Queridos hermanos:
Acordaos de las predicciones de los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.
Basándoos en vuestra santísima fe y orando movidos por el Espíritu Santo, manteneos en el amor de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la vida eterna.
Tened compasión con los que titubean, a unos salvadlos arrancándolos del fuego, a otros mostradles compasión, pero con cautela, aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por el vicio.
Al que puede preservaros de tropiezos y presentaros intachables y exultantes ante su gloria, al Dios único, nuestro Salvador, Por medio de Jesucristo, nuestro Señor, sea la gloria y majestad, el poder y la soberanía desde siempre, ahora y por todos los siglos. Amén.
Oh, Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua. R/.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. R/.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré como de enjundia y de manteca,
y mis labios te alabarán jubilosos. R/.
En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras este paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le decían:
«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto?».
Jesús les replicó:
«Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿era del cielo o de los hombres? Contestadme».
Se pusieron a deliberar:
«Sí decimos que es del cielo, dirá: “¿Y por qué no le habéis creído? . ¿Pero como vamos a decir que es de los hombres?».
(Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta).
Y respondieron a Jesús:
«No sabemos».
Jesús les replicó:
«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».
Pendiente de publicar. Publicación habitual: el fin de semana anterior.
Beato Santiago Salomoni

Fraile dominico, asceta y místico, fue llamado “padre de los pobres” por la delicadeza con la cual los acogía y ayudaba, y también fue llamado “padre de la patria” y “apóstol” de Forlí, su ciudad natal.
Santiago Salomoni nació en Venecia (Italia) en 1231. Vivió siempre en Forlí, con una vida santa llena de los dones del Espíritu Santo, destacando por su humildad y su servicio a los pobres. Murió en Forlí el 31 de mayo de 1314 y su cuerpo fue trasladado en 1939 de Forlí a la iglesia dominicana de los Santos Juan y Pablo de Venecia donde actualmente se venera. Su culto fue confirmado en 1621.
M.L. Del Común de pastores o de santos que practicaron la misericordia.
Oración colecta
Oh Dios, que con solicitud
nos diste al beato Santiago
para que tu pueblo
viviera más intensamente
el misterio de la salvación;
concédenos, por sus méritos y ejemplo,
conocer a tu Hijo de tal manera
que podamos manifestarlo plenamente
con nuestra propia vida.
Él, que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.
Liturgia de las Horas. Propio O.P.