada empecé a recibir gracias que para mi hicieron evidentes que los ángeles nos acompañaban. Un mail confirmando un contrato de trabajo, un saludo de viejas amigas, correos con respuestas que esperaba, el desaparecimiento súbito de una molestia que tenía en el cuerpo, y una sensación de amor y gracia en el aire. No es mentira, me pillo con un amor y una sonrisa auténtica brotando de mi cuando pienso en HAKUNA y nuestra reciente escapada.
Acepto con ilusión la invitación de HAKUNA de “sencillamente” creer , “encenderme”, “dejarme querer”, y “bailar dejándome de historias”. Quiero ser “toda alegre” para gritar a los cuatro vientos que “bendito es su santo Nombre!”. Nos seguiremos escapando junto y veremos a dónde nos lleva este viento de HAKUNA porque “el viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; más ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.”
¡Me han devuelto la esperanza y no puedo más que decir GRACIAS GRACIAS GRACIAS por ayudarme en mi proceso de resurrección!
Verano
Ya hace exactamente una semana que fue la escapada (COLOMBIA 2023)
14/02/2023
Ya hace exactamente una semana que fue la escapada que tuvimos a Villa de Leyva, se siente una rara experiencia ya que solo bastaron dos días para vivir unos de los mejores días de mi vida y de seguro los mejores días hasta este 2023 que llevamos. Esta escapada me ha parecido muy “guay”, compartir y conocer a seres increíbles y llenos de Dios. Ver a Dios de muchas maneras en este viaje, en hermanos, hermanas, amigos, amigas, familias, parejas, en una guitarra, en una o muchas canciones, en risas, en fin, tantas cosas que me reconfortaron y me hicieron mega confirmar que Dios es increíble y que su gran amor hizo que viviéramos esta gran escapada. Me causa mucha alegría volver a villa de Leyva a este tipo de espacios, ya que usualmente solía ir en otro tipo de planes y con otro tipo de personas. Con otro foco y sin Dios, me da mucha alegría haber vuelto y hacer este tipo de planes. Me parece muy loco lo que fue la escapada y sigo procesando en mi cabeza lo que sucedió allá. No lo puedo describir aun, pero puedo decir que a mi parecer el cielo estuvo en la tierra. Infinitas gracias a Dios primordialmente, a todos los miembros de Hakuna Group Music y a todas las personas que hicieron esto posible, porque en lo personal y creo que hablando por los demás esta escapada hizo milagros y cambió muchas vidas.
AUPA HAKUNA!!!! ¡ESPERO VERLOS PRONTO! DIOS LOS BENDIGA GRACIAS POR ESTA MISIÓN.
Verano
¡Hola familia! (PERÚ 2023)
11/02/2023
¡Hola familia!
Esta escapada fue de sorpresa para mí. Primero, porque no pensé que Dios me hablaría tan directo y conciso en las Misas y Horas Santas. Segundo, porque reconfirmé que no todo tiene que salir perfecto para pasar un buen momento en familia, como muchos aquí siempre nos llamaban antes de alguna actividad en conjunto.
A diferencia de los demás, no pude estar el 100% del tiempo compartiendo con todos ustedes: por ratos largos, me tocaba alejarme para revisar teams y mensajes del trabajo.
Pero bueno, toca abrazar el plan B ¿no? Que en este caso era participar de alguna forma.
Estos días en Chaclacayo los resumiría en 3 puntos:
- Vivir amando, intensamente, entregando lo mejor de mí a los demás: desde una sonrisa, un fuerte abrazo, un consejo, palabras de ánimo, un “¿cómo estás” o “¿cómo te ayudo”? Sin esperar algo a cambio. Solo el deseo de ayudar al otro ya a uno lo llena de alegría y mucha paz en el corazón.
- Agradecer a Dios, lo que muchas veces damos por sentado: desde el amanecer, escuchar el sonido de los pajaritos en las mañanas, compartir tiempo de calidad con la familia, amigos, pareja, tener un trabajo o emprendimiento, caminar, sentir, oír y oler, llegar a casa, tantas cosas… la lista se hace extensa, pero qué importante es recordarlo.
- Pedir por todos, unos por otros: la oración es el mejor regalo de amor que podemos entregar a los demás. Al pedir a Dios, nuestro Padre, con toda la fe y esperanza que tenemos en el corazón, pidamos en oración no solo por nuestros anhelos: recordemos a los que nos rodean, y siempre bajo la intercesión de Mamita María (la llamo así), que siempre está atenta a la necesidad de cada uno de sus hijos.
Me toca agradecer a cada uno por la acogida y alegría recibidos a lo largo de los días. Si bien no pude hablar con todos, quiero agradecer a Renata, a quien conocí en el grupo Slope el año pasado, y quien me invitó a la Hora Santa en Lima; a José y Nati, por estar siempre atentos a responder consultas; a Marcia, por la paciencia y escuchar mis historias en estos días; a Pablo y Esther, por contarme sobre sus trabajos en el bus y en Chaclacayo; a Leo y Diego, por acompañarme a comprar ¡y los helados! de paso compartirme su experiencia en la escapada; a Héctor, por el abrazo cuando me vio llorar en el asilo al recordar a mi abuelito; a Aitana, por recomendar sitios que visitar al viajar a España; a Cristina, por compartir su experiencia como médico; a Pablo, por recibir con alegría el librito de meditaciones, a Victoria y Walter, por escucharme cantar… (espero todos estén en este grupito de whatsapp).
Ya para finalizar la carta (suelo extenderme mucho al escribir), recuerden siempre que los tiempos de Dios son perfectos. Aquí un ejemplo: siempre he encontrado una Capilla o Parroquia cerca al trabajo para ir a rezar. La Capilla de Jesús Hostia literalmente está a unas cuadras de oficina, y curiosamente, es aquí donde conocí a Hakuna el año pasado.
¡Un fuerte abrazo, familia! Espero compartir por aquí pronto, la canción que le escribí a Jesús después de una hora Santa. Dios los bendiga. ¡Mucho ánimo y a tope con las oraciones, unos por otros! Rezo por ustedes.
Verano
SIN MÁS (Perú 2023)
30/01/2023
Estar frente al Santísimo es estar frente a la fuente de todo. La escapada me ha permitido beber, una vez más, de esa fuente de vida.
Cuando en el libro de Génesis leemos “He hizo al hombre a Su imagen y semejanza”, creo que encuentra su máxima plenitud basándose en dos enfoques (enfoques que aprendí y viví en la escapada):
- La Eucaristía
En el Cuerpo de Cristo reconozco mi naturaleza. En el pedazo de Pan vivo, puedo entender cuán amado soy y cuán íntimamente conectado estoy a Cristo. Solo viéndole a Él, puedo verme realmente a mí. Sabiéndome amado solo por Él, sé cuánto vale realmente mi corazón. Solo en Él, puedo encontrar mi verdadero yo. Reconociendo su grandeza, abrazo mi miseria.
- El Prójimo
Entendí que nuestro ser, al ser semejante a Dios, está llamado a amar y no con cualquier sentimiento, sino con un amor como el de Dios (estamos hecho por y para el Amor). Entendí que sí es posible amar como Dios nos ama y, con justa razón, Jesús nos lo pide como un nuevo mandamiento: “ámense los unos a los otros, como Yo los he amado”. El único camino para emprender ese mandamiento es a través del prójimo, en un abrazo, en una mirada, en una sonrisa. Me encuentro a mí mismo en el otro y el otro se encuentra a través de mí. ¿Por qué sucede? Porque todos tenemos el Espíritu de nuestro creador, un Espíritu que abrasa el pecado y que abraza al pecador..
Verano
Dejarse sorprender (Tierra Santa Seniors 2019)
30/09/2019
Resuenan en mi alma tantas cosas de estos días en Tierra Santa. Reviso con la cabeza uno a uno
cada uno de esos recuerdos que el alma quiere guardar para siempre, para siempre… No dejes,
mi Jesús que me olvide de cada uno de esos instantes en los que me has mirado, y me has amado
más.
Sabes que soy una persona fría, planificadora, de las que mide cada paso… Había imaginado este
viaje como organizo cada cosa de mi vida: estructurada, medida, calculada… Y vas Tú, y lo haces
saltar todo por los aires. Tu sí que tienes sentido del humor, y te has reído de las cosas que te
hemos ido contando. Y cuando rendido he bajado las escaleras del Vía Crucis he sentido que me
decías: Ya no hables más, no me cuentes más cosas… las conozco todas, y me haces reír. Déjame
llevarte, deja que lo lleve todo. Métete al final, junto al Cirineo, agárrate fuerte y verás cómo
hago nuevas todas las cosas.
¿Crees que este viaje es lo mejor que te ha pasado? Hijo mío, no tienes ni idea de lo que te tengo
preparado si me dejas. Lo bueno está por llegar y te enseñaré Mediterráneos, Tiberíades y
desiertos que no conoces, y haré de tu corazón un alma grande, y cada noche al finalizar el día,
te cogeré en brazos, te arrullaré y te contaré las cosas buenas que tengo preparadas para ti.
Y solo he podido esconder las lágrimas detrás de unas gafas de sol para que los demás no las
vean, y gritar con todas mis fuerzas: “Mamá, no le dejaré nunca”.
Verano
Muy grande y muy pequeño (Tierra Santa Seniors)
30/09/2019
Hoy hace 15 días que, buscándolo, aterrizábamos en Tierra Santa.
Grandes ilusiones, grandes perspectivas, grandes anhelos, todo grande, grande, grande... todo
tan grande como Él...
Pero no fue así, sino justo al revés; no fue todo “grande muy grande”, sino pequeño, muy
pequeño. Y me explico...
Creo que todos esperábamos la majestuosidad de un gran Dios -tanto los nuevos como los
repetidores- y creo que todos nos hemos encontrado con la pequeñez de una simple familia,
de un hermano, de una madre, de un abuelo... con la cercanía de la familia de los primeros
cristianos. Porque realmente no hemos sido la peregrinación de un grupo, sino una “familia
peregrina”.
Hemos disfrutado como pocas veces en nuestra vida, pero ha sido un disfrute especial. Quizá
podría decirse que libre. Verdaderamente libre. Y por eso lleno de Vida y de Amor. En
abundancia.
Hemos experimentado que Cristo libera, que Cristo es Vida abundante y que Jesús es Amor, es
familia, es un “nosotros ilimitadamente limitado...”
El mundo nos habla del yo, y la Iglesia nos habla del nosotros. En Tierra Santa se puede
experimentar (aunque como repetidor doy fe de que por desgracia no siempre es así) que la
Vida no tiene mucho sentido vivida desde el yo, desde la comodidad, desde las exigencias,
desde mi voluntad, desde mi razón.
Adquiere todo su sentido desde la experiencia del nosotros, desde la profunda aceptación de
mí mismo, mi debilidad y mis limitaciones.
Y desde ahí, amándome, la Vida adquiere pleno sentido en la aceptación incondicional del otro
al dejarse triturar por los dientes de sus imperfecciones, amándolas también.
Y así, amando las imperfecciones de la Vida y aceptándolas profundamente, puedes cambiar la
perspectiva, el punto de vista, y reajustar lo que esperas de ella. Con esto, todo cambia por sí
solo, sin esfuerzo, suavemente.
El Evangelio está trufado de indicaciones, pero tan tercos somos que seguimos
estampándonos contra muros de hormigón, o de piedra Blanca de Jerusalén.
Que noooo! que no es así! que la vida del cristiano no es sufrimiento estéril! que la santidad no
es perfección! que las relaciones no se basan en débitos o exigencias!
La vida es perdonar sin fin, no sólo 70 veces 7 o 490 (porque esto es una metáfora, nos diría D.
Pepe jeje) La vida es un "yo tampoco te condeno, anda y no peques más" pero que sepas que
te seguiré perdonando... La vida es la Libertad del Espíritu "que sopla donde quiere"... La Vida
es un "a mí me lo hicisteis"... A la Vida no se le exige, sino que se vive tal y como viene; no se
trata de transformar situaciones, sino de cambiar el punto de vista a la perspectiva de Cristo.
Y todo esto es algo muy grande, pero también muy pequeño. Porque Dios es así, muy grande
pero muy pequeño, y a la vez tan grande... como la santidad, que es así, muy difícil pero muy
fácil, pero muy difícil y a la vez muy fácil...
En Tierra Santa experimentamos que el Gólgota es sólo una piedra normal, que el Santo
Sepulcro es sólo una iglesia, que en el Jordán uno se puede bañar (aunque no debe) en
calzoncillos abanderado como si fuera la alberca de su pueblo... Experimentamos que el Mar
de Galilea es un mar normal con barcos chusqueros, y el pez de San Pedro, pues no está tan
sabroso... El desierto no es de arena, sino de pedruscos, y lo exótico de un oasis y un vergel
pues... dejémoslo en que puede ser más higiénico.
Pero en toda esta simplicidad y pequeñez hay algo más grande que todo el universo: la
presencia de Dios que sigue empapando esa Tierra Santa. Y la hemos experimentado de
verdad; en las miradas de cada mañana después de casi no dormir, en los gestos de cariño
sincero al ayudarnos en los montes, en la normalidad de las cervezas del desierto y en la
alegría del flamenco en el Tabor. Al compartir los 40 años de fidelidad de un matrimonio de
esta familia, el 4 que diría D. Pepe como los 400 años, o los 40 años, o los 40 días... que bonita
celebración con la muralla de fondo...
La hemos experimentado sobre todo como verdadera Libertad en el corazón, en la inteligencia
y en la voluntad después de enfrentarnos a noches de 3 horas, a marchas sin brújula y con un
viento huracanado por el desierto que daban algo de "mieditoooorl", a sendas montañosas
impensables con nuestras edades y con nuestras rodillas, a ascensos de color negro en silla de
ruedas, a camas que son toallas en el césped de una piscina, a la reorganización de horarios de
misas y visitas y a la sorpresa de que si una se perdía salía otra mejor... a una alimentación
basada en garbanzos y pollo con garbanzos y pollo, y postres de garbanzos y pollo, con salsa de
pollo y garbanzos... eso sí con alguna cerveza para regarlos jejeje.
Hemos experimentado a Dios en Tierra Santa, pero no en las grandiosas construcciones (que
también) sino sobretodo en nuestros corazones, en las cosas más pequeñas, en los momentos
más simples... porque es ahí donde esta Jesús, en cualquiera de estos pequeños. No hace falta
ir a Tierra Santa para estar con Dios, que va... pero hemos tenido que ir a Tierra Santa para
darnos cuenta.
Es precioso ir a Belén y "marcha atrás" entrar en su cuna para besar su suelo (aunque quizá no
lo sea, D. Pepe dixit). Ir a Jerusalén y orar, y llorar, sobre la tumba de mi Señor, de mi Vida, del
Amor de mis amores. Pero es un gesto, un símbolo, una bella devoción...
Porque nuestro Amor está en nuestro corazón, y en la Hostia; en cada una de nuestras
ciudades, de nuestros grupos de Hakuna, de nuestras "domus ecclesiae".
Jesús es un hombre normal y corriente, que come, digiere y... disfruta de la vida. Es un amigo
que está en cada momento a nuestro lado.
Y y si le hablamos con normalidad y naturalidad, huyendo de complicadas y artificiales formas,
su presencia nos inunda y si nos dejamos llevar por ella... Esa presencia de Gracia del Espíritu
De Dios arrasa por dentro, hace que el corazón parezca que va a reventar de Amor, y se sabe
que todo da igual, que se puede acabar el mundo y que todos nos podemos morir en ese
mismo momento... y da igual, eso no preocupa... es más, se desea, se pide!
Porque en medio de esa experiencia solo se quiere permanecer ahí, con Él, en Él, en su
presencia, en su paz, en su amor, en Él... para siempre.
Y esto pasa en Caná, pero también en canó, que diría mi madre, es decir en cualquier sitio.
En fin queridos todos míos, esto me llevo de Tierra Santa: la simplicidad de Dios en cada
pequeño detalle de cualquiera y simple vida ordinaria vivida en su presencia. En lo más simple,
en lo más mundano, en lo más ordinario.
Os quiero, a todos. A todos. Pero quiero más a Jesús y María; lo siento, ya me comprendéis.
Jeje.
Siempre vuestro.
Verano
Que no se me olvide… (INDIA 2018)
30/09/2018
Esto está siendo súper raro. Llegar a casa y estar sola, todo limpio y ordenado, un
armario lleno y baño para mí sola, una despensa a dos pasos. Mensajes
recordándome mil cosas de las que tengo que estar pendiente hoy; estar atenta a
varias cosas mías que tienen que salir bien. Con la paz interior que tenía en Saboga
no sé por qué no he perdido el avión. Cuánta razón tenía don Josepe con lo de no
tener espejos; mi reflejo ha conseguido en menos de un día que ahora me fije solo
en mí, en cómo quedo según lo que hago, en qué digo y qué no, en lo morena que
estoy o el careto que tengo... y hace dos días estaba comentando qué mona tal niña
de mi grupo de comidas, lo divertido que había sido bailar con los niños en la
despedida, qué brutal el revolcadero... Estos días hemos vivido con la mirada
totalmente hacia afuera, y yo creo que por eso han sido tan alucinantes. Y es que, en
el fondo, así es como vivía Jesús, con los ojos puestos en el sufrimiento del otro, en su
madre para darle un abrazo, en cada uno para escucharnos y que nos apoyemos en
Él.
Han ido pasando los días y me he ido llenando poco a poco de mí, de mis cosas, de
mis planes. Ya casi se me había olvidado la paz que tenía en esa Isla, hasta que me
he dado cuenta de que tener el móvil en la mano me inquieta, de que llevo dos
horas pensando en lo cansada que estoy en vez de hablar con mi familia en la
comida, de que desde esta mañana estoy organizando mi día según lo que más me
apetezca y mejor me venga. Me doy cuenta ahora de que estos días han sido lo que
me gustaría que fuera mi vida, y no lo digo por el baño en el mar antes de desayunar.
Lo digo por vivir con personas que conocía de una semana pero no dejaban de
intercambiar sonrisas, porque el fin de mi mañana fuera ayudar en lo que el pueblo
necesitara, por poder estar todos juntos pintando entre risas y conversaciones con el
único interés de disfrutar unos con otros.
Lo digo por una vida sin espejo, porque ojalá me diera igual cómo estoy para no
tener que estar pendiente y, como en la Isla, solo viera lo que tengo alrededor: desde
un atardecer brutal en el Pacífico hasta que el de al lado necesite que le acerque los
ladrillos.
Pero también lo digo por estar tan cerca de gente que te hace reír y se interesa por ti
desprendiéndose de sí mismos por completo, de don Josepe preocupándose por
qué tal estábamos, de panameños en las calles dándonos los buenos días, de niños
corriendo de nuestra mano o cantando en catequesis.
No me acuerdo de quién dijo “claro, aquí es fácil decirlo porque Dios está”, pero creo
que no le faltaba razón. Dios estaba cuando nos juntábamos dos de nosotros, y
cuando íbamos veinte al campo de fútbol; en las sonrisas de los niños cuando
jugábamos en la playa, y cuando cantábamos en la Hora Santa en la orilla; en los
revolcaderos y cuando lavábamos los platos. Y esa es la paz que quiero buscar, la
presencia que quiero que no falte en mi vida.
Ojalá ahora que ya estoy aquí (aunque mi mente se vuelva de vez en cuando) pueda
vivir con Él como lo hemos hecho estos días. Disfrutando de todo, hablando con la
mirada en ellos y no en mí, sin espejo y olvidándome de mi cansancio o mis
preferencias, sirviendo pero en realidad amando. Que no me olvide de “estar
estando”, como dijeron en la hoguera, de darme a todos, en todo, con toda el alma.
Que no se me olvide que somos el “ahora” de Dios.
Verano
Hacer un paraíso de nuestra vida (INDIA 2018)
30/09/2018
Hacer un paraíso de nuestra vida
Vuelta a casa, parece que el paraíso ya se ha acabado. ¡Qué dura es la vuelta! Se está
haciendo difícil, ¿por qué no nos quedamos más días? ¿Volvemos a Saboga? Todos
nos hacemos las mismas preguntas.
Pero es que después de escuchar al Papa diciendo “el presente”, cristianos del ahora.
Entonces pienso que volver no es la solución. Lo que me propongo es hacer de
nuestro día a día como la Isla. Hacer de nuestra vida un paraíso. No es nada fácil,
pero pienso que vale la pena. Se puede seguir viendo la playa pero ahora es la
diagonal. La islita donde íbamos nadando es el bar con los amigos, la cancha de
fútbol es la oficina.
¡Se trata hacer de nuestra vida un paraíso! Con todo lo que viene dado. Decir SÍ a
Cristo, abrazar la vida como viene, pero con todo. Con sus dificultades y
contradicciones. Hay que saber abrazar esas fragilidades, que pueden ser la familia,
los amigos, compañeros. Nuestro cansancio, contradicciones que en la Isla eran los
mosquitos y las hormigas o volver a comer arroz. Ahora esas contradicciones es el
jefe, es perder el bus en la cara o que se lleve el coche la grúa.
Siempre acabo haciendo montañas de los problemas cuando en verdad son
tonterías. Damos demasiada importancia a nuestro trabajo, nuestras vidas. Nos
llenamos de espejos que solo hacen que nos veamos a nosotros mismos y no somos
capaces de ver a nadie más. Queremos ser importantes y vernos en el espejo, ver
que hasta el moreno perdura. Pero si quitamos todas esas pequeñas cosas que
limitan la mente y el corazón, si en el espejo caben todos menos yo, es entonces
cuando nuestro corazón se llena por completo, de Dios y los demás.
Al llegar a la Isla don Josepe dijo algunos que estábamos mirando el mar: aquí es
muy fácil apalancarse, por eso, “al cuerpo no hay que hacerle mucho caso”. Me
encantó ese comentario. Yo la verdad que tenía mil ganas de tumbarme allí, pero
cuando acabaron esos días me di cuenta que la mejor forma de disfrutar de la Isla no
ha sido estar en el piso, sino arriba de pie; no permanecer en el piso, que es muy fácil
y es a lo que nos llama la sociedad de hoy en día.
Entonces pensé: el Papa no solo se refiere a permanecer en el piso cuando estoy
mal, cuando tengo problemas y me hundo en ellos sin saber salir, sino el hecho de
estar tumbado, sin hacer nada. Descansado del descanso... no tenía sentido. Hacer lo
que quiera cuando quiera pero sin permanecer en el piso para no quedarme en mi
espejo.
Con la última idea que me quedo es que nada puede ser salvado si no se ama. Hay
que poner amor en todas las cosas, poner amor es poner el alma en todo lo que
hacemos. Ésta ha sido una de las frases del viaje: ¡CON TODA EL ALMA! Eso es amar,
hagamos lo que hagamos estar siempre dando amor para que pueda ser salvado,
que no es otra cosa que llevarlo hacia el Padre. ¡Ahora sé que se puede hasta ir con
Calma pero haciéndolo con toda el alma!
¡HACER UN PARAÍSO DE NUESTRA VIDA!
Verano
Si tu supieras… (INDIA 2018)
30/09/2018
Esta podría ser la forma de empezar cuando pienso desde casa en la salvajada de mes que he vivido con lo que se ha convertido en una gran familia: HAKUNA.
Volver a supuesto someterse a un constante bombardeo de preguntas: ¿qué tal ha estado la experiencia? ¿te ha chocado mucho? ¿ha sido duro? ¿mucha pobreza? ¿ha supuesto un antes y un después en tu vida? ¿habéis estado con las sisters? ¿habéis hablado con ellas?
Ante estas preguntas encontraba una media sonrisa dibujándose en mi cara y un pensamiento cruzándome la mente: Si tú supieras…
Si tú supieras lo que significa que 193 personas se conviertan en familia, en una mano que te ofrece ayuda y apoyo, en una sonrisa que te da fuerza, en un abrazo, en un “¿qué tal estás?” sincero, en testimonios que te hacen abrir los ojos a cosas que no te habías planteado nunca o que no habías dado el enfoque adecuado…
Si tú supieras lo que significa ver a gente con su botella de suero que se va del dolor pero siguen caminando con todos porque somos UN equipo, que caminando por el desierto carguen con tu mochila o tú con la de otro, que empiecen a cantar a pleno pulmón y que eso te dé un buen chute de energía para seguir el camino, que te pongas a andar con gente y que salgan conversaciones apasionantes, que conectes con gente con la que no habías cruzado una palabra nunca antes…
Si tú supieras lo que significa sentirse una parte del grupo, de una familia que sin ti está incompleta.
Si tú supieras lo que significan las palabras: equipo cocina y menú vegetariano…
Si tú supieras lo que es una imitación Mc Joseph a lo “Hombreeeeee, qué tal, qué talllll??”
Si tú supieras el juego que dan la pasta y el arroz, los cereales a escondidas fuera del desayuno, los croissants de chocolate que no saben a chocolate…
Si tú supieras la maravilla que es adentrarte en la noche del desierto, caminar con esa brisa fresca azotándote la cara, bajo un cielo estrellado y con un indio en chanclas a la cabeza… Llegar y celebrar Misa sobre un mar de dunas, bajo una bóveda de pequeñas y tintineantes luces encabezadas por una Luna grande y redonda. Dios, GRACIAS.
Si tú supieras lo que es dar las gracias o que te agradezcan algo de corazón sin parar, 24h al día!...
Si tú supieras lo que es el dolor de la risa por infinidad de chistes malos y lo que da de si un par de guitarras...
Si tú supieras lo que significó estar en un tren 33h, noches y días enteros en autobuses de hojalata… con celebraciones de cumpleaños, revolcaderos improvisados, paisajes espectaculares, Misa en un vagón cual “sardinas en lata”, distendidas conversaciones, trayectos subidos en el techo del autobús o sacando las piernas por la puerta del tren…
Oh Dios, ¡si tú supieras lo que es sentirse bien, sentirse libre, sentirse pleno!
Si tú supieras lo que es un testimonio... la suerte de que haya peña tan grande como Luis, Caro, Ana… que tienen un corazón y una fortaleza monumental, valientes que te tienen a Ti, Señor.
Si tú supieras lo que es ver que el amor sin sentir es amor…
Si tú supieras lo que es adentrarse en la mirada de un niño indio, en esos dos luceros negros que te desarman y que te hacer replanteártelo todo; sentir impotencia por la imposibilidad de cambiar la situación y pequeñez porque todo te viene grande.
Si tú supieras lo que significó tener la suerte de ir a Calcuta, donde aún continúa la entrega de una grande como la Madre Teresa, conseguir ver a Dios a pesar de tanta miseria, ponerte a prueba, conocer nuevas facetas tuyas en distintas situaciones; ver el amor con el que hacen todo las sisters, encontrarte amado cuando te entregas a ese anciano discapacitado y crecer. Crecer en ese amor. Si tú supieras lo que significó ver tu propia pobreza rodeado de pobreza exterior, en sentirse como en casa acurrucado en la tumba de la Madre Teresa de Calcuta, sentir lo que sentí al arrodillarme con los ojos cerrados y sentir paz como nunca antes lo había hecho...
Si tú supieras lo que es vivir (que no ir a) una Hora Santa, rezar con canciones que plantean el tornado de pensamientos, dudas e interrogantes que llevas dentro y postrarse ante ÉL y decirle: TÚ ERES EL REY DE MI VIDA, EL Nº 1 DE MI CORAZÓN. Y que consigas hacer de 194 voces solo UNA voz que haga vibrar a cualquiera.
Si tú supieras lo que se siente, cuando te das cuenta de que sientes a Dios...
Si supieras lo que es que Él de la cara por ti, que te envuelva con Su vida, que te entierre dentro de Su Corazón y que nadie te pueda sacar..
Si tú supieras lo que es llamar a Dios, Papá y sentir esa pequeñez ante su inmensidad, ese VÉRTIGO...
Si tú supieras lo que es sentir ese: Tú, LEVÁNTATE. Esa llamada para incendiar el mundo.
Si tú supieras lo que es saberte de verdad amado por Cristo, levantarte por amor, servir servir y servir por un Pobre Loco...
Si tú supieras que se siente al poder cantar con 194 bocas, "ven espíritu ven" y que venga...
Si tú supieras que se siente al estar arrodillado y gritar: te quiero más que a mi vida, te quiero más que a mi vida, te quiero más que a mi vida…
Si tú supieras lo que significa Santos de Copas, lo que es sentirse Santos de Copas...
Si tú supieras lo que es la euforia de una revolución, esa llama interior que en un instante se convierte en un incendio que se propaga ferozmente...
Si tú supieras todo esto, sabrías que quiero decir cuando digo HAKUNA, que no estoy loco, cuando hablo de amigos, de que he crecido con otros, cuando hablo de Dios, cuando hablo de que nunca he sabido qué era rezar hasta ahora y que aún queda mucho por aprender y crecer, sabrías por qué tampoco me da miedo la vuelta a la realidad, a vivir con Él este verano, a que no me dé pereza volver a clase y al trabajo, porque doy los buenos días con una sonrisa y porque necesito ir a Misa y estar con Él… porque de su mano sé que llegaré a todo. Porque he empezado a confiar.
Si tú supieras todo esto... Sabrías porqué soy feliz.
Verano
Recuérdalo bien querida yo del futuro (INDIA 2018)
30/09/2018
Querida yo en un futuro,
No sé dónde ni cómo estás, pero aunque me dé pena pensarlo ahora, sé que es probable que te hayas olvidado de algunas cosas que aprendiste en la India. Por eso estoy aquí, porque siempre viene bien hacer un parón y poner los pies sobre la tierra.
Primero recuerda a tu familia india, a esos 194 pringados locos que decidieron pasar un mes viviendo en condiciones mejorables entregándose a los demás simplemente por amor. Esos 194 ángeles que te abrieron su corazón y te conquistaron con sus sonrisas en los momentos más duros, sus miradas de amor y complicidad y sus caras de resucitados. Recuerda cómo se querían y cómo te querían a ti, tal y como eres. Recuerda que te repetían una y otra vez que te dejases querer y cómo te sentías cuando les dejabas hacerlo.
Recuerda esos momentos con Él, con tu mejor amigo, con el rey de tu vida. Recuerda como hablabas con Él durante horas y como Él te escuchaba. Recuerda como le cantabas gritando con tus 194 hermanos. Recuerda las caricias de Dios y los abrazos de tu Madre.
Recuerda todo lo que has aprendido este mes y, por favor, nunca olvides los propósitos que te has hecho y las ganas de comerte el mundo que has traído a España. Por eso, te los quiero dejar por escrito, al menos algunos.
No dejes que la carrera, el trabajo o las preocupaciones terrenales de tu vida te hundan o te amarguen. No dejes que todas esas cosas del día a día, que aunque a ti te parezcan obstáculos horribles no son más que piedras en el camino, te hagan perder el norte y desviarte de tu camino.
Recuerda cuando andábamos por el desierto de noche, hubo un momento en el que ibas delante, al lado del guía y tu luz era la que iluminaba el camino de todos. Tú tienes que ser esa luz que ilumina, y tienes que ir al lado del guía, al lado de Dios; porque si te desvías, te pierdes tú y todos los que van detrás de ti. También recordarás que como llevabas la luz en la frente, si mirabas hacia abajo o hacia los lados y dejabas de mirar fijamente el camino que tenías que seguir, no veías las piedras que tenías delante y te tropezabas. Por eso, mira hacia el frente, hacia el camino que te marca el Guía, y cuando no lo encuentres o te hayas desviado, pregúntale, que siempre estará ahí, dispuesto a ayudarte. Así que recuerda, cabeza alta, paso firme y sigue hacia delante.
Hay otra cosa que has aprendido en este viaje que no quiero que se te olvide. Redescubre, cada día de tu vida, la felicidad y la grandeza de servir. Siempre acompañada de la importancia de la gratuidad. Ese darte a los demás, pringarte por ellos, sin esperar nada a cambio, sin que nadie se dé cuenta. Como decía María Soria en su revolcadero, que cada movimiento o acción de tu vida sean por amor, al fin y al cabo, Dios es Amor, si cada cosa que haces la haces por Él, estarás haciendo sagradas todas las cosas. Vivir por amor te lleva al corazón de la gente y al corazón de Dios y es un trampolín directo al Cielo; que aunque muchas veces se te olvide, esa es tu meta y no un buen futuro profesional y personal. Tu meta es el Cielo y la vida no es más que un camino hacia él. No te desvíes de tu camino, nunca. Recuerda, repite y vive esas frases tan increíbles que tanto has oído este mes:
"Para servir, servir."
"Nacimos para servir y moriremos sirviendo."
"Quien no vive para servir, no sirve para vivir."
"Que poco es una vida para darla."
Y muchas otras. Pero la más clave, no la olvides nunca, es:
"A mi me lo hicisteis."
Recuerda que todo lo que le haces a cada persona que te cruzas, se lo estás haciendo a Él.
Solo tengo un último consejo que darte. Aunque lo oigas mucho, no nades a contracorriente, que el mar es fuerte y si te cansas no alcanzarás tu meta. Yo te propongo que cambies la corriente, revoluciona las aguas de este mar, si la corriente cambia conseguirás arrastrar a muchos más nadadores. Así que empieza ya, coge fuerzas y ponte a nadar que tienes un mar entero que revolucionar, pide ayuda al de arriba que es el mejor entrenador. Recuerda que no hay barrera que no saltes con su ayuda, no hay un mar que no puedas revolucionar.
Recuerda, siempre, que hubo una vez, en un país en la otra punta del mundo, que tuviste la suerte de saborear un pedacito del Cielo. Recuerda lo que sentiste, recuerda lo que aprendiste, recuerda lo que hiciste, recuerda lo que rezad te, recuerda lo que amaste. Recuerda a tus 194 hermanos indios. Recuerda las caricias de mamá. Recuerda a ese pobre loco que te mira embelesado desde un trozo de pan blanco. Recuerda que te enamoraste del que más te ama, recuerda que aprendiste que el amor sin sentimiento es el verdadero Amor. Recuerda que abrazaste tu Cruz, recuerda que asumiste tu realidad, recuerda que eres reflejo de su grandeza, recuerda que eres pasión de Dios. Recuerda lo que significa Hakuna, recuerda la grandeza de ser un auténtico pringado, recuerda la gratuidad del servir. Recuerda la importancia de la revolución. Simplemente, recuerda.
Un beso enorme futura yo.
Namasté.
Verano
Para el carro (INDIA 2018)
30/09/2018
Yo fui a la India buscando un encuentro directo y personal con Dios, coger fuerzas, aclarar todas mis dudas y recargar mi fe al 100%, pero como dice la canción “cuando quiero controlar mi vida... soy tonto”. Lo único que tenía que hacer era dejarme llevar y confiar en Dios, que es el que más sabe.
Un viaje que ha cambiado mi vida. No tanto mi vida sino la idea y forma que yo tenía de vivirla.
No consiste en dejarlo todo y cambiar el estilo de vida, consiste en seguir viviendo la vida de un joven normal, pero de la mano de quien murió en la cruz por mí, consiste en saber con seguridad que él está aquí, conmigo, de mi mano. Saber que cuando me rinda, él va a estar a mi lado para que yo pueda seguir.
Soy la primera que vive una vida ajetreada, no me paro a pensar cada cosa que hago, al revés, me voy atragantando con cada situación o momento del día, hago todo sin pensar que estoy haciendo, acabo y a la cama y al día siguiente igual, así día tras día.
Muchos días incluso ni rezo, igual me acuesto y no me he acordado ni un segundo de Él.
Pero hoy, en una de las horas santas del viaje he caído, he caído porque he visto con claridad que la vida que llevaba no es la que quiero, que esta vida en la que buscaba la felicidad en salir con un tío 10, o en mis amigas, o en tener plan por la noche, o en mis notas... no es la vida que quiero, no se trata de eso, claro q puede ser importante pero no primordial. Todo esto jamás te dará la felicidad que te da saber que lo tienes las 24h del día a tu lado para todo lo que necesites y que él todo lo puede.
Si “hacía oración” eran como mucho 5 minutos para pedirle por y pedirle por y pedirle por... pero ha sido en un revolcadero en la India sobre la Oración donde claramente mi vida ha dado un giro enorme y he aprendido que hacer oración llena, que hacer oración relaja, que hacer oración ayuda... Que hacer oración, no es pedir y dar gracias a un Dios todopoderoso que creemos que es inalcanzable y que vemos como algo lejano, hacer oración es creer sin ver, es amar sin sentir, es querer y querer. Es hablar con tu mejor amigo, reírte con él, compartir momentos buenos y malos, desahogarte, es algo increíble, es puro amor...!!!!! De verdad que yo he experimentado ese cambio entre pedir a no sé muy bien quien y hablar, estar y compartir lo todo con mi mayor colega. Claro q habrá momentos en los que te sientes en frente y no sepas por donde tirar o como empezar, pero como me dijeron a mí en aquel revolcadero, hay veces que sentarte delante de él y repetirle te quiero, te quiero, te quiero... es más que suficiente; yo lo he probado y lo hago casi cada día desde entonces, es ALUCINANTE, piel de gallina!
A mí, hasta antes del viaje lo de "Mi pobre Loco" no me terminaba de convencer, pero me he dado cuenta ahora de que realmente es nuestro pobre loco, enamorado de nosotros, de cada uno de nosotros, que quiso cargar con todo lo nuestro para poder entendernos, y es que es un LOCO DE AMOR!!
Pero después de darme cuenta de todo solo puedo deciros gracias, por este mes tan increíble, porque he aprendido de cada uno de vosotros, y porque es una pasada hacer viajes así!!!!
Es impresionante, una maravilla, un gusto, como desde el minuto 0, ya estaba todo preparado, las habitaciones distribuidas, una capilla con un encanto especial, los grupos de voluntariado, todo , todo dispuesto.
Y ojalá pueda aprender a alcanzar mi máximo, porque los he visto, y los he visto con agotamiento pero una sonrisa, y una mirada en la que se nota la presencia de Cristo. He visto quienes a pesar del calor y del cansancio, se metían en la capilla para tocar la guitarra y ayudarnos a rezar al resto, los he visto repartiendo cancioneros y manglanitos con una sonrisa; los he visto poniéndose en primera fila y cantando como si fuera el primer día; los he visto quedándose día tras día en el hotel para preparar la comida de los 200; los he visto cargando maletas en los buses con un entusiasmo por encima de lo normal.
Los he visto rezando un rosario a las 7 de la mañana, habiendo dormido solo unas horas, se les veía caras de cansancio, voces de acabar de levantarse, pero se respiraba entusiasmo y ganas de estar ahí, más de uno se pasaba todo el rosario de rodillas, o toda la hora santa!
Es impresionante.
He visto a gente abriéndose como nunca lo habían hecho, sacar de ellos todo lo que llevaban guardando dentro mucho tiempo, les he visto llegar a tal punto de humildad, que veías en ellos la semilla del amor de Cristo.
Doy gracias por haber conocido a personas que te enseñan que en la vida hay que apostar por grandes ideales. Gracias por haberme dado la oportunidad de vivir esta experiencia, y gracias por hacerme sentir más que nunca que existes y que me quieres.
Verano
¿Cómo que tenía sed? (INDIA 2018)
30/09/2018
TSAJENÀ:
Yo estaba perdida, sola, en la oscuridad, lo único que me importaba era mi bienestar, mi ropa, yo mí me conmigo... nada me llenaba, nada me hacía sentir, nada ni nadie me importaban. Hacía tiempo que para mi Dios era un complemento, algo que había estado siempre pero lejano, no era esencial, no era un loco enamorado, sino un padre todopoderoso e inalcanzable. Unos días antes del viaje no quería ir, no podía más, no sabía que me pasaba, me ahogaba. entonces alguien me dijo: “tienes sed De Dios”, en ese momento no entendí bien lo que quería decir pues yo pensaba que tenía todo, notas, familia, ropa, todo lo que uno podía desear.
Llegue a la India con propósito de pasármelo bien, conocer a gente con la que seguir llenando ese vacío y bueno, ver que era eso de la sed pero pensando que era una simple frase religiosa y nada que pudiera llenarme o fuera real.
Voy a hablar de 4 palabras con las que definiría esta experiencia: la entrega, el amor, el sacrificio y el agradecimiento.
Primer día me levanto, pronto, después de un viaje duro, y solo veía sonrisas, gestos de cariño, entrega, ahí empecé a flipar, eran las 8 de la mañana, calor espantoso y sueño brutal, ¿Cómo podían sonreír? Para qué? , pero eso no es lo mejor, entro a la capilla de la Mother´s House para la Hora Santa esa tarde sin saber muy bien que iba a encontrarme y de pronto veo a cientos de jóvenes rezando, pero no como yo había visto antes cada uno no por su lado y rezando un poco por cumplir, no, estaban cantando desde el corazón, se estaban desviviendo después de un día tan duro, estaban gritando TODOS A UNA, se respiraba amor, eran una sola voz que adoraba a una custodia, la miraban con tanto amor que parecía que iban a levantarse y estrecharla entre sus brazos. para ya rematar mi alucine, llega la voz en Off y lo escucho : “QUE NOS QUERAMOS MÁS”, ¿Quién era esta gente que en vez de pedir por sus preocupaciones o miedos pedían que nos quisiéramos más? Nosotros, ¡193 desconocidos!
En este viaje también tuve la suerte de tratar con las sisters y eso me cambió por completo, nunca en mi vida había visto sonrisas más sinceras que las de aquellas monjas, y no sonreían porque tuvieran de todo especialmente, estaban con el hábito a 50 grados, sin aire, descalzas, tratando con enfermos todo el día, de pie , de rodillas y el único descanso que hacían era para rezar, se olvidaban de quienes eran solo para servir al prójimo! Y no de mala gana como podía hacer yo, al revés, con amor. Ellas me enseñaron que no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita y desde luego, son el mayor ejemplo de entrega y amor.
Recuerdo estar cargando un cubo pesado y que llevando menos de 1m recorrido enseguida 3 personas se acercarán a ofrecerme ayuda con una sonrisa, querían llevar MI cubo, no entendía nada, porque la gente sonreía tanto, porque se cargaban de más trabajo que no les correspondía, por placer, cuando yo maldecía tener que cargar. Lo mismo me choco en el tren , donde yo llevaba mi paquete de galletas y mis toallitas para MI, recuerdo sacar a escondidas mis toallitas para limpiarme yo y que no me pidieran, en una de estas se me acabaron y tuve el morro de pedir a la de al lado, recuerdo que pensé : “que tonta eres, no te va a dar” y de pronto, contra lo esperado, sacó un paquete de toallitas medio vacío, quedaba una y me la ofreció siendo la última, le dije que la usara ella y riéndose me respondió: “crees que Cristo por limpiarse él habría dejado al otro sin limpiarse? Somos una familia, estaba feliz aún no pudiendo limpiarse. Yo flipé, nunca había visto a tanta gente sacrificarse y por amor!!! Entonces lo entendí todo, no era MI cubo, era NUESTRO cubo , no era algo que tenía que cargar yo para cumplir conmigo misma y así ser mejor, no, era algo que hacía por amor al grupo y a Cristo reflejado en cada uno, no eran mis toallitas , eran toallitas comunes, no importaba si me quedaba sin porque me había sacrificado por amor y sin esperar nada a cambio, sacrificio y no intercambio. Algo que se veía en la rapidez con la que volaban las cajetas de tabaco ya que la gente daba siempre su último piti, sin importarle quedarse sin. Ahí me di cuenta de lo que significaba todos a una, no era una frase hakuner que decían porque sí, era un sentimiento, era entrega y sacrificio por amor, era pensar en un todos y despojarse del yo, era pertenecer, era ser único y no uno más, era ser una pieza de puzzle que sola no sirve para nada pero sin la que el puzzle no tendría sentido.
Ahí empecé a vivir lo que realmente era hakuna, me enamoré de Dios, mi mejor amigo, el pobre loco enamorado de mí, como dijo sastre el primer pringado que estaba arriba en la cruz por MI , por AMOR a mí. ¿Quién era yo para no seguir sus pasos? Yo quería ser como Él, quería amar como Él. Ahí entendí porque pedían quererse más, que sin amor, nada era igual y con amor todo cambiaba, me entregué por amor al resto, sufrí, pase calor, tuve momentos de bajón, pero cada gota de sudor, cada dolor de piernas y cada sacrificio me hacían feliz, me llenaban un poco más.
Una noche entre a la capilla para despedirme De Dios, pensando que estaría yo sola y de pronto les vi, unos 10 jóvenes con guitarras cantando a pleno pulmón incluso a esas horas. Oí la frase “quiero volver a nacer en ti”, la repetí y Entonces lo recordé, “tienes sed De Dios” y efectivamente, tenía sed de Dios , tenía sed de amor , tenía sed de entrega, tenía sed de pertenencia, tenía sed de sentirme amada, tenía sed de Él, mi padre, amigo y fiel compañero, el que nunca me fallara, y lo vi, quería volver a nacer, quería empezar de cero, pero en Él, con Él. De pronto, todo ese vacío y oscuridad que no conseguía quitarme desde hacía meses había desaparecido, me sentía plena, me sentía amada, me sentía acompañada y no podía parar de llorar y sonreír.
De las sisters también aprendí la importancia de ser agradecida, ellas empezaban el día agradeciendo a Dios la oportunidad de vivir ese día y al acabar, después de haberse desvivido, de haber sufrido, volvían a dar las gracias! ¡Qué bueno es agradecer y que poco cuesta! Por eso,
Gracias por esta locura de viaje, porque fui a hacer amigos y vivir una experiencia y volví con una familia inigualable y un Dios débil a mi lado. gracias por enseñarme que hay que amar hasta que duela y luego, seguir amando porque eso da la felicidad, por enseñarme que todo el mundo es único e igual de importante, que Dios me ama como soy, gracias por enseñarme el valor de una sonrisa, de una entrega por amor , gracias por enseñarme que sin Dios, nada llena y con Él, nada importa, gracias por ser como sois. GRACIAS.
Y gracias Dios por haberme puesto en el camino a gente tan espectacular, por haberme dado la oportunidad de vivir Hakuna y sobre todo, por haber saciado mi sed. Te amo.
Verano
Borrachos y resaca (INDIA 2018)
30/09/2018
Borrachos de entusiasmo, así llegábamos el primer día. 194 jóvenes rumbo a la India. Un país que llama la atención, que rompe tus expectativas. LA LOCURA en mayúsculas y en todos los idiomas. Ahí nos dirigimos, con ganas de todo y sin saber que esperar.
Borrachos de impactos, impactos de todo tipo. De calor, de pobreza, de miseria, de malos olores, de ruido, de caos, de un tráfico infernal, de regateos, de vacas con joroba, perros rabiosos y ratas, ratas vivas y muertas, de basura, mucha y mucha basura, montones y montones de ella.
Borrachos de servir. Dar, dar y más dar. Entregarnos a los más pobres de Calcuta, a los moribundos de la calle, a los niños escuálidos, a los discapacitados, a los sordomudos y ciegos, a los ancianos, a los enfermos mentales, a los poblados indígenas, a las familias que viven felices sin tener nada, nada para nosotros, para ellos eso era tenerlo todo.
Borrachos de aprender. Porque sí, nuestro objetivo inicial era dar, entregarnos al 100%. Pero más que eso, o por lo menos hablando en mi nombre, hemos aprendido y recibido lo que nunca nos hubiéramos esperado. Porque no tienen nada y lo tienen todo. Y bueno muchos no te tienen a Ti, o por lo menos no saben que te tienen. Pero hemos aprendido a verte en todos ellos y también a que te hagas ver en nosotros. Porque a toda vela vas, quieto del todo.
Borrachos de calor, y madre mía que calor. El sudor ya era parte de nosotros. Mareos, desmayos... ¡¿Dónde está el aire acondicionado?!
Borrachos de lluvia. Bendito monzón, que nos caían chaparrones todos los días que te calaban hasta los huesos y encharcaban las calles, y gracias a las crocks podías sentir el agua negra calentorra con basura y ratas flotando.
Borrachos de cansancio. Durmiendo en el suelo o en la cama buena, embutidos como sardinas en lata, en el tren rodeados de indios o sentados en el autobús dando botes. Que cada día dormías menos y peor, pero daba igual. Ahí estábamos para levantar al de al lado. Que el número de horas dormidas daba igual, Tu nos dabas el chute de energía que necesitábamos.
Borrachos de kilómetros y kilómetros. 33 horas en tren, 12 horas de autobús, 40 minutos andando hasta el voluntariado, horas caminado por el desierto rodeados de estrellas o subiendo y subiendo escaleras que había hasta que trepar. Cuantas más horas, cuanto más lejos, era mejor, porque eso significa que te llevábamos más y más lejos.
Borrachos de hambre. Y perdón equipo cocina, que de verdad que lo habéis hecho increíble y sólo puedo daros las gracias de corazón. Pero espero no ser la única persona que tenía hambre a todas horas, y repetía siempre que podía. Quizás eso era señal de que no parábamos. Pero he de decir que ya echo de menos el arroz con verduras y el croissant más seco que el desierto, y habéis conseguido también que ahora disfrute más de un buen chuletón.
Borrachos de compartir. Compartir experiencias, vivencias. Compartir testimonios e ideas sobre algunos temas en los revolcaderos. Compartir lo aprendido. Compartir tu agua y tu comida. Compartir un estilo de vida. Compartir amor. Compartir lo más grande que tenemos, a nuestro mejor amigo, a Jesús.
Borrachos de malestar. Que si diarreas con suero hasta para desayunar, cortes por todo el cuerpo, quemaduras, hasta alguna que otra operación de emergencia. Increíble el equipo médico, yo la verdad que les daba ya el MIR y todo.
Borrachos de unión. 194 personas hechas uno. 194 voces gritando al unísono. 194 personas en cadena cargando maletas. 194 personas con makuto a la espalda por el desierto. 194 personas embutidas en 4 autobuses. 194 personas cenando en familia. 194 personas bailando para darte gloria Jesús. 194 hermanos que me llevo. 194 desconocidos que has logrado que se conviertan en mi familia. Todos por todos y que no se pierda ninguno.
Borrachos de ser Santos de copas. Que el alcohol no ha impedido que disfrutemos como niños pequeños. Necesariamente disfrutones. Eso sí, gracias a las cervezas que supieron a gloria y que nos hicieron santos de copas de verdad. Unidos, bebiendo en Tu nombre, a tu salud.
Borrachos de ti, Jesús, mi mejor amigo. Que no se qué he hecho para merecerte. Nada, obviamente nada. Pero ahí estás, aquí estás. Te he dejado entrar en mí, estás en mí. Tu y yo, somos uno. Que todos ansiábamos el momento de la misa y mejor si era entre dunas, en un vagón del tren, en la cima de una montaña o en el mismo Taj Mahal. Y no cabe mencionar las Horas Santas. Que no es magia, que eres Tú, Jesús. Sin palabras.
Borrachos de María, tu Madre, mi Madre. La Reina de Hakuna. Como nos cuida, como está con nosotros, pendiente de todo, preocupada, atenta, que nos quiere, porque somos sus hijos. Bendita seas, Bendita sea tu pureza mamá.
Borrachos de agradecer. Es que no se ni por dónde empezar a dar las gracias. Simplemente gracias a todos, de corazón, gracias a ti personalmente y gracias a ti también Jesús. Que sin ninguno de vosotros nada hubiera sido posible. Y gracias por todo lo que tengo, por todo lo que me falta y por todo lo que me llegará. Gracias por la vida que tengo y gracias porque puedo ayudar. Gracias porque das ejemplo de vida a través de mi.
Borrachos de revolución. Porque vamos a cambiar el mundo, mejor, vamos a conquistarlo! Que has conquistado nuestros corazones Jesús y contigo si se puede. HAKUNA REVOLUCIÓN
Borrachos de amor. Que me he enamorado de ti, mi pobre loco. Que eres el rey de mi vida, el amor de mi vida. Que te quiero más que a mi vida. Que he descubierto lo que es el amor, todo el amor que tengo para dar y lo bonito que es dejarse querer. Que Hakuna es amor y no solo me ha mostrado lo que es, me ha dejado formar parte de ello. Y como bien dice nuestro lema, mi lema de vida: QUE NOS QUERAMOS MÁS
Y que la resaca nos dure siempre.
Verano
O cerca tuyo o no lo quiero
30/09/2018
La vuelta no ha sido fácil, entre la dura despedida y todo este mundo superficial que nos rodea ha sido un extraño golpe. Qué razón tenía D.Josepe, que poco superficial es lo superficial. Me he dado cuenta que al desatarme todo este mes de estas tonterías he sido libre, totalmente libre. Y ha sido en esa libertad donde solo tengo palabras de agradecimiento, en primer lugar hacia Él, y para todos vosotros.
Gracias Señor por estos días en Calcuta, Pushkar. Creo que puedo decir con certeza que ha sido el mejor mes de mi vida. Pero, me preguntan, como puede ser si has dormido nada, has adelgazado, has pasado calor, has discutido con indios hasta no poder mas. La solución es sencilla: TÚ.
Este mes Señor me has transformado, esto de pasar alrededor de 2h delante de Ti me ha cambiado la vida. Tampoco ha sido un sentimiento brutal, pero ahora veo todo lo que has hecho en mi. Me has cambiado, he servido hasta que ha dolido sin darme cuenta, te he amado mucho más y te he conocido más, he amado y servido a los demás y me he dejado querer una barbaridad. Cuánto haces en nosotros si nos dejamos hacer. Tan solo poniéndome delante y rogándote, haz en mi lo que tu quieras, cuando, como y donde quieras.
Te has servido de mi, Señor, y cuanta razón tenia Luis; como cambia todo del vaso de chupito a la copa de balón de Guillem.
Intento pensar que este mes me he acercado un poco más a tu cruz y a tu pasión, con el servicio y el pequeño sufrimiento sufrido. Y que inmerecido tu sufrimiento. ¿Todo eso x mi? ¿Yo que he hecho? ¿Pecar cada semana? ¿Volver y volver y volver? ¿Darte la espalda? No lo entiendo, NO SE QUE VISTE EN MI. Pero te doy infinitas gracias, porque gracias a eso me doy cuenta de todo lo que me quieres, y joder, es una locura. En que momento tu haces todo eso por mi. Te pido Señor que aprenda a sufrir y a servir, por lo menos, una pequeña parte de lo que tu hiciste. Ayúdame a poner mi corazón en el suelo para que los demás pisen blando.
Gracias por todo lo que me has dado, me doy cuenta de todo lo que has invertido en mi. Muchas gracias por haberte podido conocer y estar cerca de Ti desde siempre. ¿Por qué a mi? Soy un pobre corto, egoísta y miserable. Cuanto has puesto en mi. Esto Señor me da confianza, que hayas invertido tantísimo, yo no lo veo, pero joder, si tu lo has hecho, quien soy yo para negar tu voluntad y poner freno a tus deseos. Te pido Jesús estar a la altura, y sobretodo acompañar a miles de almas en toda mi vida a tu lado. Que ganas tengo Señor.
Agradecerte también por aquella hora santa en mitad de la fiesta, en la que muchos nos medio dormimos, pero que locura. Para mi ha sido el mejor momento del mes. Ver a 200 tios que están a gas con birra en mano, paran, hacen silencio y se arrodillan ante ti gritando TE QUIERO, TE QUIERO AMAR. Eso Señor me ha cambiado, ver como los demás te miran, ver como los demás te aman, ver como les amas.
Y como me voy a olvidar de la familia que se ha creado, vaya gente más acojonante me has puesto al lado. He aprendido muchísimo de gente de mi alrededor, de miradas, sonrisas, y muchas conversaciones. Que alegría se respiraba!! Lo mas heavy es cada momento en el que te cruzabas con alguien, solo SONRISAS. Nos has conquistado este mes, queriéndolo o no! Y a muchos nos has cambiado el modo de verlo todo. Gracias a TODOS y cada uno de los 200, solo he podido aprender, aprender y aprender de todos vosotros.
Nunca olvidare los cantos a la Madre de Hakuna, ni ninguna de las 200 sonrisas que me animaban en todo momento.
Te pido que cada dia me alucines y me enamores más y más.
REVOLUCIÓN.
Verano
Miradas y muchas gracias
30/09/2018
India. Esa palabra que todos oíamos con cierta intriga, respeto y ganas.
Es fácil preguntar desde fuera. El mítico "¿Qué tal?¿Te ha gustado?". De vez en cuando cae un "¿Es tan horrible como dicen?". Y un "yo, no podría".
Esto último me ha hecho reflexionar bastante en estos días. Estamos hechos para servir, para darnos, para salir de nosotros mismos y aprender a ver a Jesús en el de al lado. Pero todos sabemos que somos limitados. PERO, ¿Dónde está nuestro límite?
Es fácil, se trata de un límite impuesto por nuestro corazón, por nuestra capacidad de amar.
Vivimos en una rueda de constante presión, trabajo y exigencia; nosotros mismos hemos entrado a formar parte de esta rueda autoexigiéndonos más de lo mismo. Pero de repente, te paras un día y piensas "Algo estoy haciendo mal".
Personalmente nunca he tenido una idea de Dios como juez sentenciador. Siempre he pensado que siendo Dios el amor más puro que pueda existir, Él nos va a juzgar exclusivamente respecto a ello. Entonces la pregunta será ¿Cuánto has amado?
Si no me equivoco, la India ha sido una especie de bofetada para todos en ese sentido.
Me imagino que a muchos os habrá pasado lo mismo, hablaba con mis padres, con mis hermanas y abuelos y no daban crédito: fotos de las calles, pequeñas anécdotas de la aventura que supone vivir ahí cada día, el momento de decirle a tu madre que vas con una botella naranja en la mano por motivos que ya le explicarás a la vuelta, picaduras, verdadero agotamiento físico, ruido constante y calor, mucho mucho calor. "Estoy feliz mamá". Es la frase que les decía cada vez que tenía ocasión de hablar con ellos. Más allá del impacto de la India en sí, estaban impactados ante una imagen surrealista: 200 personas FELICES en la India.
Para mi suerte, yo llegué a Calcuta unos pocos días antes que el grupo y en ese tiempo tuve la oportunidad de compartir algunos momentos con las sisters. Nunca se me olvidará la primera misa a la que fui con ellas. Eran las 6 de la mañana en Calcuta. Tocamos el timbre de la Mother House. Nos abre una monjita sonriente y nos invita a entrar y a quitarnos los zapatos. Y nada más entrar, un ejército de hermanitas de la caridad. Lo primero que pensé fue "con lo sucia que está la India, ¿Cómo sus trajes pueden estar tan blancos?". Entonces empezó la Misa.
No miraban un pan, miraban a una persona. Sin oír una palabra podía percatarme del diálogo interior que estas monjas entablaban, sin un parpadeo y con una mirada fija en su objetivo, la Custodia.
Me pareció algo envidiable.
Arrodilladas sin inmutarse, unas serias, otras sonrientes, altas y bajas, unas blancas y otras negras. Todas ellas compartían una cosa: su mirada. A Él.
Más tarde, tuvimos la oportunidad de repartir algunas cenas con ellas a la gente de la calle. A pesar de las malas caras de algunos, incluso llegar a echarlas a patadas en alguna ocasión, ellas no dejaban de reírse. Gracias a ellas entendí que no estábamos allí para sacar a nadie de la pobreza, ni siquiera de íbamos a cambiar vidas. Nos explicaron que cuanto podíamos hacer por ellos era darles el cariño que le daríamos a Jesús, que esa era la única forma de devolverles su dignidad. "Intentar ver la mirada de Jesús en los ojos del pobre"; por primera vez realmente entendí esa frase.
Podría decir que una de las mejores cosas que me llevo de este viaje es la cantidad de gente admirable y espectacular que he conocido, empezando por las hermanitas, pasando por los indios y terminando por el grupo de Hakuna.
Según pasaba cada día, iba conociendo a más y más personas, cada cual más especial, con las que he vivido prácticamente de todo en este viaje. Aeropuertos, Calcuta, Hotel Sakalá, trenes de la primera guerra mundial, desiertos... Podría seguir, pero me parece que todos sabemos bien de qué hablo.
Yo llegué a la India con la idea de conocer a gente como yo, y para mi sorpresa poco a poco he ido conociendo a gente de la que sólo he podido aprender.
En ese sentido estoy segura de que todos hemos ganado, todos nos hemos llevado a más de una persona que nos da 200 mil vueltas, gente que sólo viéndola en el día a día me lleva a pensar "Rocío ESPABILA", amigos para toda la vida.
Por eso y por mil motivos más que requerirían folios y folios, sólo puedo deciros a vosotros y decirle a ÉL una cosa: GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Verano
Dos gotas frescas de Fe (INDIA 2018)
30/09/2018
Rezaba un día así ante el Santísimo con la liturgia de las horas:
Están mis ojos cansados de tanto ver luz sin ver por la oscuridad del mundo, voy como un ciego que ve. Tú que diste vista al ciego y a Nicodemo también, filtra en mis secas pupilas dos gotas frescas de fe.
Y pensaba que esas gotas frescas de fe son esos momentos en lo que lloramos. Porque sí, hemos llorado en India, hemos llorado con la alegría del barrio, hemos llorado con las sisters rezando, hemos llorado apoyados en la tumba de Madre Teresa volcando ahí todo lo nuestro y deseando que se nos pegara al menos un poco de su santidad, hemos llorado despidiendo a las tuberculosas, hemos llorado ante la grandeza de un Dios que es alabado y bendecido en quienes han compartido sus testimonios, hemos llorado haciendo nuestras las voces en off, hemos llorado con los demás cuando Tú también has puesto en sus pupilas dos gotas frescas de fe y, sobre todo, sobre todo hemos llorado postrados ante Ti, ante Cristo Redentor.
Jesús, ahí, en la Ostia, me derrumbas, tus dos gotas frescas de fe se convierten en un gran río de aguas que se revuelven entre la alegría de experimentar Tu Amor, Tu luz, y mi ceguera ¿Por qué me quieres tanto, Dios?
Y sí, cuando siguen preguntando ¿qué tal la India? y comienzo a recordar todos estos momentos, vuelven a saltar esas gotas frescas de fe que iluminan los ojos, y hacen sentir con fuerza en mi interior quién es mi mejor amigo, cómo la misericordia ha entrado en esta casa, y qué gozo tan grande ver hecho realidad el ¨que nos queramos más¨.
Dios mío, necesito esas dos gotas frescas de fe cada vez que escuche ¿qué tal la India?, cada momento que recuerde que yo estuve en Calcuta, que me quedé descalzo delante de Ti, vacío de mí, y postrado ante Ti te pedía: Ayúdame papá. Y te pido Jesús para todos, para todos, esas gotas frescas de fe a diario, que apuesten por Ti, una fila de locos que siguen a Cristo, el pobre loco borracho de amor, que gritan Hakuna, que gritan revolución.
Verano
Si de mi nada quieres, sino a mi (INDIA 2018)
30/09/2018
Este año ha sido para mí un año de cambios, de decepciones, de nuevos comienzos y sin duda, un año en el que me he acercado mucho a Dios.
Que naciera Hakuna en la ciudad donde estudio, ciertas conversaciones y sin duda, la providencia de Dios, hicieron que al final pudiera participar de este voluntariado, y no puedo estar más agradecida de ello.
En un primer momento iba a la India con un objetivo claro: buscar una respuesta a algo que me rondaba desde hace meses la cabeza: “¿qué quiere Dios de mi?” Llegaron las primeras misas y las primeras Horas Santas, pedía y pedía: “Dios, ¿qué quieres de mi?”, “Jesús ayúdame a saber lo que quieres, “¿Cómo sé qué es lo que me pides?”
Yo preguntaba y preguntaba, y más que querer una respuesta, yo exigía una respuesta. En mi cabeza cuadriculada no cabía la idea de que mi corazón sintiera más cosas de las que mi cabeza pudiera gestionar.
A fin de cuentas, no me daba cuenta de que ÉL es el único que puede dirigir mi vida, y que no hace falta que yo entienda las situaciones que se van dando en mi vida, que ÉL no me pone las cosas para que yo las entienda, sino para que yo viva las etapas. Y qué importante es saber vivir cada etapa de nuestra vida.
Y fue ahí, en mitad de la charla de la monja de Madrid, en su pelea constante con Dios, cuando me di cuenta de: “si de mi nada quieres, sino a mi.”
ÉL me quiere a mi, me quiere completa, todo mi ser, porque nada es mío, toda soy suya.
Entendí que no hacía falta que le diera una respuesta concreta a Dios, que bastaba con dejar todo mi ser, que bastaba con perder el miedo a entregarme, que bastaba con dejar que ÉL llevara las riendas de mi vida.
“Yo quiero hacer tu voluntad,
Señor yo te quiero agradar,
Yo quiero darte siempre el primer lugar”
A día de hoy sigo sin saber qué es exactamente lo que Dios me pide, pero he descubierto que cuando confías ciegamente en Dios y dejas todo en sus manos, te envuelve un sentimiento de paz y de seguridad total.
Verano
Que suerte (INDIA 2018)
30/09/2018
Creo que necesito escribir una carta post-India. Realmente lo necesito para terminar de creerme que he estado ahí, un sueño hecho realidad.
Cuántas veces habremos oído hablar de Calcuta, de las sisters... Y ya hemos estado ahí, ya ha terminado. ¡Qué suerte la nuestra!
Qué suerte levantarme y acostarme entre pitidos de coches, tuc-tucs, buses, vacas o lo que te imagines, y a pesar de todo encontrar mi silencio interior. Qué suerte poder compartir cuarto con el doble de lo registrado, eso sí que era convivencia.
Qué suerte haber pasado hambre los primeros días en Calcuta y habernos defendido con Cheese noons. A veces necesitamos estas cosas para darnos cuenta de lo afortunados que somos y saber apreciarlo.
Qué suerte poder rezar cada mañana bajo la tumba de Santa Teresa sí, de la mismísima Santa Teresa, poder darle un beso de buenos días y pedirle que me transmitiera su ejemplo y amor hacia el prójimo.
Qué suerte haber podido ir a la misa de las sisters a las 6 de la mañana y disfrutar de una buena muffin de Raj al terminar. Como diría Amparito: un pedacito de cielo.
Qué suerte poder limpiar las calles de Calcuta, recoger ratas, gusanos, cucarachas o lo que hiciera falta y llevarlos al vertedero plagado de cuervos. Pero, sobre todo, qué bonito que se nos unieran nuestros amigos indios, que siguieran nuestro ejemplo y lo hicieran felices.
Qué suerte haber podido aprender de la labor de las sisters, mujeres entregadas a los más necesitados por amor. Qué suerte haber podido ver a través de niños con parálisis cerebral el amor De Dios y tomarse una patada o una torta suya como un abrazo.
Qué suerte haber podido estar con leprosos, sonreírles, mirarles, abrazarles.. Viendo en ellos mucho más que una enfermedad infecciosa. Al principio parecía que no pintábamos nada ahí pero me di cuenta de que no se trataba de cuanto estuviéramos dando sino de cuanto amor pusiéramos en lo que estábamos dando.
Qué suerte haber cogido un tren de 35 horas y no un tren cualquiera... Un tren indio, un tren con cierto encanto, un tren en el que nos despertamos con un charco de nuestro propio sudor, un tren con las puertas abiertas de par en par, un tren con olores interesantes , un tren en el que nos dio tiempo a hacer un poco de todo: que si cantar, que si descubrir a gente muy valiosa, que si jugar, que si chistes, que si adivinanzas, que si amigos indios.. hasta sacamos tiempo para celebrar lo que a veces se nos olvida que es lo más importante: la Santa misa.
Qué suerte haber estado en una ciudad sagrada para los indios, Pushkar, donde las vacas eran uno más y los monos lo intentaban, donde aprendimos a valorar una hamburguesa, una cerveza..
Donde pudimos bailar bajo la lluvia, mejor dicho MONZÓN, disfrutando de cada gota, empapándonos y seguir bailando.
Qué suerte haber ido 12h en bus para llegar al desierto frontera con Pakistán, caminar de noche y dormir de día. Coger safaris y disfrutarlos como niños, ducharnos a cubazos, celebrar misa y hora santa en las dunas mientras el sol se ponía.. Gracias Señor!
Verano
Reflexiones aparte (INDIA 2018)
31/12/2018
No sabía que estando tan mal se podía llegar a estar tan bien. Sin zapatos, sin comida, sin familia... pero con tu amor en cada abrazo.
¿Cómo pueden estar tan mal y sin embargo sonreír tanto?
Señor, que pasada. Que pasada verte a ti en la mirada de ese bebe que me sonreía mientras lo mecía
Qué envidiosa soy. De su sonrisa. De la fuerza con la que abrazan esos niños.
¡Cómo recibiendo tan poco cariño trasmiten tanto amor? ¿Por qué les quieres tanto?
Veo en cada uno de ellos a ti. Y al lado mi miseria.
No se como pudiendo recibirte todos los dias no lo hago, cómo no saludo a la gente de mi clase, cuando ellos decían hola a todo el que pasaba, mirándoles con cariño. Pero, ¿qué me pasa?
Estoy enamorada de su gratitud
Del amor de la chica que te canto con tanta fuerza que removió el corazón de cada uno de nosotros. Que bien se está sin lujos y postureos, con gente que valora de verdad lo que tiene , y lo primero eres Tú, como te adoran cantando señor, como su tesoro mas preciado, asi quiero hacerlo yo.
Y aunque su vida sea tan misera no esperan nada a cambio. Y yo que si me pasa algo malo te echo la culpa a ti...
Y ahora que estoy aqui
No se que me pasa
No necesito salir de fiesta todos los dias, ni estar fuera de casa siempre
Y es que tu eres lo único que realmente sacia, contigo no tengo ningun vacio por llenar, es mas, lo unico que quiero es darte a conocer, para que todos mis amigos puedan sonreir un domingo estudiando, para que sepan lo que es disfrutar con su familia, pasárselo bien sin que nadie te vea. Saber disfrutar de la vida, saber vivir en ti
Señor, gracias por el trozo de cielo que me has dejado ver
La felicidad con hambre
Las ganas de la gente de estar contigo
Gracias por ese amor que se esconde en las canciones de hakuna que nos hacen querer ser la mejor version de nosotros mismos
Gracias por esas lagrimas del viernes santo que anunciaban un cambio en mi vida, un cambio contigo
Gracias por la gente de hakuna a la que miraba y te veia a ti, gracias por su sonrisa envidiable que nos hace creer que es posible, que nos llama a desearte mas
Y sobre todo
Gracias por regalarme el momento en el que me di cuenta que tu mirada me buscaba


