Una viña arrasada es Israel, el fruto es como ella.
Por la abundancia de sus frutos, multiplicó sus altares.
Cuanto más rica era su tierra, más adornaban sus estelas.
Su corazón es inconstante, así pues pagarán.
Él mismo hará pedazos sus altares, demolerá sus estelas.
Entonces dirán: «no tenemos rey, porque no tuvimos temor del Señor…, y el rey ¿qué haría por nosotros?».
Ha desaparecido el rey de Samaria, como una rama de la superficie del agua.
Serán destruidos los altozanos de los Iniquidad, ¡pecado de Israel!
Espino y maleza crecerán sobre sus altares.
Dirán a las montañas: «Cubridnos», y a las colinas: «Caed sobre nosotros».
Sembrad con justicia, recoged con amor.
Poned al trabajo un terreno virgen. Es tiempo de consultar al Señor, hasta que venga y haga llover sobre vosotros la justicia.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas,
gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor. R/.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca. R/.
¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R/.
En aquel tiempo, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó.
A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
«No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel.
Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos».
Pendiente de publicar. Publicación habitual: el fin de semana anterior.
Beato Adriano de Fortescue

Fue esposo y padre de esclarecida virtud, juez de paz y caballero de la Orden de Malta. Profesó en la fraternidad seglar de Santo Domingo en Oxford y vivió santamente proponiéndose buscar en todo la voluntad de Dios y pedirle la perseverancia
(1476-1539) Adriano nació hacia el año 1476 de noble familia en el condado de Devon (Inglaterra). Odiado por su virtud, sufrió la cárcel y finalmente el martirio por no prestar juramento de fidelidad al rey en cuestiones de fe. Murió en Londres el 8 de julio de 1539 y su cuerpo no fue recuperado. Su culto fue confirmado en 1895.
Del Común de un mártir o de santos varones.
Oración colecta
Oh Dios, que diste al beato Adriano
un admirable espíritu de piedad y fortaleza;
escucha la oración de tu pueblo
y concédenos que,
aleccionados con su glorioso ejemplo,
aprendamos a obedecerte a ti
antes que a los hombres.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.
Liturgia de las Horas. Propio O.P.